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Estuve entre la vida y la muerte durante tres horas

Miércoles 15 de mayo de 2002 – Revista Pronto

Se descompuso cuando estaba sola en su casa: No podía respirar. Llegó a la Clínica Bazterrica en ambulancia, desahuciada. Le detectaron un infarto, la estabilizaron y le practicaron una angioplastía que le salvó la vida. Hoy, a los 59 años, tomó conciencia de que deberá cambiar de hábitos. Marilina fumaba más de atados de Gitanes por día y estaba excedida de peso.

La confesión de Marilina Ross a sus íntimos después del infarto.

“ESTUVE ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE DURANTE 3 HORAS”



Marilina Ross, después del infarto que casi la mata

“SIENTO QUE LA VIDA ME DIO OTRA OPORTUNIDAD”

Fumaba hasta el día del ataque cardíaco, más de tres atados de Gitanes por día. Llevaba una vida sedentaria y estaba excedida de peso.El corazón le falló, sufrió un infarto y la salvaron con una angioplastía. Hoy, Marilina sabe que tendrá que cambiar para seguir viviendo.


Por: MARIANO CARUSO
Fotos: MARÍA LÓPEZ - GISELA FILC

Fue un susto grande, seguramente el más grande de su vida. La semana pasada, la actriz y cantante Marilina Ross sufrió un infarto que casi le cuesta la vida, y por el que debió ser hospitalizada y luego sometida a una angioplastía. Su adicción al tabaco terminó jugándole una mala pasada, por lo que fue internada de urgencia en la madrugada del jueves. Por suerte las cosas se hicieron rápido y bien, y la querida cantante pudo salvar su vida. Todo comenzó la noche del miércoles 8. Ross se encontraba en su casa del barrio de Palermo Hollywood, en Humboldt y Bonpland, donde vive desde hace años; estaba sola preparando los últimos detalles del recital que al otro día brindaría en La Plata, junto a su amiga Sandra Mihanovich. Cerca de las once de la noche, mientras tomaba café y fumaba sus infaltables cigarrillos Gitanes, comenzó a repasar las letras de las canciones que cantaría al día siguiente. Estuvo concentrada en esa tarea, absorta en su computadora, durante varias horas, hasta que cerca de las dos de la mañana se preparó otro café y encendió un nuevo Gitanes, que consume a ritmo de tres a cuatro atados diarios, alcanzó a dar una pitada, pero en ese momento su corazón dijo basta: un fuerte y agudo dolor en el pecho la obligó a tirar el cigarrillo, Marilina se llevó la mano al corazón y notó con pánico que se le hacía muy difícil respirar y se estaba mareando, a punto de perder el conocimiento. Desesperada llamó a su representante, Patricia Kesler, a quien con un hilo de voz alcanzó a contarle lo que le estaba pasando. Enseguida, su amiga íntima corrió hasta su casa. Mientras la creadora de Puerto Pollensa abría, también llegó a su domicilio su mucama, Rosita, quien había sido avisada y fue la que inmediatamente llamó a emergencias pidiendo ayuda. En pocos minutos la ambulancia estaba en la casa de la cantante. Marilina fue asistida en su domicilio, y allí los médicos le suministraron oxígeno y comprobaron que su estado era grave. Fue entonces que decidieron trasladarla de urgencia a la clínica Bazterrica, ubicada en Billinghurst y Juncal. Su estado era desesperante: fuentes confiables contaron que camino al hospital, quienes la estaban asistiendo pensaron que se moría en el camino, arriba de la ambulancia. Eran las 3:26 de la madrugada del jueves cuando Marilina ingresó en la clínica, y su estado era más que delicado. El primer diagnóstico que se hizo a su ingreso hablaba de una angina de pecho, pero la cosa era mucho más grave: Marilina había sufrido un infarto y debía ser intervenida de inmediato. Su adicción al cigarrillo tuvo como consecuencia que, debido a la nicotina, una de las arterias coronarias se viera obstruida y no permitía que la sangre irrigara el corazón. En cuestión de horas, la protagonista de la recordada La Raulito fue tratada por el equipo de cardiólogos del Bazterrica, quienes la sometieron a una angioplastía. La intervención resultó exitosa y ese mismo jueves por la tarde, ya se recuperaba en la unidad coronaria ubicada en el séptimo piso de la clínica.

Un aviso tempranero. Cuando los años del exilio, Marilina estaba en un local nocturno de París y sufrió un desmayo profundo del que no volvía. La salvó Norma Aleandro, que la despertó a los cachetazos. Después, la actriz contó que le pareció que había vuelto de la muerte.

¿Qué es la angioplastía? Es un método que trata la obstrucción de los vasos sanguíneos mediante la introducción de un stent dentro de la arteria coronaria para revascularizarla por medio de un catéter. El stent es una masa metálica que se adhiere a la pared interna de la arteria, para recuperar la normal circulación de la sangre, removiendo la formación de placas. En nuestro país se realizan 10.000 angioplastías por año. Las enfermedades coronarias se han consolidado como la primera causa de muerte en la mayoría de los países de América Latina. De hecho, en la Argentina lidera la lista con 96 mil muertes al año, seguida del cáncer y de las enfermedades respiratorias. De un tiempo a esta parte, las afecciones cardíacas ya no afectan sólo a personas de entre 50 y 65 años, sino a hombres de 30 años como a ancianos de más de 70, según cifras recientes de estudios de la Organización Panamericana de la Salud y del INDEC. “La enfermedad coronaria es una patología progresiva y sin curación, causada por la obstrucción de arterias coronarias, como consecuencia de grasa en las paredes”. Explicó el cardiólogo Gabriel Nicoli. “Si la obstrucción de las arterias es muy alta, impide el flujo fácil de la sangre al corazón, produciéndose dolores en el pecho, dolor en la mandíbula o en el brazo izquierdo, además de sudoración, náuseas y vómitos. Si estos síntomas son además muy intensos es porque hay una obstrucción completa de la luz de una arteria coronaria, lo que produce un infarto agudo de miocardio, que puede causar la muerte”, agregó el especialista. ¿Cuáles pueden ser las causas de la enfermedad? Los factores de riesgo son variados. Entre ellos se encuentra el tabaquismo (la causa por la que Marilina sufrió el infarto y por la que fue intervenida), pero además del cigarrillo también pueden incidir la actividad física, el colesterol elevado, la obesidad, la hipertensión arterial, la diabetes, e incluso el estrés. Amigos de la cantante contaron que durante estos últimos meses, estaba muy preocupada por los problemas sociales que está atravesando el país y que incluso concurría a las asambleas barriales. El tabaquismo, sumado al sedentarismo (a pesar de que hacía yoga desde hace 8 años, Marilina es una adicta a Internet y suele pasarse toda la noche frente a la pantalla sin dormir), hizo estragos en su salud y la llevó al borde de la muerte. Los tratamientos para esta enfermedad puede ser tres: el preventivo, el médico y el invasivo. Para el preventivo es necesario cambiar la dieta alimentaria y hacer ejercicios físicos. Luego se puede tomar medicamentos por vía oral. Pero cuando la lesión es altamente riesgosa, hay que recurrir al procedimiento, la angioplastía. El viernes al mediodía, un día después de la operación, Ross recibió las primeras visitas, su representante, Patricia, y Juan José Camero, quienes fueron a verla en la sala de la unidad coronaria. La cantante ya estaba consciente y se la veía animada. El sábado, a pesar de que su estado de salud seguía siendo delicado, recibió varias visitas: María Leal, Selva Alemán, el astrólogo maya Gabriel Rugiero y su amiga de siempre,Norma Aleandro. “Soy una ex fumadora, nunca más toco un cigarrillo” dijo Marilina a todos. Luego contó que el infarto que sufrió fue una advertencia. “Nací de nuevo, siento que la vida me dio otra oportunidad”, confesó a sus amigos íntimos en la clínica. También habló de su experiencia en la ambulancia y en el hospital, donde se debatió durante tres horas entre el ser y la nada. “Estuve entre la vida y la muerte durante tres horas” dijo Marilina, y la emparentó a una experiencia que vivió durante sus años de exilio, cuando en un local nocturno de París cayó en un estado de desmayo profundo del que la despertó su amiga Norma Aleandro a los cachetazos y en el que según amigos de Marilina, ella vivió una experiencia parecida a la de Víctor Sueiro, volviendo de la muerte. El domingo, gracias a su mejoría, la cantante fue trasladada de la unidad coronaria a una habitación común y es posible que el miércoles sea dada de alta y pueda irse a su casa. Lo cierto es que a partir de ese día, su vida deberá cambiar por completo con respecto a su adicción al tabaco. Seguramente logrará hacerlo concentrándose en su trabajo. En los próximos meses, se presentará junto a Sandra Mihanovich en el teatro Maipo y además está grabando con ella un nuevo disco. Después de todo, como ella misma confesara, la vida le ha dado una segunda oportunidad que no puede desaprovechar.

Sobre la hora. Marilina ingresó a la clínica Bazterrica a las 3:26 de la mañana, prácticamente desahuciada. El primer diagnóstico fue angina de pecho, pero la patología era mucho más grave: Ross había sufrido un infarto y debía ser operada de inmediato para salvar su vida. Le practicaron una angioplastía, que liberó la arteria obstruida por la nicotina. No debe fumar nunca más.


Trasnochadora y sedentaria. La cantante nunca se acostaba antes de las siete de la mañana y había abandonado la actividad física para pasar horas frente a la computadora.


SIEMPRE EN EL CORAZÓN DE LA GENTE

Por: GUILLERMO COURAU

Aunque su nombre remite al terreno de la canción, no es hasta 1982, con el retorno de la democracia, que Marilina Ross entra en un estudio de grabación. Ya por entonces, la chica de Liniers cargaba con un orgulloso pasado de escenarios y rodajes nacionales (quince películas para ser exactos), y también varios internacionales forzados por un exilio a España en 1976. 59 años parecen muy pocos para el extenso derrotero que comenzó Marilina, cuando todavía se llamaba María Celina Parrondo, un 16 de febrero de 1943.

Hija de inmigrantes españoles, y la menor de tres hermanos, sus precoces aptitudes artísticas se manifestaron a los 4 años, cuando pisó por primera vez un escenario. A los 8, pasó a formar parte del grupo de teatro infantil del Instituto Labardén. Su carácter desafiante y combativo, que se convertiría en marca registrada años más tarde, comenzó a vislumbrarse en ésta época, cuando fue expulsada del Lavardén por defender a la directora Blanca de la Vega, que había sido cesanteada. Este ímpetu de justicia tuvo su recompensa cuando De la Vega junto a Mecha Quintana la becaron para continuar sus estudios de manera privada.

La talentosa amateur se transformó en prometedora profesional a los 16 años, cuando Luisa Vehil le dio la oportunidad de hacer un papel en la obra de teatro Lucy Crown. De esta etapa datan sus contactos con los clásicos: Marilina trabajó en Ah, soledad, de Eugene O´Neill;Tartufo, de Moliere, y El Rehén, de Brendam Beham, entre otros.

En contrapartida, y desoyendo consejos y tabúes, la cantante reforzó su relación con la televisión. Especialmente en Yo soy porteño, donde cantaba y bailaba tango. Este programa permaneció ocho años en pantalla. Inmediatamente después llegó el enorme éxito de La nena, junto a Joe Rígoli y Osvaldo Miranda, que duró cinco años. El país entero se paraba para ver las andanzas de esa chica de rebeldía naif. Más tarde participó en Juego de adultos, Señoritas alumnas y en el teleteatro Piel Naranja con Arnaldo André y Raúl Rossi.


1967 fue un año clave para la carrera de la actriz. Con 23 años, Marilina Ross formó parte del grupo Gente de Teatro. La acompañaron su pareja de entonces, Emilio Alfaro, Norma Aleandro, Bárbara Mujica,David Stivel, Carlos Carella, Juan Carlos Gené y Federico Luppi. Gente de Teatro comenzó en teatro, para luego pasar a la televisión con el ciclo Cosa Juzgada, que duró tres años en pantalla. En 1970 filmaron Los herederos. Para ese entonces, Ross ya tenía siete películas en su haber y algún que otro episodio con la censura, como la escena de sexo que jugó con Alberto de Mendoza enPrimero yo (1964, Fernando Ayala).

Aunque su actividad cinematográfica comprende un total de quince películas a la fecha, con títulos tan importantes en su haber como La tregua y Piedra libre, sin duda el papel que inmortalizó en cine fue el de La Raulito en dos películas: La Raulito, en 1974, y La Raulito en libertad (secuela realizada en España al año siguiente). Esta película le brindó a Marilina proyección internacional y reconocimientos como el premio ACE que ganó en Nueva York, el premio Fotogramas en Barcelona y estatuillas de similar valor en los festivales de Cartagena, Colombia, Panamá Huelva y Córdoba España). Pero llegó 1976, y Marilina no tuvo otro remedio que huir dejando atrás una Argentina puesta una vez más en jaque por los militares de turno.

Aunque en España continuó su exitosa carrera actoral, el desarraigo le pegó muy duro, y así lo dejó entrever años después: “Extrañaba como loca. Aunque estaba trabajando, tenía éxito y nunca había ganado tanta guita, estaba mal dentro de mí. Si seguía allá, sentía que me iba a morir. Así que decidí volver, a morir o vivir, pero aquí”. Este fue uno de los pocos comentarios que hizo Marilina sobre sus años fuera del país.



En 1980, recién llegada de Europa, recibió la invitación del dueño de un café concert cordobés para presentarse como cantante. Después de la primera noche, cuando se enfrentó ante un público desconfiado acompañada únicamente por su guitarra, Marilina Ross supo que ése era el camino a seguir. Pero su nombre continuaba en la lista negra de la censura. Sandra Mihanovich, que actuaba en el mismo lugar, le pidió permiso para grabar Puerto Pollensa. Esta canción se transformó en una bandera de libertad y tolerancia flameando en el oscuro firmamento del Proceso Militar. Este tema, que había sido compuesto por la artista en honor a su íntima amiga Susana Torres Molina, se convirtió en un éxito inmediato, catapultando a Sandra y a Marilina a la fama.

En 1982, Ross comenzó con el disco Soles una seguidilla de trabajos discográficos, prácticamente uno por año, que la confirmaron en el camino de la música. A mis queridos seres, Sobre un mar de miedos, Mis hijos naturales y Latiendo son algunos de los títulos. La cantante y compositora acompaña el lanzamiento de cada trabajo con una serie de shows, donde los nervios se transforman en un guiño cómplice con su público.


Desde el rinconcito, Christian compartió esta nota. y Silvina la tipeo.

1 comentario:

  1. Me alegra el alma ver a Marilina tan bien y reponiéndose un poquito más cada día. Recuerdo como si fuera hoy cuando a escuché cantar por primera vez en Shams...hace un montón de años... Eramos tan jóvenes jaja...bueno, yo me siento mas joven ahora jaja..y vos María seguro vas por ese camino también...Fuí una de tus más seguidoras, hasta que un día me echaste flit jajaja te pido disculpas por haber sido tan pesada, hasta quise convertirte al budismo en aquella época!!! Ya en el 85 yo hablando del karma y todo eso, pero bueno, uno va creciendo y madurando en la vida, y lo escencial es activar y sanar nuestro corazón, especialmente las heridas emocionales... Te dejo un abrazo grande y no pierdo las esperanzas que quizás de viejitas tomemos unos mates y charlemos del misterio del alma humana!

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