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El balance de Marilina Ross: sigue siendo peronista y lamenta no haber tenido hijos

Martes 21 de Febrero de 1984 - Revista Flash

El balance de Marilina Ross: sigue siendo peronista y lamenta no haber tenido hijos


Por: MARITA OTERO OLIVERA

En esta etapa de una Argentina democrática son muchas las caras que, poco a poco, van apareciendo. Como por arte de magia. Como si nunca se hubiesen ido en realidad. Quizás con algunos años más y nuevas arrugas que delatan el paso el tiempo. Pero con la misma fuerza y talento de entonces. Cuando su nombre era sinónimo de "pecado". Cuando las amenazas llovían y hacían temblar. O desafiar.

Fue "La nena" de Osvaldo Miranda. Incontables personajes del ciclo que marcó un hito dentro de nuestra televisión, "Cosa Juzgada". Realizó también innumerables filmes que, en su momento, escandalizaron a los más tímidos. Como aquel "Primero yo" junto a Alberto de Mendoza o "Piedra libre", con Luisina Brando.

Más tarde vendría "La Raulito", filme que le posibilitaría su trabajo en España, cuando en agosto de 1976 Marilina Ross "sacó su pasaje de ida" y partió dolorosamente lejos de su tierra.

"A mí me prohibió el ‘golpe’. Ya en el ´74 me había amenazado la Triple A, pero en ese momento no me fui. Al contrario, me quedé y filmé "La Raulito". Ya después, con la prohibición concretísima que me hacen... no me mandan ningún comunicado, pero era evidente. Hasta reportajes que me hacían, misteriosamente "se borraban". Por ese entonces estaba haciendo "El gran soñador", con Luis Fisher Quintana, y no podíamos promocionar el espectáculo, no se podía decir que trabajaba Marilina Ross. El asunto ya ‘era muy gordo’. Ahí es cuando decido aprovechar el éxito que tenía "La Raulito" en España, aceptar los contratos que me ofrecían e irme".

Seguramente todo este tiempo lo ha recordado una y mil veces. Pero, "siempre es bueno repetirlo, para que no pase nunca más".

Comienza a prepararse lentamente para su "show". Toda una sala llena la espera ansiosa. Ahora es una cantante de moda. La actriz está dos pasos más atrás. O diez. O quizás esté sepultada en algún lugar de su corazón.

"Nosotros nos enterábamos mucho más que ustedes de las cosas que pasaban. Era terrible, angustiante. Además no podíamos compartirlo ni hablarlo con nadie. Era una impotencia total. No teníamos posibilidades de hacer nada. Y lo que era peor aún, mi vuelta se hacía cada vez más difícil".

Dicen que es tan buena actriz que hacer creer que canta bien, pero Marilina siente que transmite un mensaje sincero porque siente lo que hace.


"ERA FAMOSA PERO LLORABA POR LOS RINCONES"

-Profesionalmente ¿cómo estabas en España?

-Muy bien. Era una estrella, fui una de las actrices mejor pagas de España. Pero igual lloraba por los rincones. Si no era eso lo que yo quería ni lo que quiero. Mi objetivo no es ser famosa o tener mucho dinero. Mi objetivo es hacer lo que quiero y ser más o menos feliz.

-¿Con quién vivías?

-Vivía casi en comunidad. Ahí nos ayudábamos, nos protegíamos, nos mimábamos, nos dábamos las fuerzas que solos no habríamos tenido. Éramos un grupo de argentinos y algunos españoles. Jamás terminaré de agradecerles a los españoles todo lo que hicieron por mí.

-¿Cuándo comenzaste a plantearte la vuelta?

-Cuando no daba más. Cuando me moría si no venía, como Luis Politti. Me vine con todo el miedo imaginable. En agosto del ´80, cuando tenía amor, que también hizo de las suyas para que regresase.

-¿Te costó acostumbrarte a esta realidad, la de nuestro país, en el año ´80?

-Me costó bastante. Estaba llena de miedo, pero el fantasma del terror se fue diluyendo cuando pisé "firme" y vi que no pasaba nada. Lo mejor que podía hacer frente a ese sentimiento era enfrentarlo. Y bueno, fue difícil y riesgoso seguir aquí, pero decidí quedarme. Vine por dos meses y hace tres años y medio que estoy. Y no pienso irme. Iré a España en gira a llevar "Soles", pero de visita y a devolver un poco todo lo que me dieron.

"SIGO SIENDO PERONISTA"

Marilina tenía 30 años cuando acompañó a Juan Domingo Perón en el "charter" que lo traería de regreso a la Argentina. Por ese entonces, su posición política era clara. Se había embanderado con el peronismo. Decir públicamente su postura le costaría más tarde ese exilio del que habla. Por esa época también era una de las mejores actrices de nuestra escena nacional. Reconocida y admirada hasta en los círculos más intelectuales.

Hoy afina su guitarra para comenzar a cantar "Puerto Pollensa", "Quereme" o sus canciones en favor de la paz. Se preocupa por "transmitir sensaciones".

-¿Esa transformación?

-Es muy largo de explicar. Es como que estoy a favor de los seres humanos, sin partidismos. Como más "por encima". No estoy de acuerdo con las divisiones de la gente, sobre todo en un momento tan difícil para el mundo. Donde la división va a hacer que este planeta explote. Estoy tratando de que me enseñen a ese nuevo ser. Ese ser que empiece a cambiar de adentro, no por afuera. Que se produzca ese "desarme mental" del que hablo. Combatir al represor, al prejuicioso, indiferente o fascista que tenemos adentro. Porque si no, no va a cambiar nada afuera. Pero en el momento de votar, sigo siendo peronista. No cambié de camiseta.

-¿Y en el cambio profundo de actriz a cantante?

-No, no creo que sea un cambio de actriz a cantante. Me muestro más como ser humano. Si es en definitiva lo que buscamos todos. Como actriz me comunicaba en un aspecto, el más formal, recreando personajes que escriben otros (como "La Raulito", que era un proyecto mío). Pero todos los demás trabajos era "alguien que me ofrece algo". Entonces decía: "bueno, me gusta, ¿cuánto me pagan?, ¿cuándo empiezo?". Como para afuera. No hacía adentro mío totalmente. Entonces, a partir del crecimiento que se produjo en mí en España, tomo conciencia. Que no tenía mucho tiempo, que tenía que hacer lo que quería. ¿Y qué quería hacer?, lo que estoy haciendo en cada canción.

-¿Querés decir que te entregás mucho más cantando que actuando?

-Algo así. Es que finalmente estoy haciendo lo que quiero. Antes hacía parte de lo que quería. La música fue el gran amor que no encontraba espacio o tenía miedo que lo rechazaran. Pero desde el ´80 estoy dedicada a esto y me pone muy feliz hacerlo. Que a algo que estuvo relegado tanto tiempo, le pudiera dar cabida y, además, sea tan bien recibido por la gente.


Hoy se siente feliz, pero sufrió el exilio. Quiere un tribunal internacional para castigar a todos los que violan los derechos humanos.


"SALÍ A CANTAR PARA PUCHEREAR"

Como actriz fue exitosa. Como cantante también lo es. Su espectáculo "Soles", que dirige su amiga Susana Torres Molina, llenó el estadio de Obras. Algo difícil de lograr para cualquier intérprete. La cassette que grabó con sus temas ocupó los primeros puestos del ranking. Desde que Sandra Mihanovich hiciera famoso "Puerto Pollensa", su carrera como cantante no ha tenido mayores altibajos. Buena parte de la juventud se siente identificada a través de sus canciones. A pesar de los malentendidos y de los ataques.

-Este último año la repercusión con el "afuera" es más potente que el anterior. Esto tiene que ver con la falta de difusión que tuve al estar prohibida. Escasísima difusión, ya que sólo me pasaban por dos radios privadas. Ninguna oficial. El miedo es contagioso.

-¿Te pasó que no te dejaran presentar?

-No tanto el año pasado, pero sí cuando llegué en el ´80 y en el ´81. No sólo no me dejaban actuar, si no que había amenazas concretas de que, si me presentaba, nos ponían una bomba o volaba el sitio en que actuábamos. De esas hubo muchas. Así y todo seguimos empujando (como el enmascarado) y de a poquito fuimos llegando al lugar donde estamos ahora.

-¿Y dónde estás ahora?

-Con todo el amor de mucha gente. Y de varias generaciones, porque se va agrandando cada vez más el estilo de público. Desde los jóvenes, que son la mayoría, hasta los adolescentes de 11 ó 12 años. Es que lo que hago está dirigido a las personas que estén abiertas.

-¿Cómo te encontrás con la música?

-Cuando llegué no tenía un peso partido por la mitad. Y lo hice para comer, para "pucherear". No tenía muchas opciones. O agarraba un taxi o qué se yo, pensé que era mejor la guitarrita que el volante. Y me largué. Hubo poca gente que confió, poca gente valiosa y valiente que me contrató. En "pubs" o en "boliches chicos". Pero yo, con que hubiera sólo 20 personas era feliz igual.

-¿Te sentís cantante?

-Si me pongo estricta, no puedo decir que soy cantante, ni compositora, ni autora ni nada, estrictamente. Lo que trato de lograr son comunicaciones a nivel sensorial. Y si la gente está cerrada, esto no sucede.

-Hay quienes dicen que sos tan buena actriz que hacés creer que cantás bien...

-¿Cómo que estoy actuando? No, no actúo. Esto que estoy haciendo, después de tanta ficción en mi vida, creo que lo necesitaba. Que no hubiera más ficción, que fuera verdadero lo que pasaba sobre el escenario. Estoy diciendo lo que quiero, soy más coherente que nunca. Transmití el mensaje en el que creo. Y además, hay gente que lo recibe. O sea que no cae en saco roto. Yo no planteo soluciones sino preguntas, a lo sumo. Siempre digo que las respuestas están dentro de uno.

"SOY LO QUE YO QUERÍA"

Se acerca al espejo, tímidamente. Se mira las arrugas que están cerca de su boca. Ya está casi lista para salir a escena. Recuerda uno de sus mejores años, el ´74 "Fue un año maravilloso. Filmé "La Raulito", que era un proyecto que tenía archivado. Grabé mi primer disco, me enamoré de Jorge (el "Oso Cariñoso"), me dieron de alta en análisis. Estaba bien".

Lo dice sin nostalgia. Sólo como un buen recuerdo. Nada de su pasado parece movilizarla demasiado. Insiste en que es muy feliz. Que esta es su mejor etapa. No extraña los cambios. No se cuestiona lo que fue.

-¿Qué cosas te dolieron?

-Me dolió mucho el retroceso que se quiso imponer a través del miedo y del terror. Eso produjo un retroceso muy grande en los habitantes, en todos nosotros. Pero bueno, creo que estamos saliendo bastante fortalecidos. Dejémoslo atrás, que se juzgue a los responsables y empecemos a hacer un mundo nuevo a partir de adentro de cada uno.

-¿Creés que hay que buscar culpables?

-Creo que hay que juzgar a los culpables para que esto no vuelva a repetirse, para que no queden sin escarmiento. Pero no con la violencia. Ni con la pena máxima. Lo ideal sería que haya un tribunal internacional para juzgar este tipo de cosas. Que no es de la Argentina solamente, es del ser humano, del mundo, del planeta. Que nunca vuelva a repetirse. Para que no pasé más en ningún lado. Tiene que haber un juicio del planeta.

-¿Hay algo que hayas querido ser y no fuiste?

-Madre. Pero tengo hijos adoptados... los de mis amigos que ya tienen 20 años. En fin, trato de equiparar lo que no tengo. Reemplazo y sigo adelante.


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

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