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Las Pirañas (1967)

Títulos alternativos:

Las pirañas (en Argentina)

La boutique (en España)




Afiche Argentino


Afiche Español


Dirección: Luis García Berlanga
Guión: Rafael Azcona y Luis García Berlanga

Fecha de Estreno en el Cine Atlas de Buenos Aires: 19 de octubre de 1967
Fecha de Estreno en Madrid: 27 de junio de 1968
Género: Comedia negra/ Drama


Sinopsis

Carmen Calaza es una mujer infeliz en su matrimonio, mientras que Ricardo, su marido, se divierte entre sus aventuras amorosas y el automovilismo. La madre de Carmen, la doctora en tocología Luisa Fuentes, decide intervenir en la situación y para ello engaña a su yerno, diciéndole que su hija padece de una parálisis progresiva que la llevará a la tumba en poco tiempo. Él, sintiéndose culpable, intenta hacerle la existencia más feliz a su esposa pero hace mucho más que eso. Abandona a su amante, su afición a los deportes, y hasta cierto punto sus negocios personales, que lo habían hecho rico con el desguace de barcos, para dedicarse plenamente a ella, a quien satisface en todo. Se endeuda y pierde la tranquilidad para montarle una boutique con el fin de que ella pueda disfrutar los últimos días de su vida, luego de sentirse aburrida al dedicarse únicamente a las labores hogareñas.


Sin embargo los intentos de la Doctora Fuentes no parecen dar resultados del todo favorables ya que, por un lado, Carmen empieza a interesarse por Carlos, el decorador de la boutique, mientras que, paralelamente, Ricardo encuentra en la juventud y belleza de Pity, la dependienta, un atractivo futuro para cuando fallezca su mujer.



Intérpretes:


Rodolfo Bebán ... Ricardo
Sonia Bruno ... Carmen
Lautaro Murúa ... Carlos
Osvaldo Miranda ... Martínez
Marilina Ross ... Pity
Ana María Campoy ... Doctora Luisa Fuentes
Juan Carlos Altavista ... Mariano
Darío Víttori ... Doctor
Dorys del Valle ... Cristina
Linda Peretz
Juan Carlos Calabró ... Víctima
Perla Caron
Paula Marciel ... Señora Martínez
Javier Portales ... Rafael, empleado del banco


Equipo Técnico


Productores: Cesáreo González y Ángel Luis Mentasti
Producción: Argentina Sono Film (Argentina) en coproducción con Cesáreo González, Suevia Films (España)
Jefe de producción: Marciano de la Fuente
Productor Ejecutivo: Jorge Velasco
Productor Designado: María Luisa Bertotto
Dirección de Arte: María Julia Bertotto y Jorge Sarudiansky
Asistente de Dirección: Ricardo Feliú
Fotografía: Américo Hoss
Montaje: Jorge Garate y José Luis Matesanz
Sonido y Dirección de Sonido: Mario Fezia
Grabación de sonido: Miguel Babuini
Música: Ástor Piazzolla
Escenografía: María Julia Bertotto, Jorge Sarudiansky y Gori Muñoz
Vestuario: Sebastián Casanovas


Argentina - España
Duración: 98 minutos
Idioma: Español


Color

Calificación: Prohibida para menores de 18 años
Premios


Premio de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina al mejor actor de reparto: Juan Carlos Altavista


CRÍTICA SOBRE LA PELÍCULA:


01 de mayo de 1983 en elpais.com


'La boutique', Berlanga de transición


Por: DIEGO GALÁN


Los cuatro años que separan El verdugo (1963) de su película siguiente definen la dificultad con que Luis García Berlanga ha desarrollado su filmografía, una de las más apasionantes del cine español. El verdugo había sido mal recibida por la Administración (Sánchez Bella, entonces embajador español en Roma, intentó prohibir su proyección en el festival de Venecia), y eso era prácticamente una condena. Quienes dicen que Berlanga no rodó más películas por pura pereza ignoran el buen número de guiones terminados que aún duermen en los cajones del director.


El rodaje de La boutique añadió sus propias dificultades. La necesidad de ubicarla en Argentina, por necesidades de coproducción, obligó a eliminar del reparto a los secundarios habituales de Berlanga y a utilizar un estilo más refinado, algo insólito en el director de Plácido y El verdugo, dos joyas del humor negro. Se dio en considerar La boutique como obra menor en la filmografía de Berlanga; incluso el propio autor está dispuesto a reconocerlo así. Pero el tiempo ha hecho justicia, y hoy La boutique se ve como una película que contiene los elementos típicos del director, su acidez, su rebeldía.


Lo que sorprendió negativamente en La boutique fue su insistente crítica del matriarcado. En las anteriores películas de Berlanga, como en las de Keaton, la mujer solía tener una misión lastradora, sin que ello negara actitudes similares en el hombre; no tanto en el esquema de mujer tonta y hombre listo como en la descripción de un mundo de personajes amaestrados en el que la sensatez está exiliada. En La boutique, titulada al principio La victima, para definir al marido, y luego Las pirañas, para describir a la esposa y a la suegra, Berlanga se ríe de todos: lo que pone en solfa es el sistema de vida que permite a la mujer fingir una enfermedad mortal para que el marido otorgue sus caprichos, pero ni esa hábil venganza es producto de la inteligencia ni el marido es un prodigio de bondad y clarividencia.


Esta caricatura se prolongó en las siguientes películas de Berlanga, Vivan los novios y Tamaño natural; mientras en la primera de ellas hasta se dibuja el engranaje social que oprime al hombre que no quiere casarse, en la segunda es su propia intimidad la que acaba destrozándole.

Las dificultades para rodar La boutique (película encargada por Sonia Bruno entonces primera actriz de Cesáreo González) no se tradujeron sólo en la obligación de contratar al mediocre actor argentino Rodolfo Bebán para el principal papel masculino, sino en presiones de la productora, que no entendía las sutilezas del autor. Logró, sin embargo, hacer una película que, aunque no es la mejor de su carrera, sí da una prueba más de su peculiarísima visión de la vida.

La Prensa:

"(…) El film es irremediablemente flojo (…) No hay gracia por ninguna parte, la que parece haber sido sustituida por diálogo (…) Los intérpretes no pasan de la discreción y la música de A.Piazzolla es monótona (…) Quizás ‘Las mojarras’ hubiera sido la denominación más adecuada para el film”

La Nación:

"Un cuadro costumbrista palpitante y divertido (…) Destreza para manejar a muchos personajes a la vez (…) El soplo de humanidad y la frescura vital interesan más que la simple prolijidad visual (…) Sobresalen por su eficacia Osvaldo Miranda y Ana María Campoy (…) Sofía Bruno reafirma sus estimables dotes de actriz y Rodolfo Bebán realiza un ponderable esfuerzo, aunque no parece ubicarse correctamente dentro del espíritu –zumbón y humorístico– de la realización (…)"


Fuentes:

cervantesvirtual

cinenacional.com

Gacetilla de la Retrospectiva Madrid Cine del Enerc


Muchas Gracias Marilina y Fernando de Rosario por la información.

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