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No sé música pero tengo sentimientos

2000 – Revista Luna

Marilina Ross
57 años, actriz y cantautora

"No sé música pero tengo sentimientos"


Por: PABLO TOLCHINSKY
Foto: FABIÁN USET

- Estuviste siete años alejada del circuito de la música, ¿Volvés con alguna expectativa?

- Con ninguna. No me hables de expectativas. No quiero más expectativas en la vida. Quiero vivir esto que estoy viviendo, a lo que le puse todo mi entusiasmo. Las expectativas no dependen de mí.

- ¿A qué responde el título de tu nuevo CD Más que un sueño?

- Se llama así porque fue un sueño cuando unos productores me propusieron que hiciera mis temas con la gente que yo eligiera. Empecé a soñar con quién me gustaría grabar cada una de las canciones, tarea para nada fácil porque mis temas son muy personales.

- ¿Por qué elegiste a María Elena Walsh para que te acompañe en Mis hijos naturales?

- Me puse a pensar qué mujer no ha tenido hijos pero ha dado mucho a hijos de otros. Cuando me vino a la mente el nombre de María Elena pensé que era un delirio. Pero, como dicen en España, fui por el sí. Y cuando terminó de escuchar el arreglo nuevo me preguntó: "¿Cuándo grabamos?, y me morí.

- ¿Qué otras figuras participan?

- En Aliados del alma, que es un tema dedicado a esos amigos entrañables, recita Norma Aleandro, que ha sido una de mis amigas, con la que recorrí gran parte del camino de mi vida. Y a Alejandro Lerner lo pedí para Escaleras mecánicas, esa canción en la que digo "dame la mano amigo". Y quería que él fuera ese amigo y esa mano porque tengo una admiración absoluta por él, que es tal vez el cantautor más importante que tenemos. También están el asturiano Víctor Manuel, que me acompaña en Como mis padres, en la que hablo de los ancestros de mi padre que nació en Asturias. Y Alberto Cortéz, Eladia Blázquez, Silvina Garré, Sandra Mihanovich y las Blacanblus.

- En el tema que hacés con ellas, Blues para seguir, cantás: "Me propongo comenzar todo otra vez". ¿Sentís que, como diría Lerner, volvés a empezar?

- Y sí. Por un lado siento que me cuesta tanto como al principio de mi carrera y por otro creo que hay una zona que me alivia el camino. Lo cierto es que ahora todo me cuesta mayor esfuerzo porque ya no tengo 17 años como cuando empecé. La voz no es la misma, no tengo tanto aire y la espalda siente el paso del tiempo. De todos modos, creo que cuando uno hace las cosas con ganas, todo sale. Para mí el entusiasmo es el motor más grande que tengo.

- De todo lo que hiciste en tu carrera, ¿qué es lo que más te representa?

- Si tuviera que elegir un disco elegiría Soles. Y como trabajo como actriz, La Raulito. En el show en el teatro Avenida, Por arte de magia, que es un espectáculo multimedia, hago un repaso de mi carrera y de todas las décadas que he transitado y en las que he dejado algo.

- Este año participaste de dos películas...

- Sí, trabajé en una película de Juan Schöeder que se llama Manekenk. Mezcla el documental y la ficción, yo hago el espíritu de una india de la tribu manekenk, que es anterior a la de los onas. El espíritu de esta india se materializa hoy en día y ve lo que estamos haciendo con toda la naturaleza y el planeta. La otra se llama El fuego y el soñador y es un homenaje a Bárbara Mujica, con quien trabajé mucho y fuimos grandes amigas. Allí me pongo en la piel de Bárbara y en un tramo de la película canto Soñar y nada más, de una forma muy sexy, muy vamp, con una boa rodeándome el cuerpo.

- Otra aliada del alma que tenés es la computadora...

- Sí. Llegué a la computadora en el 85 en un espectáculo en el que la usábamos para hacer música. El show se llamó Desafío porque yo desafiaba a la computadora: no podía creer que hiciera todo tan bien. Pero la máquina no tiene sentimientos. Y yo soy todo lo opuesto, tal vez hago todo mal, no sé música, puedo desafinar, no tengo una voz de cantante, pero lo que sí tengo son sentimientos. Ese era el desafío. Después la instalé en mi casa, tomé cursos de computación y la uso no sólo para grabar música, también para jugar y comunicarme con los demás. También tengo mi propia página de internet, www.marilinaross.com. Me apasiona el abismo que significa internet.

- ¿Qué opinás del programa Napster, a través del cual los cibernautas se intercambian canciones?

- A mí eso me parece maravilloso. De hecho yo lo hago y tengo la compu llena de temas insólitos que no encontrás en las disquerías. Me bajé temas de mi infancia y de mi adolescencia, o una versión de Celine Dion del Ave María. Es fantástico, pero hay que encontrar la manera de que se cobre algún royalty porque, si no, no sé de qué vamos a vivir quienes hacemos música.


Desde el rinconcito, Christian compartió esta nota. Y Silvina la tipeó.

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