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Presentación del LP "Mis hijos naturales" en Badía & Compañía 1987

Marilina cierra el último Badía
& Compañía de 1987 presentando su LP "Mis hijos naturales". Esa misma noche daría un show en el teatro Fénix del barrio porteño de Flores.

Popurrí: "Esta noche yo aquí", "Casi sin querer", "Quereme... tengo frío", "Aquí y ahora", "Puerto Pollensa" y "Este amor, mi amor"








Videos enviados por Ariel de Alicante





Mis hijos naturales en el Teatro Ópera


Fecha de estreno: 16, 17 y 18 de octubre de 1987 (Estas fechas coincidieron con el fin de semana del día de la madre, lo que intensificó la identificación "madre natural-hijos naturales" y provocó una lluvia de regalos hacia el escenario).

Músicos:

Arreglos, teclados y dirección musical: Ángel Mahler
Batería: Gustavo López
Bajo: Carlos Di Palma
Guitarra eléctrica: Alberto Cópola
Piano y teclados: Darío Delbono y Flavio Pertini
Flauta, percusión y coros: Laura Hatton

Empresa de sonido: Eduardo Hinrich
Operador de sonido: Claudio Giménez, Daniel Panebianco
Operador de monitoreo: Gonzalo
Empresa de luces: Bonetto
Operador de luces: Hugo Traferri, Fabián Boggino
Puesta de luces: Hugo Traferri, Marilina Ross, Fabián Boggino
Reflectoristas: María José, Pastel, Mike
Stage Manager: Miguel Dicundo
Asistente de escenario: Fabio Álvarez
Efectos especiales: Trentuno
Administración de sala: Raúl Martínez
Electricista de sala: Luis Traba
Maquinista teatro: Cuesta, Lito, Gabriel
Arte Gráfico: Poch, Zanini y Asociados
Prensa y Difusión: Roxana Goronas
Jefe de Ventas: Alberto Miguel
Vestuario: Annelie

Textos: Marilina Ross

Asistente de Producción: Patricia Franco, María Pita Romero, Annelie

Asistente de Dirección y Manager Personal: Patricia Franco

Puesta en escena y Dirección General: Marilina Ross

Producción General: Rubén La Rosa y Asociados y Argenart Producciones S.A.


EL SHOW


Primera Parte




Segunda Parte


Tercera Parte


Cuarta Parte


Quinta Parte


Sexta Parte




Créditos del post:

Marilina: Digitalización, textos, audios y restauración del material original.

Foto de Marilina en la época de Mis hijos naturales


1987 MIS HIJOS NATURALES

Tapa del vinilo
Contratapa del vinilo
Arte completo de la reedición en CD

01 - Mis hijos naturales (Marilina Ross)
02 - El payaso del amanecer (Marilina Ross)
03 - Canción de cuna cama (Marilina Ross)
04 - Este amor, mi amor (Susana Torres Molina - Marilina Ross)
05 - Solo setenta (Marilina Ross)
06 - Basurero nuclear (Marilina Ross)
07 - Así no (Marilina Ross)
08 - Un domingo lluvioso (Marilina Ross)
09 - Emociones (Mogol - Battisti - Vers. Cast. Marilina Ross)
10 - Con el agua en la boca (Marilina Ross)

Pasando de un trapecio a otro

20 de agosto de 1987 – Revista Cantarock N° 86 – Año 5

Marilina Ross

Pasando de un trapecio a otro

A pesar de su franqueza y sinceridad, durante los reportajes Marilina Ross lleva sus palabras por carriles conocidos y respuestas casi preparadas, como ocurrió esta vez al mencionar el fracaso del proyecto del año pasado con Dora, la computadora. Sólo por momentos muy fugaces dejó de lado el recurso de la sonrisa cómplice y al echar la cabeza para atrás con una carcajada para cambiar de tema. Pasemos, entonces a la nota, donde se habló de otras cosas además de su último disco, “Mis hijos naturales”.



Por: MARCELO FERNÁNDEZ BITAR

En la última nota que hicimos, comentabas entusiasmada que el show con Emilio Kauderer y Dora te permitía hacer muchos recitales por todo el país porque era algo fácil de trasladar, ¿qué pasó con eso?

Perdí como en la guerra. En aquel desafío me ganó la computadora, porque la gente nunca me perdonó lo que siempre dije que era apenas “un desliz computado”. Muchos ni se enteraron de la propuesta porque no quisieron ir a verlo; fue como decirme “No queremos esto”. De todas formas, para mí no era el camino a seguir, nunca lo encaré como un espectáculo a largo plazo. Además, después de un rato también dejó de divertirme.

¿Y qué hiciste después, te tomaste un descanso…?

Paré una vez más y compuse los temas que faltaban para completar el disco. Luego fui a hablar con las grabadoras que me querían contratar, porque yo no renové con CBS. Después me uní a Ángel Mahler para la grabación. Conocía como trabajaba porque ya había arreglado temas míos para Sandra Mihanovich; y cuando vi una cosa que hizo para la introducción del Ópera de Sandra, me entusiasmé. Como toca temas de comedias musicales, conoce de climas teatrales, que es lo que yo quiero hacer y que nunca había podido hacer antes. Y bueno, eso me encantó, así que nos encontramos y fue como un romance. Nos embalamos con este disco.

Trabajar junto a Ángel fue distinto a ensayar los temas con un grupo. Incluso hubo temas que grabé antes que se perjudicaron por nuestros arreglos. Ahora lo sé. Y con otros arregladores que había conocido, me daba cuenta que no nos entendíamos.

En el disco hay muchos teclados, pero no aplicados como para música pop sino más bien de forma sinfónica, orquestal.

Sí, por ahí lo que más me copa es lo sinfónico, juntar la cosa clásica con el rock. Yo no soy roquera, sino más bien baladista, y en este disco se utilizó realmente lo que pedía cada tema, sean teclados, un saxo de verdad, o lo que sea. Para un tema necesitábamos ruido de gente, así que fuimos al bar de la esquina de ION y grabamos el ruido ambiente. También hay sonidos de lluvias y tormentas. Otra cosa que hicimos, y que según los técnicos fue algo que nunca habían hecho antes, fue que yo les pedí que me deformaran la voz. Buscamos la ecualización perfecta, y en lugar de usarla a lo largo de todo el álbum, la variábamos de acuerdo al tema. Una canción con cámara al mango, otra llena de graves, otra sin cámara, todo al servicio de la obra en su totalidad. Y aunque haya acordes complicados y un sonido de batería bien adelante, lo que más importó fue el haberme encontrado con un músico como Ángel, que primero presta atención a lo que se está contando y recién después va el acorde con novena disminuida. Los arreglos surgieron de los temas en sí.

En un tema hay un solo de guitarra del Negro García López, ¿cómo apareció ahí?

Fue una decisión de Ángel. Todos los músicos invitados fueron responsabilidad de Ángel. Cuando vino el Negro, le conté la letra, escuchó la base y se volvió loco, lo grabó enseguida. Toda la grabación del LP fue una gozada, en serio. ¡Hasta nos abrazamos con los técnicos! El tercer día vino uno de ellos y me abrazó, diciendo que me quería mucho. ¡Y era el técnico del estudio, no uno que yo había contratado especialmente! Todo fue una fiesta y se hizo rapidísimo, y no porque se hiciera rápido y mal, sino que se terminó pronto. Yo estoy muy contenta con este disco, creo que es el mejor trabajo de todos.

¿Cómo elegiste los temas, usaste los del show con Dora?

Se hicieron arreglos nuevos de los temas que había hecho junto a Emilio Kauderer y la computadora, que eran “Así no”, “Mis hijos naturales” y “Este amor, mi amor”.

El rock que tiene el solo del Negro es “Basurero nuclear”, ¿cómo salió?

Ese tema es una ironía. Dice que “Estamos encantados de tener un basurero nuclear”. Salió porque estaba indignada con ese asunto; apenas escuché la noticia me pareció un delirio y me indigné mucho. Luego lo encaré desde la broma.
El otro día me enteré que ya es una especie de himno en Comodoro Rivadavia, que está en la zona del basurero nuclear. La gente que manifiesta en contra lo usa durante las manifestaciones, así que es útil. Quiero que lo que haga le sirva a los demás.

¿Y cómo surgió la idea de que las canciones son tus hijos naturales?

Ese es un tema del año pasado, un poco a partir de ver que eso me había quedado en el tintero y que nunca lo había podido realizar. Fue la toma de conciencia que tengo hijos que me han ido apareciendo por ahí, y que los sigo teniendo aunque en este momento no estén al lado mío. Es eso: mis canciones son mis hijos naturales, dentro de mí hay canciones por parir. Y en la tapa del disco hay un dibujito que muestra el romance entre un lápiz y una corchea.

¿Ese tipo de conceptos te salen reflexionando a solas, charlando con gente o cómo? ¿Sos carne de diván, por ejemplo?

Generalmente sale cuando estoy sola. No soy carne de diván, aunque no sé si en este momento no me vendría nada mal…

¿Por qué?

Porque estoy pasando por una crisis gorda y en una de esas pido socorro. Estoy atravesando un momento de crisis personal. Estoy cruzando grandes aguas; ya dejé atrás una costa y voy camino a la otra, pero me encuentro exactamente en la mitad. Estoy en el aire, pasando de un trapecio a otro.

¿Y cómo te incide eso en esta época de presentar el disco y todo eso?

Es cuestión de salir airosa, nomás. Sé que es necesario morir para renacer y creo que estoy empezando a renacer. Pero también tuve que pasar por los infiernos.

¿Nunca te tentó la idea de hacer una obra conceptual?

Sí, se me ocurrió antes, pero no sé si me da el cuero. Es una buena idea. Es más, Baglioni lo ha hecho, hacer todos temas distintos que cuenten la misma historia, tipo Roger Waters. Voy a hacer el esfuerzo para el próximo disco… a ver si puedo contar una historia larga.

Pero en general los temas son como que me los dictan; se abre el canal de la conexión y las canciones empiezan a aparecer mágicamente. Si me propongo escribir un tema, no me sale. Es una cosa que aparece de golpe. Tengo la impresión que es algo muy mágico, como una especie de antena que recibe y transmite. Y tiene que ser en el silencio y la paz más grandes. Me pasa lo mismo con las traducciones de temas de compositores italianos: por ejemplo con “Emociones” probé traducirla varias veces y siempre me trababa en una palabra y no podía seguir, hasta que el año pasado pude.

Yo tengo un poco la herencia de esos compositores italianos, donde cada canción es como una película, con principio, desarrollo y fin. Una historia contada también musicalmente.

Entonces te debe atraer la idea de hacer video-clips…

No hay otra cosa que me tiente y no tengo ganas de hacer otra cosa que eso. Pero no un video-clip, sino como hice en 1975: un especial de televisión con todas las cancones del disco, utilizando la parte mía de actriz y haciendo de todos los personajes de mis canciones. Ahora estoy buscando desesperadamente a alguien que me ayude a hacerlo, incluso fui a ver a Goar Mestre, mi antiguo patrón en Canal 13, pero me dijo que no es redituable. Pero lo voy a hacer, aunque sea con dos mangos y en vivo. ¡Hasta tengo algunos guiones ya escritos!

Últimamente dieron varias películas tuyas, españolas. ¿Cómo las ves actualmente?

(Gesto de disgusto) No decía lo que yo quería. Era como un trabajo de oficina. ¿Qué tiene que ver conmigo un problema de una locutora de Vigo, donde encima tengo que adoptar acento español? Hace poco vi en video la película “Birdy, alas de libertad” y me pareció que lo que quiero anda por ahí. Hablar del ser humano, con este fin de una era que nos toca vivir, y en el comienzo de otra. Estamos en la mitad de una crisis de la cual caemos o renacemos. Eso es lo que me importa, y por eso no me enganché en películas, ¡si hasta me llamó dos veces Pino Solanas para hacer “El exilio de Gardel” y le dije que no porque tenía un show y prefería cantar antes que ir a París a filmar! No me calienta hablar del pasado o hacer una película exitosa. Para el ser humano “viejo” el objetivo es la fama, el dinero, la trascendencia, el poder… y yo soy de Acuario, de la era que está entrando. El tema “Así no” habla un poco de todo eso.

Lo que un libro llamó “La conspiración de Acuario”…

Exacto. Me siento totalmente expresada en ese libro. Me siento una conspiradora, y aclaremos que para Marilyn Ferguson el término “conspirar” quiere decir “respirar juntos, unirse”. Estoy leyendo ese libro en estos días.

¿Ese tipo de lecturas te ayudan para componer?

Totalmente. Un libro que me inspiró para el tema “Somos algo más” fue “Los grandes iniciados”, un libro del mil ochocientos y tanto, que por ejemplo habla acerca de Pitágoras, que aparte del Teorema que dan en la escuela fue un tipo que formó una escuela para adultos, en Grecia, donde se valoraba la amistad y se enseñaba a ser mejores personas. Hay que estar abierto a inventar algo nuevo porque sabemos que lo que está no sirve. Hay que estar alerta e inventar. En el ’68 se dijo “La imaginación al poder” y eso no terminó ahí, sino que recién empezó. No hay que atender a lo conocido ni buscar una respuesta en un libro acerca de qué hay que hacer porque eso es viejo. Lo nuevo es algo absolutamente desconocido.

Recital en Badía & Compañía 1987


Promoción del recital

El payaso del amanecer











El video es una cortesía de Ariel de Alicante.

"El dinero nunca manejó mi vida"

Marilina Ross confiesa que hace unos años se dio cuenta de que nunca se iba a morir de hambre, y que eso le dio seguridad, pues lo que siempre preocupa es la comida.


A mí el psicoanálisis me permitió encontrar el camino, pero lo recorro yo


Después de un día atareado, lleno de obligaciones a atender entre los viajes semanales que integran su actual gira por el país, llegó Marilina Ross a la charla con NOTICIAS. Apurada, pero de buen humor y hasta con ganas de preparar el mate que fue circulante, entre preguntas y respuestas, durante toda la nota.

-¿Te gustan los reportajes o los aceptás como parte de tu trabajo?

-Los veo como una obligación, no es algo que elijo plenamente. Pero me reservo el derecho a negarme, que es algo que desde hace 20 años hago frente a una sola publicación, por considerar que cometió verdaderas crueldades conmigo. Además, hago notas cuando siento que tengo algo que decir. No me interesa que se llenen espacios con mi persona y que eso no tenga un sentido.

-Pese a los años, los errores y frustraciones, seguís mostrándote como una persona idealista. ¿Realmente lo sos?

-Sí. Lo mío es una lucha eterna entre lo que quiero hacer y lo que me dejan en realidad hacer. Claro que tuve muchas frustraciones y sigo en esta modalidad de vida, pero no ciegamente, tomo más en cuenta la realidad. Frente a cada cosa, hay un 50 por ciento que no depende de uno y otro 50 que sí. En eso, hago todo al mango, peleando por lo que quiero.

-¿Qué fue más difícil en relación con la música? ¿Llegar o mantenerte?

-No hay diferencia. No siento que haga algo para mantener nada, porque todo es demasiado efímero para creer que uno tiene algo. Estuve dos años sin hacer nada hasta la edición del último disco y en ese lapso no "tuve que mantener" nada.

-¿Y por qué paraste?

-Porque necesitaba tiempo para componer, para ver qué pasaba, para encontrar qué quería decir, para hacer las cosas con mi ritmo y bien. Terminé un contrato con un sello grabador y dije basta. Ahora firmé un contrato nuevo, pero no es por tiempo determinado: Es por 3 discos, que puedo grabarlos en 3 años o en 30.000...

-¿Es difícil lograr un contrato así?

-Muy difícil, porque uno deja de participar en la máquina. Pero es más difícil para un sello grabador que para mí. El reconocimiento, en realidad, lo merece la compañía porque se maneja con el respeto hacia el que crea, y a ése -al menos en mi caso- no lo podés obligar a producir lo que hace con un revólver en la sien.

-¿Te resulto complicado estar inactiva ese tiempo?

-Sí. Para mí no es fácil. Lo que más extrañé es el contacto con la gente, ya sea en un recital grande o simplemente cantando para 20 personas. El contacto con la gente crea adicción, es como una droga para mí. Al cortarse, en algunos momentos sentí que me faltaba como una parte del cuerpo.

DROGAS

-Ya que nombraste la droga, ¿pensás que es lícito que un sistema penal y una moral media castigue al individuo que en forma privada consume tal o cual sustancia?

-Creo que en el camino de la droga y en el de la vida en general uno hasta puede elegir su propia destrucción, y en ese contexto me pregunto por qué nos tenemos que meter en la elección de esa persona si con hacerse a un lado para mí basta. Creo que lo importante con las adicciones en general, es tener conciencia de que lo que comenzó siendo un "aliado", como afirma Don Juan en las obras de Castaneda, puede terminar convirtiéndose en el mayor enemigo. Esto lo asocio con mi propia experiencia con el psicoanálisis.

-¿Por qué?

-Yo hice psicoanálisis 5 años y me dieron de alta. Y pienso lo mismo que con respecto a las drogas. Al principio es un aliado, ayuda a abrirse caminos, pero si se transforma en muleta sin la cual no se puede vivir y quedando uno fuera de decidir su propio destino, no sirve. A mí el psicoanálisis me permitió encontrar un camino, pero el camino lo estoy recorriendo yo.

ALGO OLVIDADO

-Hay un tema de tu último LD referido a la existencia de un basurero nuclear en el Sur del país...

-Sí. Compuse la primera parte después de leer el diario. Recuerdo que el artículo estaba titulado más o menos así: "Equis cantidad (no me acuerdo la cifra exacta) de habitantes felices". "Felices" porque llegaba el "progreso" bajo la forma de un basurero nuclear. Cuando terminé de leer y volví a mirar el título empecé: "Estamos encantados, chochos de tener un basurero nuclear" y de allí salió la idea.

-Es particularmente notable que en nuestro país ni siquiera los políticos más "revolucionarios" hablen sobre la cuestión, que no es más que una forma de expansión del orden mundial imperialista del cual terminamos siendo víctimas, como en tantas cosas...

-Sí, el tema se olvidó, no se habló más de la cuestión y en su momento se habló bien poco. Por eso hice el tema. Para aclarar o al menos para abrir los ojos. Pero la preocupación por lo ecológico no podemos encontrarla en un partido político, sino en cada uno de nosotros, movilizados por un cambio interior e individual.

-¿Pero vos creés que estamos todos en condiciones de encontrar ese cambio interior que nos ayude a reflexionar sobre el valor de la Naturaleza en este caso?

-¿Por qué no? ¿Acaso no todos respiramos? ¿Acaso no vemos el sol todos por igual? Creo que todos estamos en condiciones de hacer esta concientización, de darnos cuenta. Pero estamos embotados pensando en resolver problemas acuciantes, como por ejemplo los económicos, y nos olvidamos de lo importante, nos ocupamos de lo urgente. Pasa igual que con la salud. No nos ocupamos de ella hasta que un día comienza a fallar. Allí la valoramos. Con la salud de cada uno pasa lo mismo que con la salud de nuestro planeta.



Marilina Ross asegura que estamos viviendo la era de Acuario, caracterizada por la libertad


AMOR Y DINERO

-Has concretado distintas relaciones de pareja a lo largo de tu vida, pero sos parte de una generación que miró a la unión matrimonial como un compromiso monogámico y "hasta que la muerte nos separe". ¿Eso no te creó contradicciones?

-Pienso que no existe una regla. Hay distintos caminos que como seres humanos podemos elegir libremente y que nadie tiene por qué meterse con la decisión que uno haya hecho. Me parece tan arbitraria la obligatoriedad de la convivencia para toda una vida, como el plantearse una "libertad obligada", de no concretar compromisos, también para toda la vida.

-Pero cuando terminás una relación afectiva. ¿no te sentís fracasada?

-No, terminar una relación no es un fracaso. Fracaso, esa palabreja, es la respuesta a ese mandato de que "hasta la muerte nos separe". Como no fue así, como cada uno queda "vivo" y no se concretó esa especie de orden, uno tiene que sentirse fracasado. Para mí, ninguna relación ha sido un fracaso. Todas me dieron algo. Además, jamás encaré las relaciones de compromiso real como si fueran un deporte. Mi intención interna, y no por mandato sino por elección, es que sean "hasta que la muerte nos separe". Yo las encaro con ese ideal interior, con toda mi fuerza, con toda mi voluntad. Si no va así, igual sirve. Pero estamos hablando de una cuestión que es siempre de a dos. Yo puedo contar con todas mis ganas, pero no todo depende de mí, sino también de la otra persona y de las circunstancias que a cada momento nos rodeen.

-¿Cómo te manejás con el dinero?

-No sé ni siquiera las operaciones básicas, ni encender la calculadora. Soy un desastre con todos los números. Pero el dinero nunca manejó mi vida. Nunca me preocupó, y en este sentido creo en la providencia. El día que no tengo un mango, siempre pinta algo y la plata aparece. Hace algunos años me dí cuenta de que nunca me iba a morir de hambre, y eso me dio seguridad. Porque lo básico, lo que preocupa es la comida, y yo estoy segura de que de hambre no voy a morirme nunca. Lo demás, puede pasar.

-¿Y te hace falta mucho para alimentarte?

-No, solo como cuando tengo hambre. Y cuando no tengo hambre no como y de pronto bajo 6 kilos. Habitualmente me pasa si estoy angustiada.

EL HOMBRE NUEVO

-¿Pensás que algún movimiento político puede hacerse cargo del mejoramiento del sistema en que vivimos?

-No. Para lograr el hombre nuevo no se puede apelar a movimientos parciales. El universo es una gran tarta y habitualmente lo vemos fragmentado. Por ejemplo: El feminismo quiere quedarse con la porción que el hombre tiene de la tarta. Yo creo que para cambiar, hay que cambiar la tarta, no quedarse peleando por una u otra opción. La revolución es el cambio interior de cada uno, uno primero, y esto ya empezó. Por ahora son islitas y tendemos puentes, para lograr hacerlas archipiélagos, después continentes y, finalmente, el planeta. Esto que pasa es lógico y tiene que ver con el tiempo que nos toca vivir. Es el tiempo de la era de Acuario caracterizado por el espiritualismo, la independencia, la libertad, la creatividad, la ciencia no compartimentada, el humanismo y la amistad y el amor como base de "poder", no cimentando el poder en lo material. Aquel que no está de acuerdo con este tiempo que vivimos va de traste por la vida. Y si se está en armonía todo fluye, todo es mágico. Si se quiere mantener una lucha de poder, con armas y dinero, que son atributos de la época que todavía vivimos y que termina, si se quiere mantener a la familia como institución basada en la hipocresía y la mentira, si se quieren mantener las instituciones cerradas en general, y la represión y la censura, se va en contra. Entonces los que están de ese lado tienen un triple trabajo para vivir.

-¿La gente responde a propuestas como las tuyas?

-Sí, creo que sí. En mi nuevo espectáculo inauguré una sección para que el público pueda expresar una frase que sirva para el crecimiento del ser humano; pido que sea preferentemente una frase propia y si no que apelen a una ajena. Quiero que no se esté pendiente de respuestas hechas o dadas desde un escenario sino que se autogeneren. Y de mi recital en Córdoba me vine con una frase de una chica de 17 años que me impactó: "Papá, comprendé que yo aprendo más con mis caídas que con tus aciertos".

-¿Vos creés que la democracia brinda reales posibilidades de participación popular a la gente?

-Nos pidieron que fuéramos a la plaza y firmaron la obediencia debida. Eso es lo que pueden darnos los políticos. No podemos esperar que Alfonsín resuelva nuestros problemas. El crecimiento depende de nosotros. Y si crecemos seremos gobierno y estaremos representados como tales. Porque ahora también estamos representados como somos, merecemos a Alfonsín, a Reagan y a Gorbachov. Cuando crezcamos, mereceremos algo mejor.

-Pero es difícil plantear el cambio desde allí...

-Bueno, ¿pero no empecé esta nota diciendo que era idealista?



Muchas Gracias Danny por compartir esta nota y Silvina por tipearla.

El cambio está dentro de cada uno

Junio de 1987 – Revista “Tú”


Estuvimos en un recital de la cantante y compartimos luego una cálida entrevista. En la charla nos habla de la adolescencia, de su carrera “aún en camino” y de sus esperanzas en que –a pesar de todo- el mundo pueda mejorar.

MARILINA: “EL CAMBIO ESTÁ DENTRO DE CADA UNO”


Por: MARCELA STIEBEN

Son las siete de la tarde y Marilina ensaya sentada en un banquito alto de madera. Una radio graba el ensayo. Su manager, parada al costado, sola, observa atenta cada movimiento, cada palabra… Son varios los jóvenes que, tentados por la voz, se van acercando a este boliche de Federico Lacroze en una tardecita de otoño tan buena para el afecto. Pocas horas después empieza el recital. Las más fans no dejan de mirar la puerta por la que entrará Marilina, y no alcanzó a pasar que empezaron los alaridos: ¡Ídola! ¡Ídola!

Ángel Mahler, el músico de primera la acompaña con el super sintetizador, ya estaba en su puesto de lucha preparado para lanzar rayos de luz. Los dos iluminados por enormes spots rojos, parecían extraídos de un cuento de Bradbury en medio de Marte. Ángel Mahler es el responsable de todos los arreglos más la coproducción del disco. Inicia el concierto con “Otra vez”, el tema del trapecista que tanto les gusta a las y las seguidores de Ross.

Cuando habla hacia la platea lo hace como si estuviera en el living de su casa… tranqui… con total naturalidad. Anuncia que, como sucede en la vida, este recital tendrá tres bloques: vida-amor-muerte. Tríada que actuará como columna vertebral de todas sus canciones. Payaso del amanecer; puente invisible; a ver si es tan difícil eso de morir y el tema al padre se suceden con ovaciones mediante y gritos de los más jóvenes que por momentos pareciera que quisieran subirse al escenario…

Ángel Mahler hace un solo con su super instrumento que guarda en su corazón, voces, percusión, saxo, violines, teclados, guitarras, bajos y lo que se te ocurra. En su “réquiem para un amigo muerto” llamado –simplemente- “duelo” Mahler llega a ecualizar nuestro aliento. Casi nadie respira durante el tiempo que dura el vuelo al que nos somete. Marilina vuelve y aplaude a “su ángel”. Dice que es increíble cómo él puede ser capaz de dar tanto amor y los aplausos suyos se funden con los de la gente que desde las mesas y la barra ahora le grita “Ídolo” a Mahler…

Marilina vuelve a la carga con sus temas, con su voz ronquita que en las canciones de amor se pone absolutamente sensual. En “Solo setenta” le canta a una pareja de viejitos que toman un vermouth en un bar en el que ella está sentada. Los ve comer una aceituna. Deben tener setenta años. Él la mira seductor y baja la mirada. Se pone colorada… Marilina dice que eso es vida, que no se puede creer tanto amor como si fueran dos adolescentes! Y dice que ella, en el mismo bar, se emocionó con los dos y por un momento advirtió que nadie más que la pareja de viejitos estaba allí. Ella toda coqueta, él todo seductor, amándose con tanta sensualidad…

En el intervalo los periodistas subían y bajaban la escalera que va al camarín. Algunas parejas salían para besarse sin tanta gente. Una niña se va a sentar en una silla del fondo con tanta mala suerte que se cae al piso y justo llega su príncipe para salvarla del papelón… los dos se ríen. Las mozas van y vienen con jugos de ananá, ron whisky y gaseosas mientras Marilina atiende a una cola de gente que quiere hablarle. Cuando baja, al pie de la escalera, la esperan para que firme autógrafos. Segunda vuelta y arranca un rock sobre el basurero nuclear de Chubut. En una mesa alguien comenta: “¿sabés que este rock, en el sur, lo cantan como un himno?” y Marilina grita, con ironía que estamos encantados “en tener un basurero porque seremos los primeros en el mundo en explotar”. Cuando canta “aunque no lo veamos, el sol siempre está” dirigió a sus fans que hacían el coro interminable hasta que ella dice “Última vez” y pasa a un tango. Canta un tango, un tango divertido, lleno de ironías sobre el hombre fuerte y la mujer que lo sigue, la gente se ríe. Después otro sobre la mentira y los que arrasan con todo, siempre en tono irónico que mantuvo copado a todo el mundo… para volver a su tema sobre la danza.

Uno de los temas más seguidos, cuya letra era notoriamente conocida por todos, fue el de “Mis hijos naturales” que cuenta cómo ella no tuvo chicos, un hijo de sus entrañas, pero tiene muchísimos hijos naturales, que no tienen la nariz parecida a ella, que no se rigen por los códigos biológicos de la herencia, pero que son sus hijos. Marilina nació un dieciséis de febrero a las doce horas cuarenta y cinco minutos. Es acuario, como Lewis Carroll (autor de “Alicia en el país de las maravillas”); Paul Newman; Charles Darwin; Mia Farrow; Clark Gable; Galileo; Vanesa Redgrave y Franklin Roosevelt.

En el horóscopo chino Marilina es Cabra, como Miguel de Cervantes, Mark Twain, Paul Valery, Marcel Proust, Franz Kafka, George Harrison, James Dean y el fabuloso Groucho (además de Búster Keaton y Verónica Lake…) Las cabras de febrero, como Marilina, ejercen un especial interés hacia quienes les rodean, son soñadoras e imaginativas… Pero vamos a ver qué dice esta señora enamorada del trapecista que en algún rincón de nuestro corazón todos tenemos… En una noche del otoño porteño Tu revista se encontró con ella y éste fue el diálogo:

El tema es la adolescencia, Marilina. Desde donde vos quieras…

Yo apenas puedo conmigo, me cuesta mucho dar una charla hacia alguien que está bastante lejos de mí. La adolescencia la dejé atrás hace mucho tiempo. Además la adolescencia actual es distinta a la que yo viví. Es otro tiempo histórico… está todo mucho más rápido, más acelerado, es mucho más difícil vivir en este momento la adolescencia. Sin embargo creo que los problemas que viven son los mismos problemas del ser humano, en general. Aunque seamos grandes, seguimos adoleciendo, como los adolescentes, seguimos “carentes de”.

¿Qué es lo que falta?

Falta búsqueda hacia adentro, hacia el origen, hacia la esencia de nosotros. Estamos totalmente influenciados por el afuera, por la educación, por lo que se espera de nosotros. Eso pasa en la adolescencia y sigue pasando después también, a pesar de que los mayores se dicen mayores, siguen cumpliendo los deseos de los demás, en definitiva. Ya sea los deseos de una sociedad, de tus padres, del maestro, del patrón o del presidente de los dos mundos del planeta.

Algo así como un molde que nos encasilla…

Sí. Es eso.

¿Cuándo zafaste de esa estructura rígida que nos quieren imponer?

Yo no zafé de eso.

Pero no cumpliste con lo que la sociedad esperaba desde su molde.

Al menos tomé conciencia. Y a partir de allí hago lo que quiero.

¿Y no es zafar, hacer lo que querés?

Claro, en general no te lo permiten… es cierto. Y a veces cuesta mucho hacer lo que querés… pero no creo que haya llegadoa ningún punto. En todo caso estoy en camino “hacia”. Pero no llegué a ningún lugar.

¿Qué le decís a una chica que quiera cantar como vos?

En principio yo no canto, expreso lo que siento, lo que tengo ganas de decir. Y le diría que se pregunte qué tiene para contar, qué quiere decir, qué quiere expresar a los demás y que vea qué es lo que los otros quieren escuchar, pero que empiece por ella, por lo que ella tenga dentro para transmitir a los demás. Por otro lado creo que hay preguntas previas como por ejemplo: dónde estoy, para qué, adónde quiero llegar… Esas preguntas que todos pensamos pero nadie las contesta.

Hay un tema tuyo en el que contás que abandonaste una rebeldía típica de la adolescencia.

Es que yo ahí era joven, ya no era adolescente. En la adolescencia hay un montón de energía, de rebeldías que si no se canalizan en algo se enquistan adentro. Esto es una cuestión hasta biológica. Y hay quienes se pinchan y hay quienes tratan de hacer un mundo un poco mejor. Creo que la juventud está dividida en estos dos grandes bloques: entre los “reventados”, que ya no creen en nada; y los que están buscando y aprendiendo con esperanza, a pesar de todo… Creo que un buen punto de partida es entender que si todo está mal tenemos que cambiarlo, no ser escépticos… Y la era de Acuario, que está entrando va a cambiar bastante todo, y el que no se adapta a ese cambio, a esa circunstancia, quedará muy atrás. Valores que tenemos hasta hoy como válidos quedarán caducos y van a aparecer otros y habrá que adaptarse a eso y el que no “una prenda tendrá”! La era de Acuario se aproxima…

Hace un ratito vos me decías que la adolescencia tuya fue muy distinta de la que viven los jóvenes hoy. ¿En qué, fundamentalmente, podés definir este cambio de época?

Fundamentalmente había esperanza de futuro, no había una amenaza nuclear como la que hace ahora al mundo tan peligroso. Y creo que esto debe influir muchísimo en la etapa de crecimiento que vive la juventud. En mi época no había para nada semejantes arsenales nucleares. Con uno solo de los cinco mil millones que hay alcanzaría para explotar todo y eso es una espadita de Damocles ahí colgada que, tengas conciencia o no, influye. Quizá aquí no se viva tanto. Pero la juventud europea tiene muchísima conciencia del peligro porque lo vive ahí nomás, está al lado de los misiles que podrían volar al mundo… acá estamos más lejos… aunque el basurero nuclear en Chubut… creo que hay que tomar conciencia del peligro.

¿Cuál es ese camino de esperanza del que hablabas recién?

El camino está adentro de cada uno. Cada uno tiene que preguntarse cómo quiere vivir y empezar a realizarlo. Desde lo chiquito, desde su familia, sus amigos, se realiza el verdadero cambio, no viene por decreto desde afuera. Tiene que ser desde adentro para que sea un cambio profundo. Todos podemos ver qué es lo que verdaderamente queremos hacer en la vida y empezar a buscar el camino para llegar… No tiene que ser un privilegio de pocos. Desde allí, desde el interior de cada uno, se genera el cambio real.

Hay mucha gente esperándote fuera del camarín… Otro día seguimos charlando. Por hoy te decimos gracias y hasta luego.

Gracias a vos y hasta pronto.

Patricia, su manager, y Roxana, de la producción, charlaban con Ángel Mahler en un costado del camarín. Sobre una mesita había un chocolatín relleno con dulce de leche, un ramo de rosas rojas, caramelos… Le preguntamos si siempre le dejan regalitos mientras tiene función y hace un gesto humilde, una sonrisa, asintiendo. Vestida con pantalón super bombilla y saco violeta, camisa blanca con look antiguo, varias cadenitas, un anillo, zapatillas de super onda tipo básquet con estrellas y brillito, Marilina se mueve como si estuviera permanentemente danzando. Sentada en el banquito del camarín como si estuviera en la habitación de un internado universitario en Bélgica: mitad donde está y mitad adolescente. Mira a los ojos todo el tiempo y hasta el diálogo más intrascendente le resulta importante en la medida en que pueda aprender ella algo de sí misma o que pueda conocer, a partir de su interlocutor, otra realidad. Un pescador, dos viejitos tomando un vermouth seduciéndose con sus setenta años, una ex pareja, una amiga, la enganchan en esa búsqueda que llevó a esta Marilina a recorrer otras Marilinas que, en el fondo, siempre fueron la misma: una buceadora de lugares desconocidos. Fue “La Nena” por muchos años, y a veces parece que no dejó de serlo. Sin embargo habla de su adolescencia y de su juventud como tiempos pasados. En su búsqueda por ser feliz recorrió muchísimos caminos. Quisiera un mundo de paz, un mundo sin guerras ni armas nucleares que amenacen la vida. Un mundo sin tantas pálidas, sin todo lo que está mal y a ese mundo le canta, desde la Marilina que es hoy. En el pasillo la esperaban tres amigos, en la escalera cinco o seis, en la puerta unos cuarenta… Un hombre vendía fotos en color de Marilina y trataba de hacerse unos pesos. Alguien recuerda que uno de los temas que cantó, el que ella compuso para el hijo que no llegó, estaba en un LP de Piero y salen cantando “te estoy esperando/ no demores mucho,/ porque hay tantas cosas que hacer en el mundo…” y sigue como una canción de cuna dulce y triste. Las mozas levantan las copas, las últimas parejas en salir dan vuelta esperando ver a Marilina, una Marilina que ya se puedo de pie sobre sus zapatillas de básquet negras con colores y está bajando la escalera para partir con los suyos, sus “hijos naturales”, sus amigos… hacia algún lugar, para comer algo, charlar un rato y disponerse a iniciar un día más que, como dice Serrat: “se va colando de contrabando”.

Marilina Ross junto a sus hijos naturales

MARILINA ROSS JUNTO A SUS HIJOS NATURALES
Cuando Marilina Ross se puso a pensar en su nuevo disco "Mis hijos naturales" se olvidó de Dora y entró al mundo del video. Y está más que conforme.

"El video me atrapa. Es una vía casi perfecta de comunicación en donde con creatividad puede expresarse casi fielmente lo que se quiere... ¿Lo de la computadora? Nunca más; fue un desliz" -afirma sin miedo a los cambios.

"Los cambios siempre fueron buenos para mí -dice-. En el '80 me prohibieron como actriz y sin darse cuenta me hicieron el gran favor de mi vida. Allí encontré que mi verdadera vocación era componer y cantar. Ahora cuando voy a algún canal de televisión para un show y veo a los artistas pasando libretos por los pasillos, quemándose las pestañas en un rincón, me alegro de haberme escapado de todo eso -comenta-. Aunque yo sigo concibiendo cada tema como una peliculita en donde siempre veo lo que quería ver y siempre digo lo que quería decir. Es mi logro mayor. Estamos entre una era que comienza y otra que termina. Es una excelente oportunidad para ofrecer honestidad, verdad, respeto y amor. De cada uno de nosotros depende vivir un nuevo tiempo. Eso viene de adentro".


Esta nota fue compartida por Danny de Toronto, Canadá.

1987 MIS HIJOS NATURALES

Tapa del vinilo
Contratapa del vinilo
Arte completo de la reedición en CD

01 - Mis hijos naturales (Marilina Ross)
02 - El payaso del amanecer (Marilina Ross)
03 - Canción de cuna cama (Marilina Ross)
04 - Este amor, mi amor (Susana Torres Molina - Marilina Ross)
05 - Solo setenta (Marilina Ross)
06 - Basurero nuclear (Marilina Ross)
07 - Así no (Marilina Ross)
08 - Un domingo lluvioso (Marilina Ross)
09 - Emociones (Mogol - Battisti - Vers. Cast. Marilina Ross)
10 - Con el agua en la boca (Marilina Ross)

Marilina: el símbolo y el equilibrio

Marilina: el símbolo y el equilibrio

Mamá colectiva y pública, hada madrina que sabe posarse en tierra firme, Marilina Ross conformó en "Mis hijos naturales" (presentado en el Opera el fin de semana), un espectáculo integral cuidado y equilibrado en sus menores detalles en el que las canciones tienen tanto valor expresivo como la escenografía, la correcta utilización de los espacios y la excelente puesta de luces, que completa los símbolos propuestos por la solista.

Marilina Ross durante el recital ofrecido en el Ópera el fin de semana. Equilibrio y valor expresivo en un buen repertorio.


Por: SIBILA CAMPS

Quien juzgue a Marilina Ross como cantautora será porque no la conoce más que a través de sus fotografías fonográficas, sin haberla visto sobre un escenario, o porque no le pescó la vuelta. Pero el arte es tan infinito y libre, que en él también cabe esta ternura al alcance de la mano, esta mamá colectiva y pública que, con acierto, ha llamado Mis hijos naturales a su último trabajo, presentado el fin de semana en elÓpera.

Sin tenerle miedo a la vida, o mostrándolo desde la tibieza de su sonrisa, Marilina ha sido, por primera vez, la autora y directora general de su espectáculo. No un recital con puesta en escena, sino una obra cuidada hasta en sus más mínimos detalles, que podría ser calificada de comedia musical unipersonal, de no ser porque la palabra "comedia" acerca alusiones de una cierta frivolidad, ausente en este caso.

La escenografía montada como un inmenso taller con reflectorista a la vista, donde los músicos están integrados a la maraña de contraluces, torres y reflectores, es para Marilina un contexto y un vehículo para comunicarse, tan válido y necesario como contar un cuento, cantar y moverse sobre las tablas con una naturalidad envidiable.

La excelente puesta de luces -cuya responsabilidad comparte con Hugo Traferri y con Fabián Boggino- es, también, otro gesto hacia el público, dentro de una concepción del espectáculo que busca sugerir, que lleva a pensar, a suponer, a interpretar. Marilina se maneja con símbolos sencillos y claros, que concreta tanto a través de los espacios escénicos (manejados con inteligencia y sin abigarrar los volúmenes de por sí bastante ocupados), como de las luces, de los efectos especiales de Trentuno, de sus desplazamientos y hasta su propio vestuario, más práctico que espectacular.

Con un resultado didáctico no premeditado, mira hacia el mañana sin amputar el presente, toca con la punta de los dedos lo espiritual sin sacar los pies de la tierra, y plasma un equilibrio en el que no confunde cotidianidad con lugar común. En ese planteo, los arreglos del tecladista Ángel Mahler cumplen a la perfección la función de marco de un conjunto bien asentado, en el que cualquier rasgo personal resultaría contraproducente.

Algo sobrecargada en los teclados al principio, la instrumentación se convierte en una ambientación tan integrada a las necesidades expresivas de Marilina, como la iluminación y la escenografía. Cabe, sí, una mención especial a Laura Hatton (flauta, coros y percusión), apoyo y refuerzo tan sólidos como invisibles de la solista, a quien cubre y redondea los huecos que deja su voz afinada y arenosa.

Mis hijos naturales no es ni más ni menos que una etapa más crecida en ese diálogo siempre disponible de Marilina con el público. En él caben, por lo tanto, no solo las nuevas canciones ("Solo setenta", "Así no", "Un domingo lluvioso", la ironía de "Basurero nuclear", entre otras), sino también los viejos hitos ("Soles", "Escaleras mecánicas", "Cruzando las grandes aguas"), y hasta un bien ubicado popurrí, redimensionados en este nuevo contexto.

Para un público de todas las edades, donde el predominio de los jóvenes no excluye a muchos niños y preadolescentes, Marilina Ross es la buena amiga que señala caminos sin recortar las alas, la hermanita mayor que abraza sin sofocar ni empalagar. Recibe, entonces, multiplicado, el guiño de afecto que echa a rodar un ser humano que no solo no le teme a la gente, sino que, al frotarse en ella, encuentra su principal motivo de existencia.



Una Silvina compartió la nota y la otra Silvina colaboró tipeándola.

Guión de "Mis hijos naturales" en el teatro Ópera

Guión del espectáculo "Mis hijos naturales" presentado los días 16 y 17 de octubre de 1987 en el teatro Ópera de Buenos Aires.














Marilina escaneó, editó y compartió estas imágenes.

Una vez más, Marilina Ross lanza su denuncia a través de un tema musical: Hoy es "Basurero nuclear"

1 de septiembre de 1987 - Revista Flash

Una vez más, Marilina Ross lanza su denuncia a través de un tema musical: Hoy es "Basurero nuclear"

Los países desarrollados bien pueden dormir tranquilos ahora que van a dejar sus basuras nucleares en la Provincia de Chubut. Mucha información al respecto no hay y, en realidad, quien ha levantado la bandera de este tema es Marilina Ross, cumpliendo con el rol que le cabe como trovadora contemporánea. ¿Qué es este asunto del basurero nuclear? De acuerdo con lo poco que se sabe, es un gran agujero de desperdicios provenientes de todos los países del mundo, que estará ubicado en la localidad de Gastre, en Chubut. Dicen que el cuerpo granítico que lo contendrá es muy seguro y no permitirá filtraciones. Es que esta basurita se las trae pues tendrá unos veinte mil años de actividad... La geopolítica (ciencia inventada por los países desarrollados) nos ha elegido para ser los depositarios de tamaño regalito nauseabundo, con el que financiaremos las deudas que otros contrajeron con el nada despreciable precio de las vidas de nuestras futuras generaciones. Por ahora solo nos resta orar para que el macizo granítico se comporte como tal y unirnos al canto de Marilina Ross, a ver si nos escuchan. El caso es que lo de este basurero ya empieza a oler bastante mal.

Marilina Ross sabe que las canciones de protesta "van a la basura o te echan por escribirlas. Ahora apelé a la ironía porque no puedo creer que vayamos a tener un basurero nuclear".

Por: ELSA BRAGATO

- ¿Cuándo se te ocurrió escribir este tema y por qué?

- Fue hace más de un año, luego de leer en un diario, a doble página, una notita titulada "Construyen un basurero nuclear en Chubut". Ahí me enteré. Había un subtítulo más llamativo aún: "Doscientos ochenta y nueve habitantes felices", en Gastre.

- Hay muy poca información al respecto.

- Y creo que después de esa nota, no hubo ninguna más.

- ¿Y cuándo compusiste la canción "Basurero nuclear"?

- Ahí mismo, indignada, asustada, pero como no quería hacer una canción de protesta... Acá las canciones de protesta o van al tacho de basura o te echan del país... Bueno, lo tomé con ironía porque era tan "grosso", tan burdo lo que estaba leyendo, que esos habitantes estuvieran felices porque el progreso iba a llegar al pueblo, iban a tener carreteras y luz eléctrica... y un basurero nuclear. Me resultó alucinante.

- No se entiende bien esa felicidad.

- Es cierto, así se afirmaba en la nota.

- Vos lo decís en la canción: "Estamos encantados de tener un basurero nuclear".

- Y fue así. Gracias al basurero nuclear esos pobladores tendrán su progreso.

- La ironía: Si no se fuesen a convertir en una gran cloaca de los desperdicios nucleares mundiales, no tendrían nada.

- Exacto. Y eso es lo que me permitió trabajar con la ironía: "Estamos encantados de tenerlo", tal como lo digo.

- ¿Sabrán nuestros hermanos chubutenses lo que realmente significa el basurero nuclear?

- Por suerte ahora sí. Y mi canción se ha transformado en una especie de himno que la gente canta por las calles de Gastre. Hubo un intendente que levantó la bandera en contra de este basurero nuclear, a pesar de la falta de información que hay, y luego llegó mi canción... Ahora todos la cantan por la calle en señal de protesta por ese basurero. ¡Felizmente!

LA MISIÓN DEL CANTOR

- Uno observa entonces la importancia que tienen los trovadores cuando falta información, a partir de la sencillez misma de la creación. Es tu caso.

- Es mi actitud de siempre. Compongo sobre las cosas que me tocan vivir.

- ¿Cómo vivís la misión de ser una cantora popular, especialmente con este tema?

- Es una misión, como decís. Quizás en este tema se note más, sea más claro, pero también la cumplo cuando le canto al amor de dos viejitos que vi en un bar. Marcar eso también es importante, no solo lo triste sino también lo constructivo.

- Insisto: Este tema informa sobre algo muy especial.

- En todo caso, es la misión de los que podemos representar "a". Yo soy una representante de la gente, y a la vez soy una especie de antena receptora-transmisora. Ahí creo que encanja la respuesta que me pedís. Yo tengo que decir estas cosas, yo o cualquiera que se dé cuenta. Pero asumí mi responsabilidad y la digo.

- En el ´75 se publicó en el "Times" de Londres un artículo donde se indicaba la necesidad de mortandad de gente en los países subdesarrollados para que los desarrollados pudiesen mantener su "status" de vida. El caso del basurero nuclear me remite a ese artículo. Cuando estuviste en Europa, ¿sentiste esa necesidad de esos pueblos con tanto nivel de vida por sobrevivir a costa de lo que fuere?

- ¡Esto es evidente!. No hay más que abrir los ojos para darse cuenta. Viven de nosotros. ¿Qué es la deuda externa? Para que ellos sean tan poderosos, nosotros tenemos que ser más pobres. Para que puedan fabricar armas nucleares, la gente tiene que pasar hambre. Pero todo eso se va a acabar con el cambio de era. Estamos en el medio de ese cambio. Nos va a llevar muchísimos años. Pero todo ese poder, como no se adapte al cambio de era, va a sucumbir.

- ¿De dónde parte tu seguridad?

- Es intuición. Lo siento, lo presiento, lo vivo, tengo los ojos abiertos y se vislumbra el cambio en la gente.

- ¿Cómo se va a producir ese cambio?

- No va a pasar por lo político o por una revolución que venga desde afuera. Es algo que viene de adentro de cada uno de nosotros, en la medida que cada uno de nosotros sea mejor con uno mismo. Nuestros gobernantes no son más que el reflejo de nosotros. Los hacemos así, y si no crecemos y somos mejores, ellos no lo van a ser.

- No estoy tan de acuerdo. De pronto los gobernantes los elegimos y no los elegimos.

- Pienso que Reagan y Gorbachov están en el sitio que ocupan porque esta Humanidad es como es. Entonces lo que tenemos que hacer es cambiarnos, ser mejores.

- ¿No será posible una equivocación del destino?

- No, no creo en la casualidad sino en la causalidad. Por eso, en la medida en que uno sea mejor primero con uno mismo, después con el de al lado y luego con el de enfrente, será una forma de evolucionar, de ir avanzando. Tal vez no lo veré yo, pero sí otras generaciones que serán mejores. Y recién entonces van a estar bien representados.

- ¿Son necesarios un basurero nuclear, la bomba de hidrógeno o la guerra de las galaxias para iniciar una nueva era?

- Ojalá que no lleguemos a ese límite. Pienso que ya se está cambiando y se está haciendo mucha fuerza con energía buena para competir con esa energía mala. Este es el camino. No se trata de enfrentarse ni de nada por el estilo. Se trata de ser mejores. Mirá qué sencillo. En definitiva es estar más en armonía con uno mismo para poder entrar en esta nueva era que ya estamos transitando. Esa armonía es una forma de hacer fuerza positiva. Y marcará el fin de un mundo, de un estilo, de una forma, de un poder. El poder va a ser trasmutado, va a dejar de estar en manos del dinero y sin duda pasará a manos más espirituales. Es lo que yo espero.

- En la canción también decís: "Tenemos nuestro lema y es: 'El no te metás'". ¿Es solo un defecto de los argentinos?

- No, pero lo tenemos muy acentuado... Quizá se deba a que tenemos unas grandes patas encima. Estamos muy aplastados. Esto hay que decirlo... A veces pasan cosas distintas, como cuando fuimos a Plaza de Mayo en Semana Santa. Ahí creo que les corrimos un poco las patas de encima, por lo menos un ratito. Fue un muy buen paso.

- Con el tema del basurero nuclear, ¿puede pasar algo semejante?

- Es que no se habló más del caso y es lo que me asusta mucho. Me preocupa que la mayoría de la gente esté en ayunas sobre el basurero nuclear.

- Alguien dijo que, por el caso de Gastre, somos "un país de segunda". ¿Qué opinás?

- ...¿De segunda...? Creo que nos ascendieron porque no sé si llegamos a ese nivel (se ríe). Estaremos por el cuarto lugar, no lo sé. O nos quieren ubicar en el c... del mundo.

"Empieza una nueva era. Fijate en este 'graffiti': La gente quiere luchar por la vida", nos dijo Marilina. "Son síntomas de un cambio que viene desde adentro de cada uno de nosotros".

LOS HIJOS DE MARILINA

- Este tema forma parte de un nuevo LP llamado "Mis hijos naturales". ¿Quiénes son tus hijos, Marilina?

- Así es. Y este tema es uno de mis hijos, el hijo "punk" (se ríe). Es un rock furioso. En este elepé digo todo lo que siento, además de lo del basurero nuclear.

- ¿Vas a hacer un lanzamiento?

- Sí. El espectáculo se hará en octubre en el Teatro Ópera. Por ahora continuamos en Capital y alrededores.

- Hablame de los otros temas...

- "Mis hijos naturales" habla de los hijos que mi cuerpo no me dio, pero que fueron apareciendo por ahí. Mis canciones son mis hijos así como la gente joven que va a mis recitales, por edad y por generación. Son los hijos que la música me dio. También hay otros hijos que surgieron en mi vida personal.

- ¿Cómo es esto?

- Y, tengo una hija que ya va a cumplir 22 años. Su madre murió... Y, bueno, a veces me siento bastante su mamá. Creo que ella también me siente así. Es el piojito rubio de la canción... Y tengo otros hijos, pero todo eso forma parte de lo personal y es algo que quiero preservar.

- ¿Cuál es tu canción, la que vos te dedicás?

- Se llama "El payaso del amanecer" y soy yo. Ahí hablo de mí... Digo "otra vez vuelve el payaso del amanecer a maquillar las penas, otra vez se iluminó la arena y el dolor se va a perder, otra vez la banda está sonando y él dará cabriolas en sus cuerdas y, si ve que alguien ríe, otra vez, sin ser un trapecista, saltará sin red sobre la pista porque así, solo así, es feliz. Las cuerdas son mi garganta y las cabriolas se refieren a los saltos que doy en ella para cantar, porque no soy cantante. Cantando es la única forma en la que me siento feliz. Esto es verdad.

- Otro tema que te guste especialmente?

- Se llama "Con el agua en la boca", y es lo que veo en los demás y en mí sobre tener esto y querer aquello, nunca saciarse, nunca poder gozar con lo que se tiene y se es. El estribillo dice: "¿Es que el ser humano nunca aprenderá? Tiene el agua en la boca y busca el mar...". ¿Sabés? es lo que les diría a los pobladores de Gastre. Que se den cuenta de que ahora tienen el agua en la boca, que no busquen el mar. Todavía tienen aire puro, ahora estamos vivos, todavía la capa de ozono no está totalmente rota. Que gocen este presente.

- Para terminar, ¿Cómo podemos aceptar este presente, cómo podemos cambiarnos por dentro?

- Ya hay síntomas del cambio! Antes en los baños solo se escribían obscenidades. Ahora acabo de leer; "Ya a luchar por la vida" y esto con signos de admiración. Es el graffiti de un baño de damas ubicado en bar de Palermo Viejo.


LETRA IRÓNICA Y CON VERDADES

Estamos encantados de tener un basurero nuclear
Oh, Yeah
Porque seremos los primeros en el mundo una vez más
Tiren aquí sus desperdicios
No se arrepentirán
Son muchas las ventajas para que vengan aquí a invertir
Oh, sí
Estamos endeudados con ustedes hasta la nariz
Los chubutenses están chochos de poder servir (y morir)

Estribillo

Tráiganla acá
Tráiganla acá
Tráiganla acá, acá, acá
Tráiganla acá

En cuanto a las protestas
No se asusten, que aquí no van a andar

Oh, no
Tenemos nuestro lema y es el "no te metás"
¡Y además estamos tan lejos!
Ni les va a salpicar

(Estribillo)

Estamos encantados de tener un basurero nuclear
Oh, yeah

Porque seremos los primeros en el mundo en explotar
Oh, Yeah
Oh, Yeah
Oh, Yeah


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota