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Marilina Ross fue más allá del canto

1982 - Clarín

MARILINA ROSS FUE MÁS ALLA DEL CANTO

Marilina Ross concretó la consolidación de su carrera como cantante con su debut anteanoche. Canciones, diapositivas y muchos efectos le pusieron marco a la historia de la actriz, cantada y contada. El sentido del espectáculo fue más importante que los cantos. Un trabajo inteligente y profesional.


Anteanoche, Marilina Ross le dio la puntada definitiva a su carrera como cantante. Todos los intentos antes hechos en ese sentido son, recién ahora, una realidad, merced a sus ganas, su talento y los obstáculos en su carrera de actriz.

En el marco de una puesta sencilla y cálida, Marilina Ross (con el aporte de Susana Torres Molina) desarrolló una idea que encontró muy cerca: cantar y contar su agitada vida. Para ello se valió de cinco músicos, buena luz y buen sonido, canciones en off y diapositivas.

Después de abrir con "Esta noche yo aquí" ("el motor no pudieron pararlo/ y les juro que lo han intentado/"), Marilina presentó -desde una antigua foto en pantalla- a María Celina Parrondo, su otro yo vestido de colegial en su primer día de clase. Una secuencia de imágenes nos volvió a los años de "La Raulito" y fue entonces cuando la Ross -repitiendo un emocionante texto del filme- logró el clima más íntimo y reflexivo de la noche: "yo solo quiero que me dejen tranquila (...), quiero jugar en Boca y después en el seleccionado nacional y hacerle muchos goles a los que jueguen contra la Argentina; (...) ¿A quién j... yo?; ¿Por qué no me dejan tranquila?".

Después vendrían las canciones, siempre mechadas con proverbios, frases u ocurrencias apropiadas para dejar el camino abierto a la próxima obra. Marilina canta bien, si por ello se entiende afinar y transmitir un mensaje. Tiene un natural sentido del ritmo, lo que le posibilita jugar y contracantar con los coros. Ni los arreglos musicales ni las letras son ambiciosas, pero ganan fuerza porque a cada una Marilina le pone la sal que le brota de la histrionista que lleva adentro. Quizás el mejor ejemplo sea su movimiento escénico en "Puerto Pollensa".

Para cantar "Pasaje de ida" la artista hace referencia primero a "una canción que estuvo de moda hace unos diez años". Busca un bombo y, como amenaza cantarla, la abandonan los músicos, la luz y el sonido; se queda sola y desde los parlantes se escucha al compositor tucumano Ramón "Palito" Ortega cantando su "Yo tengo fe". Una breve caída del telón para dar paso luego a una Marilina amordazada con la clásica tirita negra de la censura. Risa y aplausos rubrican el momento más divertido del espectáculo.

Después seis temas, entre los que se destaca "Escaleras mecánicas", un llamado de atención sobre el camino elegido por la humanidad que "va, sin meditar/ a codazos y empujones/ con la bomba de neutrones/ para defender la paz/ ¿Qué paz...?”.

En fin, un trabajo inteligente y profesional, útil para recordar que los escenarios están hechos para aprovecharlos, aunque la propuesta sea, como en este caso, el canto.


Marilina compartió esta nota. Muchas Gracias María!!!

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