Marilina recibe el Disco de Oro por Latiendo
El video es una cortesía de Ariel de Alicante.
Marilina Ross: latidos intensos y vibrantes
Marilina Ross: latidos intensos y vibrantes
Testimonio de sus sentimientos y de su actitud frente a la vida, “Latiendo” es un recital de Marilina Ross que revela miedos y esperanzas. A lo largo de tres noches, en el Ópera, frente a una platea colmada, abordó un repertorio integrado por expresivos temas, que cantó con insoslayable intensidad, en el marco de una puesta con criterio teatral.
Por: RAFAEL GRANADO
El rítmico sonido de un corazón, una andanada de humo disparada desde el escenario, que avanza rápidamente sobre la platea, y una gigantesca tela roja que cubre a numerosos personajes son los elementos que abren el espectáculo Latiendo, que Marilina Ross presentó en el Ópera este último fin de semana. De la tela roja van saliendo de inmediato payasos, trapecistas, bailarines y toda esa gente singular que conforma el abigarrado y colorido mundo del circo. Con ese clima como marco, la cantautora (también vestida y maquillada de payaso) hace varios temas. En esos momentos no faltan dos o tres números de magia, incluido el clásico truco de una persona que es serruchada dentro de una caja, experiencia a la que se somete la misma Marilina.
La cantautora, en una labor de particulares y fuertes matices
En medio de todo esto, ella plantea cuestiones referidas al Día de la Raza y, de pronto, aparece balanceándose en el aire un cartel que señala: “Hay tantas maneras de no ser, tanta conciencia sin saber”. Se trata, obviamente, de palabras que corresponden a Honrar la vida, la canción de Eladia Blázquez, de inquietantes reflexiones. A esta altura del show el ruido y la algarabía del circo ya han desaparecido, dejando paso a preocupaciones viscerales. Una mendiga recorre, arrastrándose, el escenario e inmediatamente Marilina asume sus propias convicciones, manifestadas –entre otros conceptos- con su “me adhiero a la no impunidad”.
La escalofriante frase de que “cuarenta mil chicos mueren por día en el planeta” es el doloroso puente para que cante En nuestras manos (“Cuando leo el diario / algo en mi interior quiere gritar / pidiendo un mundo mejor”).
El recorrido musical de MR abarca, además Se puede, Con el agua en la boca, Hay quien precisa, Somos parte de lo mismo y, por supuesto, Honrar la vida, que interpreta junto con la autora, constituyéndose ese tema en uno de los momentos más intensos del recital. Acompañada por actores y bailarines, un coro integrado por alrededor de cuarenta niños, contando con la labor de un sólido conjunto liderado por Ángel Mahler y con puesta en escena de Peter McFarlane (un argentino radicado en los Estados Unidos), Marilina concreta un show que exhibe una nítida línea teatral en sus aspectos formales y que revela con claridad sus sentimientos en cuanto a su contenido. Porque Latiendo es el testimonio caliente y rigurosamente actual de una cantautora que desplazó hace mucho a la actriz que supo ser para expresarse de otra manera, más personal e intransferible: con canciones que le pertenecen y con canciones ajenas con las que se identifica. Así transmite hoy en día sus miedos, sus angustias, sus rebeldías, sus esperanzas, sus descreimientos, su fe...
Poster de Marilina de 1990
Poster de Marilina publicado en la revista 13/20 en 1990. La foto pertenece a la gráfica del disco "Latiendo".
"La crisis no me permite crear"
MARILINA ROSS PASA POR UNA ETAPA DE ANGUSTIA

Los gestos suaves, la mirada tranquila, las palabras mansas. Casi sin querer, Marilina Ross trasunta paz, ese mismo estado que se preocupa tanto por buscar, y que en estos momentos ve peligrar por el conflicto del Golfo Pérsico. "Me duele la inconciencia que reina en todo el mundo; en poco tiempo probablemente estalle el planeta y esto nadie lo dice", afirma con pena y con bronca, para agregar: "Esto es un delirio, al igual que la carrera armamentista".
-¿Cuánto influye el medio ambiente en la creación de un artista?
-Bastante. En mi caso, la crisis actual -no solo la de nuestro país, sino la del mundo- me traba, no me permite crear. Me salen cosas muy densas y me angustio, eso me impide seguir adelante. En estos momentos tengo una letra a la que le falta la música y una música que no tiene letra; justamente por lo que decía, estoy atascada.
Se hace una pausa. Tomamos un café y Marilina aprovecha para fumar. Repasamos su último trabajo, “Latiendo”, un maxi disco con cinco temas, entre ellos “Honrar la vida” de Eladia Blázquez –cortina musical del programa televisivo “Atreverse”; “Hay quien precisa”, de Silvio Rodríguez y “Con todo el amor que puedo”, del italiano Claudio Baglioni.
-¿Tuviste que recurrir a otros autores por esa “angustia creativa”?
-Claro. En el disco hay una ausencia de temas míos por dos razones: porque en estos momentos no me sale nada y porque hay otros músicos con los que me identifico, que están diciendo lo que yo quiero, por eso recurro a ellos.
-Pese a este bache que estás atravesando (que se opone al éxito del disco) podés trabajar con absoluta libertad. ¿Qué experiencia te quedó de la época de la censura?
-Fue muy duro, lo viví con mucho dolor. Tuve que exiliarme en España, donde trabajé como actriz. Pero eso quedó atrás, no sé si vale la pena seguir recordándolo.
-¿Cuándo te diste cuenta de que tu verdadera vocación pasaba por la música?
-Cuando se produce un profundo cambio en mi interior, por el que me doy cuenta de que ser actriz era cumplir el deseo de los demás –en realidad de mis padres, que me pusieron a estudiar a los 8 años- y que mi verdadero amor era y es la música. Eso fue en el ’80, cuando regresé al país. En ese momento estaba prohibida como actriz y empecé a tocar la guitarra en un pub, con muy poca gente.
-¿Cómo te sentías? Porque eras una actriz famosa que tenía que recurrir a la música para vivir.
-No era así, porque estaba haciendo lo que me gustaba y el público que me iba a ver eran jóvenes a los que no les interesaba la actriz, sino que se identificaban con las cosas que decía en mis canciones. Eso fue creciendo y de las primeras veinte personas que iban a los espectáculos, a veces exponiéndose a que se los llevase la policía, el público fue superando sus miedos y se fue multiplicando. En el ’82 empecé a grabar y a conseguir un poder de convocatoria a los recitales mucho mayor. ¡Cómo querés que vuelva a ser actriz!
-¿Cuánto te sirvió tu base actoral para montar tus espectáculos musicales?
-Fue fundamental, porque mis espectáculos no tienen la estructura de un recital, sino que se acercan más a una obra teatral, o si se quiere a una comedia musical. Es decir, existe una unidad temática, hay una historia que se cuenta través de las canciones.
-¿Cuáles son tus proyectos inmediatos?
-Estoy en la puesta a punto de las presentaciones que voy a realizar el 12, 13 y 14 de octubre, donde el planteo es tomar el tema “Honrar la vida” y desmenuzarlo frase a frase. La propuesta será “la vida no es callar” y a partir de esta consigna se va a desarrollar el concierto.
-El éxito de “Honrar la vida” es palpable. ¿A qué se lo atribuís?
-A que es un tema muy profundo, maravilloso, donde se dicen muchísimas cosas, y la gente necesita escuchar esas cosas.
-¿Pensás que la telenovela “Atreverse” influyó en algo?
-Sí, ayudó a difundir la canción, pero vale por sí misma. Creo que se sirvieron mutuamente, porque el tema también ayuda a las historias que se cuentan y a veces las termina de concretar, tal es la fuerza que tiene.
-¿Pensás llevar el espectáculo al interior?
-Estoy en permanente contacto con la gente del interior. Nunca dejo de ir a las provincias, donde existe una crisis muy grande. Pero tienen una ventaja con respecto a nosotros, porque no viven tan agitados, tan neurotizados, tienen mucha más tranquilidad, mucha más paz. Tienen más tiempo.
Pese a la limitación creativa, a la crisis nacional y mundial, a la inconciencia que puede llevar al mundo a su destrucción, Marilina sigue apostando a la vida, guardando una gran cuota de optimismo, porque para ella, el sol siempre está.
Desde el rinconcito, esta nota la compartió Christian. Muchas Gracias Chris!!!
Late un corazón
Marilina Ross
Late un corazón

La intérprete está embroncada pero sigue tirando para arriba. No quiere callar y elige nuevamente un escenario, el del Opera, para cantar sus verdades a los cuatro vientos. Y merecer la vida.
"Me está costando mucho componer, me salen cosas demasiado densas. No quiero mentir, no quiero hablar de los pajaritos de colores porque no se ven. Está el sol como siempre, pero también hay que mostrar las nubes. Es tanta la densidad que nos toca vivir. Una guerra mundial en puerta, los problemas específicos de nuestro país. Todo me parece un disparate".
Marilina Ross, María Celina Parrondo, prepara un nuevo espectáculo en el que este tema de guerra se paseará multipresente, insoslayable. Este fin de semana, en el escenario del Opera, la consigna será Honrar la vida. "Porque está diciendo muchas cosas que estamos necesitando escuchar; es algo así como una toma de conciencia". Otra canción, Escaleras mecánicas, también se enreda en la trama. Quizás más a tiempo que nunca. Porque la intérprete ha elegido meterse en el dolor y en el miedo. A su manera:
Adónde va la humanidad sobre escaleras mecánicas, propulsadas por el ansia de un poder que no puede hacer al hombre feliz, con la bomba de neutrones para defender la paz. ¿Qué paz? Marilina dice estar espantada por la inconsciencia de la humanidad. "Esa locura de que esté por explotar el planeta por un pozo de petróleo. Pero lo que más me aterra es que no se haga un movimiento mundial para evitarlo. Al contrario, se mandan tropas. No sé, tal vez sea el miedo el que nos paraliza impidiéndonos pensar que basta una sola chispa para que todo vuele".
Latiendo
Y si que va a latir el trapo rojo que la artista desplegará sobre el escenario. Un corazón de artificio que terminará convirtiéndose en circo para cobijar tragasables, lanzallamas y un disfraz de payaso a su medida. La base fue el tema Honrar la vida, esa canción de Eladia Blázquez que Alejandro Doria -el director televisivo de Atreverse- se esforzó porque Marilina interpretara. De ahí nació la idea de un maxi, Latiendo. Con ese tema, otro de Claudio Baglioni, Hay quien precisa, de Silvio Rodríguez, la versión castellana de En nuestras manos y A Capella, una poesía de anterior espectáculo; "A veces quisiera ser extraterrestre para no ser cómplice de esta humanidad...".
Una vez más las canciones van a servir como modo de expresión. Ella insiste, "no hago recitales", y va aún más lejos cuando pretendía negarse al registro muy alto del tema de Eladia: "no soy una cantante". Finalmente aquella vez primó la intérprete, la actriz con público propio, esa que prepasa minuciosamente durante un mes el armado de su show. Sin utilización de cibernética multimedia, esa variante que mostró en su paso por Buenos Aires la "decidora" norteamericana Laurie Anderson. "Ella es sajona -dice Marilina-, yo soy latina. Y así como ella representa muy bien a su mundo, yo creo representar otra cosa tal vez más humana".
La obvia referencia a esta guerra potencial, la del Golfo '90, trae recuerdos de una apuesta perdida, la de Malvinas. Por esas paradojas, en 1982 ella dejaba de estar prohibida. Y elegía volver, para quedarse.
"Mi historia está aquí. Ahora se está yendo mucha gente, creo que está bien, cada cual tiene su que hacer su propia experiencia. Todo depende de los objetivos de vida que tengas. Si es hacer dinero, si a eso se le llama progreso, probablemente tengas que irte. Para mí hay otro progreso, interno. Y no me voy, a no ser que me saquen a patadas".
Encadenada
"Apuesto a las nuevas generaciones, al ser humano nuevo que va a venir porque este de hoy ya está muerto, ya no sirve, ya produce esta guerra".
La primera impresión es que Marilina no es de las que apuestan al ganador. Se juega por los cambios a largo plazo, quiere creer.
Por eso estuvo con su antorcha encendida en la plazoleta de ATC formando parte de la Cadena de luz a favor de la infancia. Es más, el himno internacional de la causa tuvo su voz en la Argentina. En las manos de los mandatarios, pensó, estaba la oportunidad de intentar el viraje.
La Cadena pareció haber surtido efecto y la luz roja del Golfo no impidió la Cumbre. Así, los jefes de Estado de 77 países pudieron reunirse en las Naciones Unidas para, al menos, comprometerse a proteger a los niños del mundo. "El cambio no es para mañana, pero está en los chicos; o sea, en nuestras manos".
Latiendo

Luego de la gira de verano, Marilina Ross sigue presentando su nuevo disco por todo el país. Este mes tiene una agenda más que completa, que toca los siguientes puntos: Villa Lugano el día 10 (cine teatro Gran Lugano), al día siguiente en el teatro Don Bosco, de San Isidro, el 15 en Uruguay, el 17 en el Coliseo de Lomas de Zamora, el 18 en La Casona del Conde de Palermo y cierra (momentáneamente) el 24 en el Ocean, de Morón. Un mes movidito para Marilina.
Sobre corazones, circos y humanidades
ESTE VIERNES PRESENTARÁ SU ESPECTÁCULO "LATIENDO"
MARILINA ROSS
Marilina Ross presentará mañana su espectáculo "Latiendo", en el teatro Ópera. Una enorme reflexión sobre el destino del hombre y la necesidad de la preservación de la vida aparecen como los motores de la iniciativa. La intérprete ha preparado un show con elementos de puesta teatral y, por primera vez, estará bajo las órdenes de un director, Peter Mc Farlane. Marilina cuenta cómo nació este proyecto, a consecuencia de la grabación de una pieza, "Honrar la vida", que desencadenó el nuevo disco e inminente show.
SOBRE CORAZONES, CIRCOS Y HUMANIDADES

Por: LEONARDO COIRE
Toma mate, controla el libreto de 19 páginas que aprieta un show de dos horas, la búsqueda de meses y el producto de dos días enteros sin dormir. En la mitad del enorme living de su igualmente enorme casa de Palermo Viejo, Marilina Ross se pone los anteojos y no disimula la ansiedad por el estreno inminente de Latiendo, su espectáculo más complejo y ambicioso. La paz y el silencio de “este pedazo de campo en plena ciudad” contrasta con lo que bulle en el texto, un conglomerado de efectos especiales, ruidos, espíritu y alma de circo y diástoles y sístoles que intentan reproducir la evolución –o no- del hombre desde “el comienzo de todo, la explosión inicial”, hasta la actualidad.
No quiere avanzar sobre la puesta de Latiendo. Apenas asiente darnos algún dato. Por ejemplo, el espectador, al llegar a la sala recibirá el sonido de un corazón en actividad. Avanzando algo más, precisa que un ruido impresionante habrá de anunciar que la vida ha comenzado en el planeta. Luego, completa el sucinto informe del tramo inicial: “Tras el ruido, el circo, esto es la humanidad. Irrumpen payasos, trapecistas, malabaristas. El circo tapa todo lo que está detrás”, desliza, al borde del misterio. Por fin, el circo callará y Marilina, sin texto previo, cantará Honrar la vida. “Merecer la vida no es callar y consentir tanta injusticia”, nos repite la intérprete. “Después, se acaba el juego. Digo ahora hablemos en serio. Y allí empieza realmente todo”.
El show, que compactará el disco homónimo, y la misma placa habrían tenido contornos muy distintos si el director Alejandro Doria no la hubiera llamado a principios de año. El realizador se acercó para pedirle que cantara un tema de Eladia Blázquez, Honrar la vida, pieza que ya había sido grabada por su autora y otras intérpretes, como Magdalena León.
“No quiero que la cantes –dijo entonces Doria-, sino que la digas, la interpretes.” La canción había sido elegida como leitmotiv de Atreverse. Las cosas, una vez el programa en el aire, anduvieron bien y, desde el sello grabador, no tardaron en proponerle que se incluyera en el nuevo disco. Marilina asintió, se metió en la sala de grabación, hizo una nueva versión y se encaminó a terminar un nuevo álbum.
¿Qué repertorio incluir, entonces? Afirma estar pasando un momento de fuerte escepticismo. Resultado: pocas obras nuevas y una apelación rápida a otros autores. “De no haber aparecido esto de Honrar la vida –reafirma-, tal vez ni hubiera grabado; por suerte el arreglo con mi sello es más que bueno; el disco se hace cuando lo siento, no cuando me lo imponen.”

¿Causas de la angustia? Muchas. Desde lo del golfo Pérsico (“el ser humano está a horas del abismo de una guerra, que puede ser mundial y el fin) hasta la degradación del hábitat. “Estamos matando la gran casa, la Tierra: recordaba estos días lo que un cacique indio dijo: El planeta no pertenece al hombre. Es al revés.” Lo que no encontró en ella sí lo hizo en David Shire y David Pomeranz (de ellos grabó En nuestras manos), Claudio Baglioni y Antonio Coggio (Con todo el amor que puedo) y Silvio Rodríguez (Hay quien precisa). El panorama se completa con un texto propio (el único), escrito y estrenado en 1989: A capella. “Resultó un disco “maxi” intenso, corto y sumamente preciso.”
Volvemos al show. La protagonista indica que Ángel Mahler será su director musical, que de sus viejos temas aparecerán los que “tienen más que ver con los nuevos”, como Escaleras mecánicas, y que hay alguien que la liberará de presiones y responsabilidades. Es el director del espectáculo, Peter Mc Farlane, el que “se ocupará de la puesta, yo ya no puedo llegar al día del estreno –como ocurrió hasta el año pasado- destruida por problemas escenográficos o por el conflicto de tal o cual. Además necesito que alguien me dirija, me contenga, me corrija”.
Mc Farlane es un argentino, radicado hace años en los Estados Unidos y autor de la puesta de, según Ross, decenas de comedias musicales. “Lo conocí a través de una productora española, amiga común. El sistema de trabajo cerró enseguida: yo tiro mis delirios y él modera, induce.” Cuenta Marilina que Latiendo tendrá un coro de veinte niños, diez actores, varias parejas de bailarinas. “Esto necesitaría diez veces más ensayos y diez veces más dinero –enfatiza-, es el típico show demente-argentino, un esfuerzo impresionante para… dos o tres noches, nada más. Tengo que reconocer que los gustos –como éste- me los doy en vida. Pero así me cuestan.”
¿La cantante le sigue ganando por nocaut a la actriz? “Por puntos”, replica. “Latiendo tiene un enorme espacio para que desarrolle personajes”. Sabiendo que Doria, cuando la invitó a cantar también le ofrecía un papel, le preguntamos si no estuvo tentada a decir “sí”. “Casi me incorporo, pero después pensé que buenas actrices hay muchas, pero intérpretes que armen estos líos, pocas o ninguna.”
Marilina se tiene que ir. Antes de ponerse la campera culmina: “Solía decirse que una canción podía salvar el mundo. No lo creo. No soy tan omnipotente. El nuestro es un modesto trabajo de hormiga. Quien lo niegue no sabe observar la realidad”.
Fernando de Rosario y Gaby compartieron esta nota. Muchas Gracias!!
1990 Latiendo
01 - Honrar la vida (Eladia Blázquez)
02 - A capella (Marilina Ross)
03 - En nuestras manos (David Shire - David Pomeranz - Vers. Cast. Marilina Ross)
04 - Con todo el amor que puedo (Claudio Baglioni - Antonio Coggio - Vers. Cast. Marilina Ross)
05 - Hay quien precisa (Silvio Rodríguez)
Bajar el disco (Incluye arte de tapa)
Premios:
Disco de Doble Platino en Argentina
Disco de Oro en Uruguay
Latiendo en el Teatro Ópera
Videos del show "Latiendo" presentado en el teatro Ópera de Buenos Aires los días viernes 12, sábado 13 y domingo 14 de octubre de 1990.
Gracias a Alejandro Doria hice mio el tema Honrar la vida, él me pidió que lo cantara para “Atreverse” en TV. Hoy acompaño el sentimiento de todos los que lo conocimos y admiramos, mostrando aquí el estreno de Honrar la vida en el OPERA.
Marilina Ross
Ficha técnica:
Idea y textos: Marilina Ross
Puesta en escena y dirección general: Peter Mac Farlane
Asistente de dirección: Patricia Kessler - Ann Weijsenfeld
Músicos:
Teclados: Ángel Mahler
Fluguel y trompeta: Gustavo "Chito" Tejada
Percusión y bombo: Carlos Marrodan
Arreglos y dirección musical: Ángel Mahler
Producción General: Rubén la Rosa Management & Asociados
Producción Artística: Marilina Ross
Producción ejecutiva: Patricia Franco
Asistente de producción: Patricia Kessler
Puesta de luces: Peter Mac Farlane - Gustavo Doblas
Empresa de luces: Ponce iluminación
Operador de luces: Gustavo Doblas
Empresa de sonido: Robertone Argentina
Operador de sonido: Robertone
Operador de monitoreo: Daniel Chicaguala
Stage manager: Eduardo "Wady" Rodríguez
Asistentes de escenario: Saúl Villarroel - Jesús Pirito
Personal manager: Patricia Franco
Efectos especiales: Trentuno
Maquinistas: Cuesta - Guillermo - Lito
Electricista de sala: Luis Traba
Administrador de sala: Beto
Coreografía en "Basurero nuclear": Daniel Fernández
Maquilladora: María José Torres
Masajista: Ernesto Pérez
Marilina se vistió en "Toldería de la Griega"
Jefa de prensa: Roxana Goronas
Asesoría legal: Dra. Amanda Sambrizzi - Dr. Enrique Gleser
Camarines: Daniel Bongiovanni
Secretaría: Gabriela Antognioni
Elenco:
Guillermo Gramuglia
Rodrigo Monti
Belén Revagliati
Sandra Barrientos
Liliana Marino
Walter Acuña
Oscar Ruzzi
Gustavo Maris
Sonia Enquin
Miriam Pérez
Claudia Finkel
Mago: James Murray
Participación especial: Coro de niños bajo la dirección de Romeo Silenzi
Integran el coro de niños: Lourdes Assel born - Claudio Briones - Natalia Cotignola - Pablo Gilarices - Roxana Zannocco - Sandra Molina - María de los Ángeles Ceruti - Mariela Di Lauri - María Celeste Pérez Rizzi - Fernando Garbini - Eliana Stratico - Sebastián Gilarices - Leonardo Flores - Mariana La Rosa - Pamela Guinda - Gisela Amabile - María Florencia Pérez - Javier Prete - Vanesa Ciano - Sara Flores - Natalia Espeche - Ariel Torres - Vanesa Irache - Cristina Bastidas - Angélica Contreras - Romina Zanato - Andrea Serpelli - Emilce Serpelli - Leonardo Zanato - Carolina Fernández Rojo - Natalia Bordas - Laura Oliva - Silvana Molina - Matías Maidana - Alejandra Mosquera - María Emilia Ordoñez - Noelia Garasievich - María Alejandra Gargano - Eleonora Pavez - María Alejandra Delfino
Agradecemos el apoyo permanente de todo el personal del teatro Ópera; a Osvaldo Trentuno, a Rosa Laa por su motor, a Hugo Puiggari por sus ilusiones de mago, a Ana Scrigna por su incondicionalidad al trapo rojo, a nuestro amigo Alejandro Doria y a Eladia Blázquez por "Honrar la vida"
Le dedico este espectáculo a Bárbara Mujica
Marilina Ross
El SHOW
Primera Parte
Mientras avanza por el escenario una mendiga y dos pibes rateros hacen de las suyas, María se detiene y repite: “NO ES CALLAR... MERECER LA VIDA NO ES CALLAR...” En tanto comienza a arrancarse el traje y maquillaje de payaso. “BASTA DE CIRCO!” grita.
"BASTA DE CALLAR...” Desaparecen todas las alegorías circenses. Debajo de las rampas se asoman brazos moviéndose y se proyectan dos sombras gigantescas de una pareja sobre el proscenio del escenario, donde ha bajado un telón de tul. María canta Y QUE NUNCA MÁS.
Segunda Parte
Marquesinas de los shows de Marilina en el teatro Ópera
8, 9 & 10 de noviembre de 1985

16, 17 & 18 de octubre de 1987

1, 2, 3, 8 & 9 de diciembre de 1989

12, 13 & 14 de octubre de 1990








