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Piriapolis de Pelicula 2010... Back-Stage...

4-9-10 Piriapolis, Uruguay.

Este es otro momento del homenaje a La Raulito. El director del Festival, Sr. Jelinek, presenta a Juan José Mugni, director de la cinemateca uruguaya y realizador del back-stage de La Raulito (74) que se presenta por primera vez al público.






Y esta es la pelicula de la pelicula en super 8, filmada por Juan José Mugni en el 74 y narrada por Marilina.


sigue aqui...

La Raulito (1975)

Dirección: Lautaro Murúa
Guión: José María Paolantonio según el libro televisivo Juan Carlos Gené y Martha Mercader
Fecha de Estreno: 10 de julio de 1975




Intérpretes:

Marilina Ross
Duilio Marzio
María Vaner
Luis Politti
Fernanda Mistral
Jorge Martínez
Virginia Lago
Ana María Picchio
Adriana Aizemberg
Anita Larronde
Juanita Lara
Mario Luciani
Zulema Katz
Mónica Escudero
María de la Paz
Nelly Tesolín
Cristina Banegas
Irene Morack
Pablo Cedrón
Blanquita Silván
Silvia Corica
Carlos Lasarte
Roberto Carnaghi
Ana María Arias
Martín Andrade
Sergio Hernández


Equipo Técnico

Fotografía: Miguel Rodríguez
Montaje: Jorge Valencia, Carlos Márquez y Silvia Barrilli
Música: Roberto Lar
Ayudante de producción: Diana Frey
Investigación: Carlos Aznare
Escenografía: Germen Gelpi


País: Argentina
Duración: 95 minutos
Color
Prohibida para menores de 14 años.


Premios:

* Fotogramas de Plata

1977, Ganadora Fotogramas de Plata, Best Foreign Movie Performer (Mejor intérprete de cine extranjero): Marilina Ross

* Premios ACE

1979, Ganadora Premio ACE, Cinema - Best Film: La Raulito


CRÍTICA:

Clarín, por su actuación en la película “La Raulito” (1975):

“Marilina Ross en uno de los trabajos más notables del cine argentino actual. No recordamos haber visto (con la única excepción de algunas interpretaciones de ‘La tregua’) tanta entrega y tanta sensibilidad. Hace con la Raulito lo mejor que puede hacerse con ella, superar este nivel es imposible”

Daniel López en La Opinión, por su actuación en la película “La Raulito” (1975):

“Marilina Ross plasma la primer gran interpretación de su carrera: los matices, la calidez y la desgarradora ternura que imprime a su Raulito convierten su labor en una de las mejores que se han visto últimamente en el cine nacional”

Manuel Alcalá en el libro Cine para leer 1976, España, por “La Raulito”:

“Marilina Ross logra encarnar con tal acierto el prototipo, que desborda literalmente todo el resto del film. La gran actriz ha sabido encarnar magistralmente en su mímica y su lenguaje, su vitalidad y su soltura, a una Raulito adolescente, retrasada en su desarrollo corporal por su pasado mal nutrido, pero al mismo tiempo lúcida en sus intuiciones y en su picardía, al luchar por su dignidad humana… Es raro hoy día que el público normal subraye espontáneamente con una ovación cerrada la proyección de una película cualquiera, un día cualquiera en un cine cualquiera. Esto precisamente ocurre con ‘La Raulito’ en sesiones, por lo demás, abarrotadas”

"Luis Politti, cadencias y otros cielos" de Fabián Stolovitzky, Editorial Corregidor, 1995.

“La relación entre la Raulito y el diariero –Juan, interpretado por Politti–, es tan intensa y conmovedora, que podría considerarse como un cortometraje dentro de la película. Marilina Ross recuerda que los actores improvisaron muchas de las secuencias, y particularmente guarda en su memoria un día de rodaje en el que filmaron la escena de la comida, cuya mejor versión nunca pudo verse.
‘- ¿Vos qué vas a comer?’, pregunta el personaje de Politti mientras bate los huevos para preparar una tortilla.
‘- Eso.
- No, esto es para mí. Aquí cada uno come lo que se cocina.”
Sentados a la mesa, la Raulito mordisquea un pedazo de pan, mientras devora con los ojos la tortilla de su compañero. Juan, como dueño de casa, le indica:
“- Traeme un poco de vino.
- Acá cada uno toma lo que se trae a la mesa.”
Marilina Ross destaca que esa escena ‘resultó una broma bastante linda que le surgió a él en la filmación –no estaba prevista– y yo agregué lo mismo en la respuesta. Nos entendíamos muy profundamente. Esa escena y la que él intentaba propasarse con la Raulito se filmaron y salieron fantásticas, pero se estropeó el rollo y hubo que volver a hacerlas. Cuando las repetimos no salieron tan bien como la primera vez, que estaban perfectas”.



La recopilación de reseñas críticas es un aporte de Fernando de Rosario y el video es un aporte de Marilina.

Como la Raulito

28 de enero de 1975 – Revista Antena N° 2257, Año 43


Marilina se peleó a trompadas

COMO LA RAULITO

Tomó tres días de descanso y recaló en Mar del Plata. Le contó a ANTENA sus trabajos y una anécdota que ahora es graciosa, pero en el momento de ocurrir… Mejor léala


Por: CARLOS BAUDRY
Fotos: ALFREDO CALASCIONE

Está blanca. Blanca como la leche sin café o como un cúmulo o simplemente como una mujer que no ha tomado sol desde hace mucho. Y no es raro: ocurre que Marilina Ross, ocupada en la filmación de La Raulito, no ha tenido tiempo para exponer su cuerpo de adolescente (¿Siempre tendrá ese aspecto de haberse hecho la rabona del Normal?) a los látigos dorados de Apolo-Febo o del Astro Rey, qué sé yo cómo llamarlo para no repetir Sol.

Pero ahora, blanca como la quería Alfonsina, está con una tanga (tratándose de ella es una tanguita) en Mar y Sol, el balneario donde concurren más actrices y actores, comparativamente, que en el resto de la costa atlántica. Y pese a que sólo se ha escapado tres días de la filmación para descansar y ver a sus amigos, pone cara de alegría y atiende a ANTENA. Cerca de ella,. Selva Alemán, Jorge Martínez, Cacho Dupont, Marcelo Marcote, Tincho Zabala y media colonia artística se repantigan en la arena amarilla.


-¿De veras sólo tres días?

-De veras. El martes a primera hora seguiremos con la filmación. Y en poco tiempo la terminamos.

-Dijo el mosquito

-Sí y no. El director es Lautaro Murúa y él manda, pero esta película es uno de los trabajos que más quiero, que más he querido desde siempre. Oíme yo hice “La Raulito” en televisión, hace cuatro años y me fascinó el personaje. Desde entonces quise hacerlo en cine, y ahora que estoy por terminar la película tengo una alegría… No sé cómo explicarte…

-¿Sólo por la película?

-Hablemos de la película. Estoy contenta, además, pero hablemos de la película y de la Raulito.

-Bueno. ¿La ves a la Raulito?

Como los lectores de ANTENA lo saben, a partir del excelente reportaje de Catalina Dlugi (¡Te felicito de nuevo y públicamente, Cata!), la Raulito es un personaje de la vida real, una mujer que a los cinco años se vistió de varón y salió a pelear por la vida. Salió a la calle, a los barrios reos, a las zonas bravas.

-¡Claro que la veo! Es fascinante. La visité el 24 de diciembre y lo hago cuando puedo.

-Pero… ¿por qué te atrae esa criatura, ese personaje marginado?

-No sé si vos conocés el ambiente en que se crió y peleó la Raulito. Su vida en círculos: de la calle al asilo, se escapa; a la cárcel, se escapa; al manicomio, se escapa. Pese a eso, es un ser excepcional. Por eso me interesa.


-¿Y no te trae problemas ser la Raulito, aunque sea en ficción?

-Sí. Hablo como la Raulito, camino como ella. Se me metió debajo de la piel. Pero no como problema. El único problema lo tuve el otro día, en la estación Retiro del ferrocarril: me peleé con un chico.

-¿Cómo?

-Sí. Fijate que yo nunca le di un golpe a nadie. Nunca. Y estábamos filmando con la cámara oculta y vino un mocoso, tendría 14 años, a molestarme. Y me salió de adentro, como si yo hubiera sido la Raulito. Le di una trompada. No estaba en el guión. No era otra cosa que una reacción de la Raulito que tengo dentro mío.

-¿Y el chico?

-¡Callate, que me dio una patada en la cabeza que todavía me duele. Nos agarramos a trompadas y si no vienen Lautaro y algunos del equipo de filmación me da una paliza bárbara!

-Marilina, ¿qué cuándo termines La Raulito?

-Estoy planeando un viaje a España, Panamá y Colombia. Un viaje de trabajo.

-Pero, oíme, como está la cosa en España con los artistas argentinos, te van a sacar a patadas…

-Yo voy como cantante, no como actriz.

-¿Y después?

-Y después volvemos a hablar, ¿qué te parece?

No se lo dijimos, pero nos parece que está blanca, como la leche sin café o como una mujer que hace tiempo que no toma sol. Como la Raulito.


No me importa lo que digan

1975 – Revista Antena

Marilina Ross

“No me importa lo que digan”


Nos encontramos en la puerta del Canal 13. Y decidimos tomar café en un barcito que dista a cincuenta metros. Pocos segundos de marcha, pensarán ustedes. Sí, eso sería lo normal. Pero en estos momentos Marilina Ross se halla en su punto más alto de popularidad. Y entonces caminar esos escasos metros nos llevó varios minutos. Porque Marilina debió firmar innumerable cantidad de autógrafos. Luego, ya en la charla, nos habló de ello. Y de todo lo que hace a su tarea artística. También, un pequeño comentario, muy significativo, a propósito de su vida sentimental. Ésta es una síntesis de lo conversado.

* "Mucha gente piensa que he dado marcha atrás en mis conceptos artísticos. Y por eso se oyen algunos comentarios desfavorables por mi participación en "Piel Naranja". No me importa lo que digan, no voy a entrar en polémicas. Simplemente lamento su error. Porque yo nunca dije lo que ellos creen haber escuchado. Si hace falta vuelvo a aclarar que yo sólo estoy contra los programas para elites, eso no me interesa. Un actor debe trabajar para todos. Cuidando, sí, la calidad. Y yo creo que el programa de Migré alcanza esos objetivos: es un autor talentoso, que sabe bien lo que quiere. Y por eso me siento feliz de participar en el ciclo."



* "Vivo la etapa más feliz de mi vida... Me siento bien... Y no me preguntés más. No me gusta hablar sobre mi vida privada. Siempre fui igual. Imaginá el resto."

* "Espero con toda ansiedad el estreno de "La Raulito". Creo que es una gran película. Y de ello habla su selección para el próximo Festival de Moscú."

* "Es muy posible que en julio viaje a España, para presentar un disco que grabé con producción de Piero. Varios temas de ese LP me pertenecen. De realizar el viaje voy a tener que grabar varios capítulos del teleteatro."


* "Por el momento no tengo planes para hacer teatro. No sé, no siento la necesidad por ahora. Debe ser porque estuve quince años sin descanso sobre los escenarios. Tengo varias ofertas para volver con "Solita y Sola", que fue un gran éxito de café-concert, pero por el momento voy a continuar con mi idea: un largo descanso."


Esta nota la compartió Danny de Toronto, Canadá. Muchas Gracias Danny!!!


"La Raulito" Audaz testimonio sobre una realidad

1975 - Revista Antena

“La Raulito”

Audaz testimonio sobre una realidad


El jueves 3 del mes próximo se estrenará en el cine Ambassador y numerosas salas de esta capital, Gran Buenos Aires y el interior del país, una de las películas más esperadas de las anunciadas para esta temporada de estrenos.

Se trata de "La Raulito", una película testimonial, basada en la vida real de alguien que aún vive, y que marca el retorno a la dirección cinematográfica de Lautaro Murúa, el gran realizador de esas recordadas películas nacionales que fueron "Shunko" y "Alias Gardelito".


Luis Politti (la gran figura de "La tregua" y "Los gauchos judíos") actúa también en "La Raulito".

Marilina Ross (en la más grande oportunidad que nuestro cine le ofrece) es la encargada de animar el personaje central, una muchacha que para defenderse de un medio hostil viste ropas de varón y adopta una personalidad masculina.

El jueves 3 de julio se estrena uno de los más esperados filmes de 1975


Otro momento de "La Raulito", con el retorno a la pantalla de ese gran actor que es Duilio Marzio. Con él, Marilina Ross.

GRAN ELENCO

Marilina Ross está secundada por un gran elenco encabezado por Duilio Marzio, María Vaner, Luis Pollitti, Fernanda Mistral, Jorge Martínez y Ana María Picchio, los que son secundados por Adriana Aizemberg, Anita Larronde, Juanita Lara (la revelación de "Nazareno Cruz y el lobo"), Mario Luciani, Zulema Katz, Mónica Escudero, María de la Paz, Nelly Tesolín, Cristina Banegas e Irene Morack.


Otras dos grandes actrices integran también el elenco de este film de Lautaro Murúa: Virgina Lago y María Vaner.

El libro original de "La Raulito" pertenece a José María Paolantonio (que está dirigiendo actualmente "La película") según una idea original de Martha Mercader y Juan Carlos Gené.


Jorge Martínez tiene también un importante papel en "La Raulito" un filme honestamente testimonial.

Se trata de una producción de Sabina Sigler, con fotografía del notable Miguel Rodríguez, música de Roberto Lary, escenografía de Germen Gelpi. Las funciones privadas de "La Raulito" han motivado grandes elogios por la calidad del filme, su notable interpretación, el acertado tono impreso por la dirección y por el dramático alegato de su relato. Se trata de una nueva producción de Helicon (el sello de "Quebracho") y será presentada por Distrifilms.

En "La Raulito" actúa también junto a Marilina Ross, Juanita Lara, la gran revelación de "Nazareno Cruz y el lobo".

Danny de Toronto, Canadá compartió esta nota. Muchas Gracias Danny!!!


Marilina en el Festival de Cine de San Sebastián

El 19 de septiembre de 2005, la 53 Edición Festival Internacional de Cine de Donostia, San Sebastián organizó la sección "Rebeldes e insumisas". Dicha sección abordaba la temática de género y la problemática específica en torno de la cuestión femenina. Con este fin, se realizó una búsqueda de retratos cinematográficos de mujeres que demostraran una perspectiva de ruptura y resistencia respecto del orden imperante discriminatorio y machista.


Encuadrado en dicha sección y por cumplirse los treinta años de su rodaje, el film "La Raulito" fue elegido para ser proyectado en el Festival y se invitó a Marilina a decir unas palabras en el escenario principal.



Y finalmente... una pequeña galería de fotos...



La llegada al hotel...


...entre las ovaciones del público, avanza por la alfombra roja para ingresar al Festival...


...aunque más emocionada se mostró la actriz argentina Marilina Ross al recordar su trabajo en La Raulito "treinta años después", y que forma parte de la sección Rebeldes e insumisas: "Es un honor tan grande estar junto a esas maravillosas mujeres que me superan; es demasiado", señaló... (extraído del diario del Festival)

...y en el backstage junto a Mercedes Sampietro.




SOBRE LA PRENSA ARGENTINA

"Todavía me acuerdo de ese día... cómo olvidarlo! Me alegro tanto de que María haya recibido otro reconocimiento internacional a su labor... aunque lamento que los medios acá no le dieran ni bolilla, pero bueh... nosotros acá comunicando milagros, contando lo importante.Adhiero profundamente a los lineamientos del "Rebeldes e insumisas" y creo que la vida de "La Raulito" es una muestra cabal de lo que puede ser el machismo y la discriminación en esta sociedad. Una mujer que no puede ser mujer. La discriminación hasta la negación. Y como contrapartida una mujer rebelde e insumisa, que no es más que una mujer que construye su identidad de género, que usa nombre de varón con artículo femenino (que gran detalle, no?). Una mujer que peleó por ser quién deseaba ser. Éso es ser insumisa, eso es pegarle una patada en el culo a la opresión. Eso es un ejemplo.Gracias! Los ejemplos son necesarios." Christian, 09 de mayo de 2008.

"Voy a contar algo que nunca conté. Cuando se me invitó al Festival de San Sebastián y cuando me enteré que representaría a actrices como la Garbo, la Magnani, Bette Davis y todas las que aparecen en ese compacto visual, mi agencia de prensa mandó gacetillas(avisos) a todos los medios gráficos, televisivos y radiales informándolo. Me consta que llegaron. Si alguien tiene algún comentario que haya salido que por favor lo postee aquí."Marilina Ross, 14 de mayo de 2008.

Volvería al cine si tuviera otra Raulito

Martes 20 de Septiembre de 2005 - Diario del Festival / Rebeldes e Insumisas

Marilina Ross: “Volvería al cine si tuviera otra Raulito”

La actriz argentina ha acudido emocionada a las proyecciones de La Raulito (1976) en Rebeldes e Insumisas.


Por: A. E.

Ella, para los de una cierta edad, sigue siendo La Raulito, aquella chica vestida de chico que sobrevivía en las calles, ansiosa como un pájaro de libertad, con un concepto de justicia casi -salvando las distancias- al estilo de Robin Hood, pura y a la que la miseria de los sanatorios y calabozos por los que pasaba no lograba manchar. Ella es Marilina Ross, actriz rompedora y protagonista de La Raulito (1976), cantautora reconocida en Argentina, "investigadora" del mundo audiovisual... Marilina Ross disfruta estos días intensamente del Festival, donde la película que le hizo famosa se ha proyectado para refrescar recuerdos de unos y enseñar cine comprometido a otros. Por cierto, Marilina Ross hace totalmente suyo el título del ciclo: "Yo siempre he sido rebelde e insumisa".

Esta hija de emigrantes asturiano y navarra se subió con cuatro años a los escenarios, por decisión de su madre, todo hay que decirlo. Aunque le cogió el gusto. Comenzó una carrera dedicada a la interpretación nada convencional, como es ella, con una agitada carrera en televisión y un proyecto llamado Gente de Teatro, en el que participaban nombres tan conocidos como Federico Luppi o su amiga Norma Aleandro.

El tíovivo argentino

Era una época de efervescencia cultural, de proyectos como La Raulito, un empecinamiento personal de la actriz. Marilina Ross se topó con la verdadera María Esther Duffau, La Raulito, en "Gente Juzgada", un programa de televisión en el que teatralizaban juicios reales. Si "La Raulito afanaba un salamín por ahí, para dárselo a un pibe que tuviera hambre" era porque su sentido de la justicia era así, como explica Marilina Ross.

La película, dirigida por Lautaro Murúa, fue un auténtico éxito, se proyectó en festivales internacionales, recibió premios de todas clases... "Fue un momento muy grande del cine argentino, pero el año siguiente llegó el golpe militar". Obligada a exiliarse, Marilina Ross, como muchos otros, tomó el camino del país de sus padres. "Me di cuenta de que estaba viviendo dos exilios. Mis padres vivieron el destierro y me lo transmitieron a mí. Todo eso que mamé lo estaba sufriendo yo también y me resultaba insoportable".

Cuatro años después no aguantaba más y volvió, pese a la prohibición de actuar y al miedo. "Si estoy prohibida, ahora haré lo que siempre quise hacer: cantar", pensó y así comenzó su segunda carrera, en la que ha grabado una buena colección de discos -"dejé de estar prohibida con la democracia", puntualiza-, ha vivido la efervescencia del país y de la música argentina tras la Guerra de las Malvinas. Nuevamente, en este tíovivo que es la historia argentina y, por ende, su propia vida, llegó el golpe económico del Corralito: "Te ponen un pie encima y no te dejan hacer nada. Eso mismo pasa en Argentina". Ahora ha abandonado tanto la música como el cine y anda "metida en los videos". "¿Volver al cine? Si tuviera un proyecto como La Raulito supongo que lo haría, pero tiene que conmoverme mucho". Por cierto, La Raulito vive todavía "y ha encontrado a su mamita, una señora que también era del Neuropsiquiátric

Estoy orgullosa de no estar en cierta televisión

Jueves 29 de enero de 2004 – Revista Veintitrés

MARILINA ROSS, SU INTENSA VIDA Y SU FUGAZ REGRESO A LA PANTALLA CHICA CON PIEL NARANJA

“Estoy orgullosa de no estar en cierta televisión”

Hizo historia en TV con La Nena y en cine con La Raulito. Acompañó a Perón en su retorno de España. Sufrió censura y exilio. Se refugió en la música. Adora a Migré y sólo por él vuelve brevemente a una tele que ya no le gusta.



Por: JOSEFINA LICITRA

Marilina Ross no volvió del infarto. En mayo de 2002, un síncope y una angioplastia hicieron de Marilina otra mujer. Ya no canta (dice que le falta el aire, pero en realidad no tiene ganas), ya no actúa (buena parte de la televisión le desagrada) y pasa los días en su casa de Palermo Hollywood: una construcción antigua que conserva el aire verdadero que Palermo Hollywood le quitó a las cosas. Compró esta casa cuando estaba enamorada.

- Es hermosa, lástima la separación. Cuando es uno el que se queda, quedan también los recuerdos-, dice con la voz seca y reposada.

A Marilina le sobran recuerdos. Sólo por citar los que son públicos, está su protagónico en La nena (la telecomedia que, en los ’60, transformó su cara de ángel en un ícono de la televisión); su participación en Cosa Juzgada (una representación de casos policiales reales, hecha por el grupo Gente de Teatro de David Stivel); su composición en La Raulito, su exilio, su regreso, sus nueve discos. En el medio también está Piel naranja, el novelón que hizo con Arnaldo André en 1975, y que terminó hace dos décadas con un final que hizo llorar al país: Clara (Ross) y Juan Manuel (André) habían sido asesinados por el marido de ella.

Ahora, Alberto Migré decidió resucitar a Juan Manuel y hacer Piel naranja, años después: una continuación de cuatro capítulos, producida por Cuatro Cabezas, que termina el próximo sábado y que cuenta con una única aparición de Marilina Ross en televisión.

- Se supone que era una sorpresa para el público, pero Clarín habló de más. La vuelta de tuerca que le encontró Migré es muy linda y sorpresiva.

- En Piel Naranja hay una ganadora de reality. ¿Qué piensa de los programas como Lux Star, que son semilleros de “artistas”?

-¿Artistas? ¡Un artista es otra cosa! Si querés hacer un trabajo digno tenés que estudiar mucho y tener los ojos muy abiertos en la vida, para luego poder pintarla.

- ¿Y cómo espectadora, le gusta esta nueva Piel Naranja?

- Me encanta, adoro a Migré. Es más: también me tragué Piel naranja, el original, hace dos años por Volver. Felizmente, mi mala memoria hace que me hubiera olvidado todo.

Marilina y Arnaldo André, en Piel Naranja versión 1975

Todo lo que no está en su memoria, está en sus carpetas. Las fans le regalan biblioratos llenos de recortes: fotos viejas, notas adulonas, producciones estilo Caras en versión años ’60: “Marilina Ross y Emilio Alfaro (su marido de entonces) disfrutan del esquí en el Tigre”. Marilina hojea las notas y se ríe: una risa como una tos suave.

- ¿Vive de recuerdos?

- No, porque no me alcanzaría la vida. Ahora vivo el aquí y ahora. Leo a Osho.

- ¿Y eso qué quiere decir?

- Que busco las respuestas en mí. También leo a Chopra y a Krishnamurti… No es de ahora: empecé en los ‘70. Buscaba en los libros lo que no encontré en la política: justicia social. Pero después vino el Proceso y empecé a preguntarme si la respuesta había que buscarla afuera o adentro, en cada uno.

- ¿Entonces ya dejó de ser peronista?

- Nooo, menos ahora. Me gusta lo que está pasando con Kirchner. En todo América Latina estamos viviendo un momento histórico en el que podrían cumplirse muchos de los deseos del General.

- ¿Es cierto que estuvo en chárter que lo trajo de regreso?

- Sí. Yo estaba haciendo teatro, me disloqué un hombro y me enyesaron. Se suspendió la obra. Ahí supe que buscaban gente de la cultura que pudiera ir. Y dije: “Yo puedo. Total, con este yeso imposible trabajar.”

- ¿Qué sintió dentro del avión?

- Que estaba metida en la tapa de un cuaderno Rivadavia. Era testigo de un hecho histórico. Yo soñaba con la vuelta de Perón. Pensaba que era la solución de todo. El pasaje me lo pagué yo, porque nunca pertenecí a ninguna cosa orgánica. Yo, por ejemplo, hacía trabajo en villas, pero no adoctrinamiento. Era hacer arte, darles lo que ni ellos sabían que existía. En los ’70, los artistas éramos muy molestos para ciertos grupos.

- ¿De cuántas maneras le manifestaron que usted era molesta?

- Me prohibieron. Los programas, de golpe, me dejaban afuera sin explicaciones. “No vengas porque se rompió una cámara”, esas excusas. No me podían nombrar. Finalmente me llegó un papelito, como a tanta gente, que decía: “O abandonan el país o serán ejecutados en el lugar donde se los encuentre”.

"Una terapeuta me contó que logró sacar a un pibe del autismo con una frase de Puerto Pollensa: 'Pánico porque me rechazarás'. Eso es eterno, es lo que más feliz me hace"

A pesar de las amenazas, Marilina hizo La Raulito en 1974 y recién se fue a España en 1976. Allá, por esa película, recibió el Fotogramas de Plata a mejor protagónico: un premio que disputó con Jack Nicholson, Al Pacino, Liv Ullman y Dustin Hoffman. La Raulito le abrió las puertas del cine en Europa: hizo cuatro películas, pudo haber hecho carrera. Pero no. Ella sentía que se moría.

- Entre morirme allá de pena y morirme acá a balazos, preferí morirme acá. Era llanto tras llanto, así que en el ’81 volví y dije: “Que sea lo que Dios quiera. Si sobreviví a La Raulito, bien puedo sobrevivir a esto.”

- ¿Por qué “sobrevivió” a La Raulito?

- Porque la filmé en las calles de Buenos Aires amenazada de muerte. Fueron dos meses de rodaje en los que no me reconocía ni mi madre.

- ¿Fuera del rodaje usted seguía con el personaje?

- Sí. Mi analista me llegó a preguntar cuánto faltaba para terminar la filmación. Si entraba a un bar a buscar un sándwich para comer, me gritaban: “¡Roñoso, rajá de acá!”. No podía ir ni al baño, no me paraban los taxis. Una vez estaba sentada en un umbral, esperando para que me filmaran, y salió un portero y me dio una patada en el culo. Es increíble cómo pasé de ser Marilina Ross, una privilegiada a la que le decían “pase por acá”, a ser nadie. Y sólo por estar sucia y mal vestida.

- ¿Y por qué no se bañaba después de grabar?

- Porque quería ser La Raulito las 24 horas. En esa época tenía un novio que estaba furioso. El pobre no sabía qué hacer conmigo. No podía dormir en la almohada de plumas y me quedaba dormida en los umbrales. Un horror. Mi compañero hasta me puso un sobrenombre: El Sore.

- ¿Ahora tiene novedades de la Raulito original?

- Todo el tiempo. En su cumpleaños le llevo una torta con los jugadores de Boca. Más de una vez ella me dio ánimo a mí.

- ¿Cuándo fue la última?

- Cuando pasó lo del corazón. Y el día que murió mi madre cayó en casa por primera vez, de casualidad. No sabía que mi mamá estaba mal. Cuando llegó, yo acababa de venir de la Chacarita.

Su padre, Enrique Parrondo, fue mozo. Su madre, Jesusa Lazaun Ross, fue ama de casa y la responsable de que Marilina se dedicara al arte. A los ocho años la llevó a clases de actuación: desde entonces estuvo en la compañía de Luisa Vehil, integró el grupo Gente de Teatro de Stivel, y se transformó en joven celebridad con La nena.


Con Osvaldo Miranda, en La nena.

- Todas las notas de los ’60 tienen el título “Ya no soy una nena”. ¿Estaba harta del personaje?

- Muy harta. La nena se levantó por mí. Al quinto año dije: “No lo hago más”, y eso que tenía contrato por diez años. Largué en pleno éxito, con cuarenta puntos de rating. Hasta me ofrecían el doble de plata, pero yo no quería morirme siendo “la nena”.

- ¿Cómo vivió la aparición de las primeras arrugas?

- Con felicidad. Yo nunca podía hacer personajes de mi edad, que tuvieran que ver con mi pensamiento. En algún momento la vejez me dio mucho miedo, pero no ahora. No me siento una señora de sesenta. Me siento muy vital, aún cuando pasé por momentos de mucha angustia, sobre todo después del infarto.

- ¿La angustió enterarse de que a usted también le va a llegar…?

-Eso por un lado. Y por otro, la limitación de la libertad. Siempre hice lo que quise y ahora no puedo. Tengo que estar cuidándome de todo. Yo adoraba el jamón crudo y nunca más pude comerlo, tampoco milanesas, que era mi plato preferido. Y encima este enfisema que me trae conflictos porque ahora no me da el aire…

- ¿Por eso desde hace tres años que no saca un disco?

-Sí. No creo que saque más discos ni que componga más. No tengo nada nuevo para decir. Ahora me voy a dedicar a hacer videos. O quizás vuelva a actuar… lo que no quiero es estar en televisión sólo por estar ahí. Es más: estoy orgullosa de no estar en cierta televisión, con tantos programas de chimentos y poco espacio para los actores.


Y como La Raulito.

-¿Qué cosas suyas cree que quedaron en la gente?

-La Raulito va a quedar. Puerto Pollensa también. Una terapeuta me contó que logró sacar a un pibe del autismo con una frase de Puerto Pollensa: “Pánico por que me rechazaras”. Y eso es eterno, es lo que más feliz me hace.

-Muchas lesbianas tomaron esa canción como una bandera personal. ¿Qué le parece?

-Odio que sea una bandera, porque eso sería una limitación. Puerto Pollensa habla de amor. Nunca pretendió ser un emblema gay. Es sólo un tema que habla de mi historia, porque me enamoré en Puerto Pollensa, en Palma de Mayorca. Todos mis temas siempre hablaron de mí, de cosas que me marcaron con fuego.

-¿Alguna vez hizo una canción contando lo del chárter?

-No. Lo más cercano es “La chacarera del Nunca más”, que retoma muchas ideas del General. Me acuerdo que me dieron una medallita de recuerdo por haber participado del chárter. Y yo encima la perdí, en un programa de Badía: me robaron una bolsa con mis recuerdos más valiosos.

-¿Qué más había en la bolsa?

-Un cuaderno escrito por la Raulito, de puño y letra. La foto de Luisa Vehil, que me dedicó cuando yo tenía 17 años, cuando recién empezaba, hablando de que yo tenía futuro. El libro de Carlos Mugica, una foto de Evita, el I-ching que me traje de España… Pero bueno. El I-ching era fácil de reponer.

Golpe al corazón

Miércoles 7 de agosto de 2002 – Clarín Espectáculos

MARILINA ROSS

GOLPE AL CORAZÓN

Entrevista con Marilina Ross

“YO ME JUGUÉ HASTA DONDE PUDE”


Por: OLGA COSENTINO

Envuelta más que vestida adentro de un buzo amplio y oscuro, Marilina Ross se hunde en el sillón rojo del living pintado de rojo. Un poco escondida detrás del pelo lacio (ligeramente virado al rojo, también), la cara de rasgos aniñados insiste en recordarnos a La Nena, el personaje televisivo con el que durante años pareció mimetizarse. Pero a la actriz y cantautora de 59 años no parecen desvelarla las apariencias. Y sin maquillaje, deja que la piel, ahora de una belleza más esencial, hable por sí misma de una carrera larga y rica, de batallas ganadas y perdidas, de la jugada vitalidad con que les puso el cuerpo. Valga, si no, como prueba, el regreso a escena junto a Sandra Mihanovich con su show Tiempo de encrucijada, a dos meses del infarto que puso en riesgo su vida y que, entre otras cosas, la llevó a cambiar los más de 60 cigarrillos diarios por los grisines y el mate. "Servite, si querés", ceba y convida.

- ¿Te inspira o te detiene tener que ocuparte más de tu salud?

- En este momento no estoy componiendo, pero algo está dando vueltas adentro mío, algo que en algún momento saldrá. Algo que seguramente va a tener que ver con lo que me pasó.

- Algo más vinculado a lo personal que a lo social.

- Todo lo que uno hace tiene que ver con lo personal. Pero lo que me pasa no es tan distinto de lo que le pasa al mundo. Lo que venimos a decir en este momento es que vivimos un tiempo de encrucijada. Por eso, el cambio de nombre (en diciembre se llamó Un lugar, un sueño). Y como en toda encrucijada, las opciones son pocas y hay que decidir.

- ¿Cuáles son, para vos?

- Solamente dos: lucha o retirada.

- ¿Y cuál es el frente de esa lucha?

- El que cada uno elija. El mío es la canción. Y cada uno tendrá que encontrar, si quiere, su manera de ayudar al país. De lo que estoy segura es de que no lo voy a abandonar. Hay muchos que se retiran. No los critico. Pero el exilio ya sé lo que es y no podría volver a vivirlo.

- ¿Por qué? Profesionalmente te fue muy bien en España, cuando te fuiste, en el 76.

- Es cierto. Pero me atormentaba la nostalgia de mi país y de mi gente. Y hoy sé que si me voy, me muero. Aunque si acá esto sigue así, no sé... Tal vez la muerte esté más cerca de lo que imagino.

- ¿Compartís algo, todavía, con quienes fueron tus compañeros de lucha de otra época; como los que te acompañaron en el famoso charter que trajo a Perón en el 73?

- En primer lugar, quedan pocos vivos. Además, era tan surtido aquel peronismo al que yo aposté... que creo que ya no queda nada. Las películas de Favio, quedan; y no mucho más. En cuanto a vínculos, fue muy fuerte el que tenía con el padre Mujica, asesinado por la dictadura. El día que salí de alta de la internación fui a llevarle una flor a lo que fue su iglesia, ahí aislada, entre la autopista y los containers, como quedó la Villa 31 donde él trabajó.

- En La Raulito encarnabas a una chica de la calle. ¿Tiene vigencia aquel arquetipo de pibes marginales pero solidarios, ahora que la pelea por sobrevivir es más feroz?

- La solidaridad entre los que menos tienen sigue existiendo. La ves en los piletones, en los comedores. Cada vez viene más gente cuando damos recitales solidarios.



- ¿La solidaridad es un atenuante o una salida?

- La salida, no la veo (suspira hondo, piensa). Estuve en asambleas, me mandan información. Pero la verdad es que no la veo.

- ¿Y mientras tanto?

- Estoy en un momento en que necesito estar conmigo, más para adentro. Soy creyente y respeto todas las religiones. Leo mucho sobre budismo. Además, soy una loca de la computadora. Te muestro.

Se levanta con entusiasmo de su sillón y guía a la cronista por una escalera de metal hasta un entrepiso. Mientras enciende el monitor de la PC, entre teclados, micrófonos y una consola de sonido señala la pared, de donde cuelga una suerte de diploma que le entregó el Instituto Labardén. "¿Ves eso? Me lo entregaron recién ahora" subraya irónica para recordar: "Yo tenía 14 años cuando me expulsaron por organizar una huelga en rebeldía porque habían echado a Blanca de la Vega, maestra y directora a quienes todos queríamos."

La imagen del monitor se ilumina, suena una melodía enérgica y sentimental y pasan imágenes sepia de la infancia de María Celina Parrondo, el primer plano de un beso de Marilina y el actor Emilio Alfaro (que fue su marido) y otras postales con historia. "También tengo otro que hice con imágenes del 19 y 20 de diciembre", anuncia y muestra lo que será otra historia.

- ¿Sentís que tu generación debe plantearse alguna autocrítica?

- Yo estuve siempre donde sentí que tenía que estar. Pero hemos perdido todas las batallas. Inclusive la que tenía que ver con objetivos más espirituales.

- ¿A qué te referís?

- A que ganó lo material, el dinero, las marcas, los bancos. Yo me jugué hasta donde pude. Pero tal vez sea tiempo de arriar las velas y esperar, como dice el I Ching. Yo algo sembré. Ahora no será tiempo de florecer pero ya vendrá. Alguien va a recoger.

Sus Mascaras

Como actriz y como cantante, Marilina Ross reúne varios hitos para la memoria.

LA NENA: Flanqueada por Osvaldo Miranda y Joe Rígoli, Marilina creó un arquetipo en aquella hoy emblemática telecomedia que empezó en 1965 por Canal 13 y cuyo éxito hizo que siguiera emitiéndose hasta 1970.



COSA JUZGADA: El grupo de otro hito de la TV, en Canal 11, entre 1969 y 1971: David Stivel, Carlos Carella, Emilio Alfaro, Bárbara Mujica, Juan C. Gené, Norma Aleandro, Federico Luppi y Marilina.



ESTADOS DE ÁNIMO: Fue su primer disco, del 74. En el 82 llegó el emblemático Soles, con cimas como el tema Puerto Pollensa, que Sandra Mihanovich convirtió en éxito. En 2000 editó Más que un sueño y en diciembre de 2001 presentó su show junto a Mihanovich, en el Maipo.




LA RAULITO: La película donde encarnó a una chica marginal que se hacía pasar por varón para sobrevivir. Revelaba fortaleza y fragilidad de las criaturas más castigadas de la sociedad. La dirigió Lautaro Murúa en 1974, sobre un guión de Juan Carlos Gené y Martha Mercader.




EN LA ENCRUCIJADA: El show que ofrece en el Maipo, los martes y los viernes, junto con Sandra Mihanovich. Allí, recorren temas del repertorio de ambas y suman versiones de otros autores.



El 9 de mayo de este año, segundos después de prender el –hasta hoy- último cigarrillo de los más de tres atados diarios que fumaba, cambiaron muchas cosas para Marilina. El infarto, la internación, la angioplastía que se le practicó y, sobre todo, su terca decisión de seguir le cambiaron la vida. “Quedé con una sensibilidad mayor, más en el límite. Después de lo que me pasó… no sé… parece que a uno se le expande la conciencia: me pregunto mucho más por el sentido de lo que hago, para qué estoy acá, qué hice con mi tiempo, cómo voy a usar el que me queda”.

- ¿Una de tus respuestas fue hacer coraje y volver a salir a escena dos meses después del infarto?

- ¿Qué coraje? Si temblaba como una hoja. Hoy mismo sigo muerta de miedo. Pero me siento muy contenida, sobre todo por Sandra. Y tengo cuatro médicos ahí, más el terapeuta, todos interactuando, cuidándome. Me siento protegida.

- ¿Físicamente, controlás el esfuerzo?

- ¡No!, si me mando a bailar y me río de mí misma. De pronto aparece Sandra con una silla de ruedas, me hace sentar y sigo bailando en la silla. La gente se ríe mucho y se afloja. Y yo también.

Marilina en "Historias debidas"

En el mes de abril de 2001 Marilina fue invitada al programa "Historias debidas" que conducía Ana Cacopardo y se emitía por Canal 7.


Segunda parte: Los comienzos en teatro y televisión. Gente de Teatro.



Tercera parte: La política y el peronismo. El padre Mugica.




Cuarta parte: La Raulito. La amenaza.




Quinta parte: La Raulito. El exilio.




Sexta parte: La música. Soles. Más que un sueño.




Séptima parte: Juego de espejos. La Marilina de hoy y la de ayer.



Ariel de Alicante aportó estos videos.