/* Profile ----------------------------------------------- */ .profile-img { float: left; margin-top: 0; margin-right: 5px; margin-bottom: 5px; margin-left: 0; padding: 4px; border: 1px solid #6728B2; } .profile-data { margin:0; text-transform:uppercase; letter-spacing:.1em; font: normal normal 83% Verdana, sans-serif; color: #af99dd; font-weight: bold; line-height: 1.6em; } .profile-datablock { margin:.5em 0 .5em; } .profile-textblock { margin: 0.5em 0; line-height: 1.6em; } .profile-link { font: normal normal 83% Verdana, sans-serif; text-transform: uppercase; letter-spacing: .1em; } /* Footer ----------------------------------------------- */ #footer { width:660px; clear:both; margin:0 auto; padding-top:15px; line-height: 1.6em; text-transform:uppercase; letter-spacing:.1em; text-align: center; } -->




Marilina, la nena deseada

Marilina, la nena deseada






La nena deseada
Esta turbación se llama Marilina Ross. Tiene 22 años, se casó con Emilio Alfaro de 33, que tiene tres divorcios en su haber (Olga Francés, bailarina; Lía Centeno, modelo y Graciela Duffau, actriz). Es declaradamente monogámica ("a la primera infidelidad de Emilio sucumbiría el matrimonio; a la primera mía también")


Uno no sabe qué le pasa a la gente cuando la ve a Marilina. Pero uno traga saliva y dice: "Bah, es una nena". Pero después... ¿Qué pasa después?

Esa confusión que provoca su aire infantil es la mejor descripción del erotismo modelo 1965. La explicación de su éxito en el programa por TV está en la serie de fotos que presentamos aquí.





Su cara de chiquilín callejero parece decirnos: "¿Vamos a hacer diabluras?" Pero su inocencia despierta una ternura inquietante. Es que Marilina tiene un erotismo a flor de piel y casi a pesar suyo. Es una de esas mujeres que fascinan simplemente porque empiezan a descubrir el mundo. Y eso fue, después de todo, lo que más sedujo al profesor Hubert, el que enloqueció de amor por Lolita. Con ese aire frívolo, perverso y virginal al mismo tiempo, Marilina Ross es la versión argentina de una lujuriosa generación de "starlettes" que con Carol Baker a la cabeza refleja todo un estilo de "sex appeal" con gusto a jardín de infantes.



Sus otros datos son necesarios aunque accesorios: su verdadero apellido es Parrondo, se inició en el teatro Labardén, su primera temporada de teatro la pasó junto a Luisa Vehil, se jugó una vez a muerte para que no la privaran de su maestra Milagros de la Vega y su aspiración como actriz comenzó a los ocho años. Lo esencial, sin embargo, está testimoniado en estas fotos. Porque es esta sensualidad que despierta, esta misteriosa alegría de vivir, las que seducen semana a semana a todos los hombres que la desean tan Lolita y a todas las mujeres que sueñan por 30 minutos a ser como no son.




Esta nota fue compartida por Fernando Mengani. Gracias Fer!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario