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Revista "Platea" 1961


Este fue mi primer personaje protagónico... y compartiendo la escena nada menos que con Luisa Vehil!















Gracias Mario Gallina por haber guardado todas estas cosas durante tanto tiempo...!

Programa "El canto de la cigarra"

Año 1963... pensar que los sábados haciamos tres funciones!
Me gané este descanso!







"Ana de los milagros"

Julio de 1962
Teatro Liceo
Compañía de Luisa Vehil




Descubrí que en política todo es una gran mentira

20 de marzo de 1981 – Radiolandia 2000


MARILINA ROSS CREE QUE IZQUIERDAS Y DERECHAS GENERAN ODIO, Y SOLO QUIERE VIVIR EN PAZ, FELIZ, AQUÍ Y AHORA


“DESCUBRÍ QUE EN POLÍTICA TODO ES UNA GRAN MENTIRA”




Cuatro años en España le demostraron lo difícil que es vivir lejos del país y la gente que se ama. Volvió a enfrentar todos sus miedos, los fantasmas que la acosaban. Está muy cambiada, con muchas ideas nuevas.


Tiene 38 años pero conserva la cara, el físico, los modos, los gestos de una adolescente. Sin embargo, cierta expresión de sus ojos por momentos se empeña en contradecir esa imagen. Y esta dualidad aparece también cuando Marilina Ross habla. De a ratos desbordante, de a ratos vacilante. A un gran silencio puede sucederle una carcajada, que trata de explicar que para ciertos temas no tiene respuestas y que, incluso, no le interesa tenerlas. Regresó a la Argentina luego de cuatro años de residencia en España, y en estos días ensaya la obra teatral “Boda blanca”, que se repondrá en la Sala Planeta el 1° de abril. En los descansos de uno de esos ensayos, mantuvimos una charla extensa, profunda, por momentos errática.

-¿Por qué volviste Marilina?

-Vine a enfrentar todos mis fantasmas, todos mis miedos, los que ya no me dejaban dormir, los que me hacían sufrir. Vine a ver dónde están, qué cara tienen. Quiero combatirlos y ganarles. Además, regresé porque quería estar de nuevo aquí. Extrañaba mucho y amo mucho a esta ciudad. Saqué un pasaje de ida y vuelta, pero me atrapó todo y no me puedo volver.

-¿Qué sentiste estando fuera del país?

-Lo más difícil de superar, es la pérdida de identidad. Sobre todo para una actriz que tiene que representar a una sociedad que acaba de conocer. Aquí me vuelvo a encontrar conmigo, es encontrarme con los demás. Sentía mucha nostalgia, me invadía una melancolía a veces peligrosa.

-¿Por qué peligrosa?

-Es que estaba muy triste, muy triste, sin esas ganas, ese entusiasmo que te permite enfrentar cualquier cosa, pase lo que pase. Pero haberme metido a fondo en todo ese dolor, en tanto sufrimiento, en todas esas pérdidas, me fortaleció, me dio más ganas que nunca de vivir, de buscar la felicidad.

-¿Qué opinás del momento que atraviesa España?

-Yo había estado en España, antes de la muerte de Franco y era realmente otro país, muy chato, muy gris, silencioso, ordenado, muy sofocado. A la muerte de Franco, España se dio vuelta. Reapareció la alegría, había mucha sensación de fiesta, pero todo eso, entrañaba un peligro: después de cuarenta años de una represión muy grande, de una represión digamos, todo lo que estaba tapado sale de pronto y sale desbordado. Entonces no se sabe cómo usar la libertad, se llega al libertinaje. La gente se desborda y se pasa de una monja en la tapa de una revista, al sexo en primer plano sin un devenir, sin una progresión. Pero esa etapa no se podía evitar. El destape, el erotismo a todo nivel, ya hartó a la gente. Es como dijo Saura: “voy a hacer cine de destape, para que eso pase lo más rápido posible”.



CRECER DE GOLPE

-¿Hace diez años, hubieras hablado del libertinaje como lo hacés ahora?

-Este pensamiento me lo dio ver algo desde afuera, desde adentro no se ve nada claramente. En España lo vi, porque yo era espectadora de ese proceso. Hace unos años en la Argentina, yo no tenía conciencia de que el libertinaje era una etapa y que, como tal, había que vivirla. Creo que crecí, que recibí golpes que me ayudaron a crecer y a enriquecerme. No me arrepiento de nada, todo me sirvió.

-¿Qué ganaste y qué perdiste con ese crecimiento?

-Antes tenía la proa hacia un sitio, y esa proa ha virado. Mis objetivos estaban más en los demás, puestos afuera, en cosas que no me pertenecían. Ahora la proa está dirigida hacia mí, hacia adentro para terminar en los demás, en el afuera.

-Tus palabras sugieren un retorno a lo individual.

-Sí, lo individual como punto de partida, no como punto de llegada. ¿Qué podés modificar afuera si no sabés qué es lo que querés modificar adentro?

-¿Estás arrepentida de algunas cosas que hiciste?

-No, porque en su momento creía firmemente en eso y yo siempre actué así. Me muevo por impulsos y espero que nunca tenga que arrepentirme de mis impulsos, porque son los más auténticos. No parten de una cosa impuesta, vienen desde muy adentro. Y por eso sigo golpeándome la cabeza, sintiendo que hay dos formas de vivir. Una gris, en la que no sufrís ni sos feliz y otra, que es la mía, en la que sufrís y sos feliz alternativamente. Yo quiero vivir aquí y ahora.


BODA BLANCA. Marilina debutará el 1° de abril en esta pieza teatral, que se repondrá en la Sala Planeta. La foto la muestra en uno de sus diarios ensayos. "¿Cómo no iba a aceptar este trabajo? Cuando vi la obra, me conmoví hasta las lágrimas. Es un espectáculo de muchísima calidad".

VOLVER A LOS 17

“Marilina aquí y ahora”, es precisamente el nombre del espectáculo que presentó este verano en Punta del Este. En él, según nos dice, se propuso contar su vida a través de canciones, desnudar su intimidad, mostrarse para lograr comunicación con un público, que en su mayoría lo integran jóvenes de 16 a 20 años.

-¿Cómo te llevás con ese público adolescente?

-Muchos de estos chicos, han empezado a contarme sus experiencias a través de cartas, de libros, de poemas escritos por ellos, de charlas en cafés. Han sentido necesidad de compartir eso que yo muestro. Recibí una carta poema de una chica de 17 años. Una carta maravillosa, que me dejó helada. Habla de la necesidad de llegar un día a un cementerio y de imaginar tu nombre en una tumba para poder vivir, tener la muerte muy cerca para vivir a fondo. Yo pienso que mañana me puedo morir y por eso no voy a dejar para mañana lo que pueda hacer hoy.

-¿Me querés decir que no le tenés miedo a la muerte?

-Para mí la muerte ha dejado de ser un miedo. Jua jua ¿Qué dije? Bueno, está dejando de serlo. Estuve muy cerca de la muerte, tuve una sensación de muerte muy grande, un desmayo con conciencia. Estuve en un sitio muy acogedor, muy cálido. Era el alivio, el “al fin me siento bien”. Me costó muchísimo volver. Al día siguiente, el pánico se apoderó de mí, porque me di cuenta que había estado a un pasito de la muerte.

-¿Cómo fue?, explicame...

-Fue muy raro, muy raro. Estaba en una boite parisina, absorta, como transportada mirando todo lo que formaba a mi alrededor el rayo Lasser. De pronto, un rayo produjo un túnel eterno, interminable. Fue como si me chupara. Me caí, me desmayé, entré en una sensación de muerte muy placentera.

-¿La vejez, tu vejez, tampoco te atemoriza?

-La vejez, el último enemigo del hombre de conciencia. A esa la esquivo, todavía no la puedo enfrentar. Siento que estoy en el mejor momento de mi vida, no quiero preocuparme por ella. Ya vendrá y entonces sabré qué hacer. Vivo el presente. Nunca estuve con menos miedos, en paz, con menos ansiedad. Gozando, sin esperar grandes cosas.

LENNON, SU RUEDA Y LA POLÍTICA

-¿Antes esperabas grandes cosas?

-Sí, uno está en esta sociedad, en esta vida que nos toca vivir tratando de ser el mejor, de llegar... Eso ya no me importa. Es un poco lo que dice Lennon en su último disco: “Estoy sentado viendo la rueda girar, la gente me pregunta por qué me separo y veo la rueda girar, por qué no estoy dentro de la rueda, y yo les contesto que estoy bien mirando la rueda girar”. A mí tampoco me entienden que estoy bien mirando la rueda girar.

-¿No tenés miedo que digan que sos inmadura?

-Si la gente madura hace que el mundo esté al borde del Apocalipsis, de la guerra nuclear, yo no quiero llegar a esa madurez. Quiero vivir y ser feliz. Si eso es inmadurez no me importa.

-¿Perdiste interés por la política?

-Sí, no creo en ninguna política. Descubrí que todo es una gran mentira, que es otro el camino.

-Ese pensamiento tiene mucho de frustración, de resignación.

-No, no te equivoques, no estoy resignada. Sigo creyendo en el ser humano, sólo que ya no creo en los hombres que manejan el mundo.

-¿Y cómo pensás que pueden cambiar las cosas?

-Yo no voy a proponer la forma en que se puede producir un cambio, no soy omnipotente. A duras penas puedo conmigo y con la gente que tengo alrededor, que quiero y me quiere. En tanto el mundo siga dividido en izquierda y derecha, el odio seguirá estando. Quiero pasar por encima de todo eso, buscando al ser humano.


Esta nota fue compartida por Xil. Muchas Gracias!!

Foto de Boda Blanca


Marilina Ross aún estaba prohibida en la televisión cuando regresó a nuestro país. Al no poder actuar en la pantalla chica, hizo teatro. Durante el '81, en la desaparecida sala del Planeta, actuó en "Boda blanca", con Sara Vinocur.

Fuente: Diario Crónica, Suplemento "Ahora"


Desde el rinconcito, esta imagen la compartió Christian. Muchas Gracias Chris!!!

Boda Blanca en fotos

Fotos de la obra teatral "Boda Blanca" estrenada el 01 de abril de 1981 en la Sala Planeta.

Blanca (Marilina Ross) y Paulina (Patricia Hart) viven la alegría del fin de su niñez, intuyendo la adolescencia. Son primas; desde pequeñas han compartido todo: su habitación, la curiosidad ante la vida y un entrañable amor mutuo.

Regina (Ana María Castel) la madre de Blanca, siente que su vida se ha frustrado al lado de un hombre que la convirtió en una máquina de tener hijos. Se han negado uno al otro la posibilidad de vivir. Regina odia en silencio a su pareja.


A Vicente (Luis Campos) esposo de Regina, sólo le preocupan sus necesidades y sus apetencias. Entre su mujer y él se ha instalado un permisivo vacío moral. El matrimonio ha naufragado y ambos sobreviven entre sus restos.




Tadeo (Rubén Szuchmacher), el abuelo, no ha olvidado -pese a estar al borde de la muerte- sus instintos, que lo llevan a sentir una sospechosa simpatía por Paulina y perseguir con insistencia a la criada Margarita (Susana Yasan). Vicente no es ajeno a estas situaciones que son espiadas con interés por Aniela (Martha Rodríguez), cuñada de Vicente y madre de Paulina.




Durante la reunión familiar se produce una cándida escena de atracción entre Blanca y Benjamín (Carlos de Mattels). El joven queda extasiado.



Blanca cuenta a Paulina que Benjamín le ha declarado su amor y pedido en casamiento. Paulina -celosa- la interrumpe con el relato de un intento de seducción -algo senil- de Tadeo hacia ella. Blanca no presta atención y confiesa a su prima que aceptó el matrimonio con la condición de que nunca se consume... Será una boda blanca.


La futura esposa recuerda el desamor de su padre, que deseaba un varón; la indiferencia y sumisión de su madre; su rencor hacia la brutalidad y la desaprensión de los hombres. Blanca rasga las prendas de su ajuar. Su rebelión interior no quiere aceptar la degradación y la hipocresía que ha conocido como normas de vida.



Paulina, que se ha ido sumando a la degradación general intenta seducir a Benjamín pero es rechazado y esto le provoca una profunda herida que la aleja aún más de Blanca.



La fiesta de bodas es -para casi todos- sólo un acontecimiento social. Nadie nota la soledad en que se debate la pareja. Cuando la fiesta finaliza Benjamín cae en la desesperación y Blanca decide pasar por sobre todo lo que los separa para unirse a él. La vida puede ser diferente.


Blanca y Benjamín ya son marido y mujer. La familia ha pasado a un segundo plano. Comienzan a vivir sus propias vidas cuando Blanca se descubre por fin a sí misma: también la amistad entre un hombre y una mujer es una manera de amar.




Fuente: Revista TV Todo, 5 de mayo de 1981

Marilina Ross, pordiosera, hambrienta y abandonada

1976 – Diario Popular

Marilina Ross, pordiosera, hambrienta y abandonada

Claro que en la ficción, donde hará "El gran soñador" en el Estrellas


"EL DIARIO POPULAR" siempre atento a la necesidad de informar a sus lectores les ofrece hoy una primicia -otra más- del mundo del espectáculo y esta vez referida a la dúctil actriz Marilina Ross. En efecto la famosa protagonista de "Piel Naranja" ha sido llamada por un asesor del empresario Héctor Ricardo García para actuar durante la presente temporada en el complejo teatral "Estrellas" y la actriz ha respondido afirmativamente.

Lo más insólito del caso es que Marilina Ross ofrecerá allí un espectáculo titulado "El Gran Soñador" original de la coreógrafa Lía Gelin y con música de Jorge Schussheim. "El Gran Soñador", como se sabe, es un homenaje a Carlitos Chaplin y requiere el concurso de una figura masculina, que en este caso, será de primera agua (se barajaba el nombre de Víctor Laplace) para que personifique a Chaplin mientras Marilina Ross haría el papel de la compañera.



"El Gran Soñador" es un espectáculo que se estrenó en Buenos Aires a principios de 1974 en el teatro "Olimpia" de la calle Sarmiento y luego pasó al teatro "Lasalle" de la calle Cangallo sin obtener en ninguno de los dos casos mayor repercusión de público. Sus intérpretes eran Leonor Galindo y Héctor Malamud (dos excelentes actores y mimos) quienes tras un tiempo de presentaciones partieron juntos rumbo a Europa y ahora obtienen un suceso a todas luces con esta pieza en un teatro céntrico de París (Francia). Cuando Leonor Galindo y Héctor Malamud partieron para Europa aquí retomaron la escenificación de "El Gran Soñador" la coreógrafa y autora Lía Gelin y el actor Enrique Glass pero fracasaron económica y artísticamente.

En lo que respecta a Marilina Ross podemos acotar que el día en que le hicieron el ofrecimiento declaró: "Estoy muy contenta con la idea y siento realmente la necesidad de hacer teatro. Me gustaría iniciar los ensayos lo antes posible". Claro que ese "Antes posible" tiene una fecha a determinar y que no será antes de fines de marzo o principios de abril ya que Marilina Ross debe trasladarse a España en estos días para asistir al estreno madrileño del filme "La Raulito" que la catapultara a la fama el año pasado en Buenos Aires.


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Gente de Teatro en "Morir en familia"




Con la personalidad que siempre lo caracterizó, el director David Stivel les daba indicaciones nada menos que a Carlos Carella, Marilina Ross y Federico Luppi. Corría junio del '71 y el "clan" preparaba la obra "Morir en familia", que le daría grandes reconocimientos por parte de la prensa.


Fuente: Diario Crónica, Suplemento "Ahora"

Foto de Morir en familia

Foto de un ensayo de la obra "Morir en familia" realizada por Marilina junto a algunos integrantes del grupo Gente de Teatro para el teatro Hebraica y con la cual partieron, luego, de gira por el país.





El recordado "Clan Stivel", al promediar 1971, durante un ensayo de un capítulo de "Cosa juzgada". Marilina Ross, Nora Cullen, Federico Luppi, Carlos Carella y Flora Steinberg.*



* Este pie de foto pertenece a la edición de este material por el Diario Crónica. Tal como se indica en el encabezado, se publicó con una fe de errata ya que la imagen no pertenece al ciclo "Cosa juzgada".


Fuente: Diario Crónica, Suplemento "Ahora"

Libertad, libertad, libertad


La humanidad no ha tenido una definición exacta de la libertad.
Todos nosotros estamos a favor de la libertad. Pero empleando la misma palabra no expresamos la misma cosa. Para algunos la palabra libertad puede significar que cada hombre haga lo que quiera de sí mismo y del producto de su trabajo, mientras que para otros, la misma palabra puede significar que algunos hombres hagan lo que se les dé la gana con otros hombres y con el producto del trabajo de éstos. Pero parece que el pueblo ha comenzado a hacer algo por definir la verdadera libertad. Comprometámonos a que nuestra nación renazca para esta libertad y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no desaparezca de la faz de la tierra.


ABRAHAM LINCOLN


Ficha Técnica:

De: Flavio Rangel y Millor Fernandes
Título original: "Libertad, libertad"
Recreación de: Mario Trejo y David Stivel
Dirección: David Stivel

Fecha de estreno: 08 de mayo de 1968
Sala: Teatro Ateneo de Buenos Aires

Elenco:

Bárbara Mujica
Marilina Ross
Emilio Alfaro
Carlos Carella
Federico Luppi

Actriz Invitada: Marta Gam
Relator: Raúl Quiroga
Voz de Cristo: Alfredo Alcón

Iluminación y audiovisual: Ernesto Diz
Fotografía y diapositivas: Jorge Miller
Dibujos: Amengual
Sonido: Aníbal Libenson
Coreografía: Oscar Aráiz
Música original: Oscar López Ruiz
Interpretada por: Mario Cosentino (Saxo); Enrique Roizner (bajo) y Oscar López Ruiz (guitarra)
Regente de escena: Néstor Tirri
Ayudante de dirección: Norma Aleandro
Escenografía: Carlos Cytrynowski

Realización Escenográfica: Arturo Ferez
Jefe de maquinistas: Marcelo Dubuch
Jefe de electricistas: Alberto Castellanos
Apuntador: Roberto Moure
Relaciones públicas: Zulema Gut
Representante del autor: Catalina de Wulff

Rol de Marilina: Anna Frank, entre otros.


CRÍTICA SOBRE LA ACTUACIÓN DE MARILINA:

"Los mejores momentos -hablando de teatro- resultan la interpretación que Marilina Ross realiza de Anna Frank (muy buen trabajo, conmovedor sin efectismo), la de Luppi en Brecht, justa, lo cual no quiere decir que tengan mucho que ver con lo que se explicó antes ni con lo que se dirá después" ("Libertad para la frivolidad", La Razón, 11/05/1968)

"Excelente labor del homogéneo conjunto (...) Marilina Ross, simpática y también eficaz, no pudo sustraerse en algunas escenas a una modalidad aniñada, que no correspondía a las exigencias del pasaje" ("La libertad es el tema del estreno del teatro Ateneo", La Nación, 11/05/1968)

"Bárbara Mujica, Marilina Ross, Emilio Alfaro, Carlos Carella, Federico Luppi y Marta Gam, son los actores que jugaron la obra en plurales términos. Imposible juzgarlos a través de una sola tesitura, ya que la multiplicación de géneros los obligó a una faena de salpicadura, en la que predominaron más las dotes histriónicas que las dramáticas. Corresponde decir, sin embargo, que lo que hicieron lo hicieron bien" ("'Libertad, libertad, libertad': Diccionario de frases célebres", Clarín, 10/05/1968)

El tiempo de los carozos

El tiempo de los carozos



"¿Todo tiempo pasado fue mejor?" Así pregunta Marilina Ross, que canta e interpreta varios números del Café.



En la posguerra de la Primera Guerra Mundial, en un sótano de Munich, la gente se apretujaba para escuchar a un joven desnutrido, de mirada pícara, que acompañado de una guitarra cantaba sus propias canciones mordaces sobre la suerte de los soldados en el frente. Con el tiempo, Bertolt Brecht -que así se llamaba el muchacho- devino en el célebre autor de teatro y poeta que todos conocemos; su paso por los "cabarets literarios" puede rastrearse fácilmente en sus obras; influencia que tanto él como otros autores -el caso del suizo Friedrich Durrenmatt, por ejemplo- jamás negaron, sino que subrayaron con interés. La proliferación de los "cabarets literarios" originó, incluso, un estilo teatral; obras como The dogbeneath the skin -"El perro bajo la piel"-; del poeta inglés Auden, escrita también en la posguerra, incluyen una escena en uno de estos lugares, donde un animador, frente a un público entusiasta, destruye a cuchilladas un Rembrandt original y es aplaudido fervorosamente con el profundo significado que el hecho implica. Hoy día, París, Londres, Berlín, Nueva York, tienen muchos "cabarets literarios", donde sucesivos sketches sirven para poner a prueba el ingenio y transcribir, en forma sintética, audaz, divertida, llena de sobreentendidos, un problema común a todos. Es decir, se establece una complicidad entre actores y público, donde ambas partes son elementos activos del espectáculo.



Comer es absurdo, sobre todo cuando, en el sketch, Federico Luppi no se da por enterado de que está en un restaurante.


"CORISTAS QUE LEEN A KANT"

Cuando un grupo de actores nuestros decidió intentar la experiencia en Buenos Aires, se trató de precisar una definición para nuestro ambiente. "Me hace pensar en coristas que están leyendo un Kant", dijo el actor Juan Pablo Boyadjián. Y la imagen feliz sirve para describir al espíritu porteño, lo que puede ser una mezcla de ingredientes de los que resulte una picardía literaria. El tiempo de los carozos (un verso de un poema de Jacques Prévert) sirve de título al espectáculo que inaugura, de paso, la casona de Viamonte 1352, con sus amplios jardines al fondo, y que promete convertirse en un centro cultural porteño. "¿Fue todo tiempo pasado mejor?". Este es el título de una de las canciones que entona Marilina Ross, con letra de Paco Urondo, y que da motivo a la primera parte del espectáculo, integrada por un prólogo de Carlos del Peral: Trágico a pesar suyo, desopilante drama de la vida cotidiana de Anton Chéjov, y Una historia de amor, adaptación del "Diario de un seductor", de Soren Kierkegaard, interpretada por la propia Marilina Ross y Federico Luppi. La segunda parte, que ironiza sobre nuestro castigado "tiempo presente", se inicia con Los Krupp, cuyo tema son los cañones, y no precisamente los de chocolate; continúa con El pie, tragedia de un actor frustrado -personificado por Carlos Moreno-, que finalmente encuentra la gloria por virtud de una condición particularísima de su "phisique du rol", y, luego de dos números breves, finaliza con George, de Anthony West, interpretada por Flora Steinberg y Carlos Gandolfo, pareja en la que el marido, mientras contemplan televisión -como lo hacen desde hace años- sufre un curioso proceso de "petrificación". Excepto la obra de Chéjov, que montó Gandolfo, la dirección general del espectáculo está a cargo de Augusto Fernandes. El vestuario es de Arturo Vera, y los decorados del propio Gandolfo.



El Pie. Un monólogo interpretado por Carlos Moreno sobre la tragedia de un actor frustrado a quien la suerte sonríe debido a una condición particularísima de su "Phisique du rol".



CAFE TEATRAL ESTUDIO

Bajo las órdenes de Carlos del Puerto se dan los últimos toques al "café teatral", el primero de esta índole con que contará la urbe porteña. La gente se sentará a mesitas -de estilo cuidadosamente elegido-, y por una consumición mínima podrá presenciar el espectáculo. Luego podrá quedarse a escuchar grabaciones. El espectáculo, que se iniciará todas las noches a las 22, tendrá una duración aproximada de una hora por parte, y habrá un largo intervalo.

"Queremos que la gente entre como en un café, tome, vea y participe del espectáculo, y pase un rato agradable", nos dice Carlos Gandolfo, que dirigirá el centro de estudios teatrales de la casona de la calle Viamonte. Porque sucede que el "café literario" será una parte de una organización general denominada "Café teatral Estudio", donde además habrá una escuela de arte integral para niños, que dirigirá Perla Prince, y una sección para jóvenes, que conducirá el profesor Ariel Bufano.

Lucy Crown


Lucy Crown

Comedia en dos actos dividos en 9 cuadros

Original de Irwin Shaw y Jean Pierre Aumont
Versión castellana de Eduardo Borrás

Fecha de estreno: 22 de abril de 1960
Teatro Liceo
Compañía teatral de Luisa Vehil

Reparto (por orden de aparición):

Cayetano Biondo ... Juan
Rodolfo Abate ... Barman
Jorge Holze ... Pianista
Anadela Arzón ... Muchacha
Gastón Marcheto ... Muchacho
Luisa Vehil ... Lucy Crown
Rudy Carrié ... Estudiante
Juan Carlos Barbieri ... Tony Crown
Paquita Vehil ... Ana
Alfredo Iglesias ... Olivier
Pepe Castro ... San Paterson
Marilina Ross ... Susana
Guillermo Helbling ... Jeff Bunner
Alberto Fernández de Rosa ... Tony Crown (adolescente)
Jorge M. Conte ... Extranjero


Dirección: Alberto de Zavalía
Escenografía: Diego Luis Pedreira
Realización: Sergio y De Lisa
Programas y afiches de Lucy Crown, realizados por Carlos Cañás.
Los afiches que se exhiben en el hall del teatro Liceo, fueron ideados por el Grupo del sur (Cañás - Carreño - Linares - Loza - Marón - Vinci).
La música de "los recuerdos se hacen de esto" es original de Jorge Holze.
Los modelos que luce la Sra. Luisa Vehil son creaciones de Vanina de War.
Los zapatos que lleva la Sra. Luisa Vehil fueron realizados por Miguel.
Los modelos que lleva la Sra. Paquita Vehil son creaciones de Bergara Leuman.
Los peinados que lucen las Sras. Luisa y Paquita Vehil son creaciones de Augusto.
Regisseur: Alberto R. Contró
Apuntador: Mario De la Vega
Utilería: Ferrer hnos.
Maquinaria: Benito Torreiro
Luminotécnica: Emilio Bujía



Luisa Vehil, muda y de pie, frente al puro espejo del teatro, busca una nueva máscara para su rostro. A su lado duermen los trajes que ornaron la pasión sombría de Cristina Mannon, la corona amarga de Isabel de Inglaterra y la guitarra de lumbre de Fenisa la napolitana. Pero telas, joyas e instrumentos se van transformando en sombras, sólo en sombras ante el nuevo brote de la pasión naciente. En el agua profunda e inalterable del espejo se disuelven los rostros con sus nombres, porque Luisa Vehil ha elegido el destino con que se vestirá este año. Ese destino se llama "Lucy Crown".

Lucy Crown llega de lejos. En su origen fue sólo una novela de Irwin Shaw, amargo americano de Brooklyn, que dio al mundo el anticipo del sabor "beatnik", antes que esa ola amenazante invadiera el mundo. Jean Pierre Aumont, que ahora une al prestigio riesgoso de los astros cinematográficos el renombre más inquietante del comediógrafo de éxito, fue el encargado de dar a Lucy Crown la medida perfecta de su destino escénico. El alto espejo azul se hunde en los muros, y a través de sus aguas Luisa Vehil entra en el cosmos silencioso de la escena vacía. Levanta una mano y Eduardo Borrás se acerca trayéndole todas las palabras que el ansia de Lucy Crown reclama. Después se encienden las luces, y a través de las ciudades, de los paisajes que Diego Luis Pedreira le inventara, Alberto de Zavalía conduce a Lucy Crown a través del laberinto de su único destino. ¿Falta algo más? Sí. Carlos Cañás pinta los afiches que aventan sobre todas las paredes del mundo la historia de Lucy Crown, mientras sus camaradas encierran en el vestíbulo del liceo los rostros innúmeros que Luisa Vehil ha hecho vivir en el pasado.

¿Qué significa todo esto? Todas las palabras dormidas en el filo de la noche, toda es gente congregada, toda esta pasión de Luisa Vehil la sin descanso, toda esta ceremonia sagrada, monstruosa, adorable y fatal. ¿Qué es lo que significa todo esto? Quizá no sea nada. O sólo el teatro.


Irwin Shaw - Self made man

Americano de América, neoyorkino de Brooklyn (cosa bastante rara en casa de los escritores del otro lado del Atlántico), Irwin Shaw es el hijo de un pequeño comerciante. Así es que como todo "self made man" ha debutado en la vida realizando tareas ciudadanas. Y como Steinbeckque por su lado se dedicaba a trabajos rurales, sus tareas que podrían parecer envilecedoras a los europeos harían germinar en él obras que a causa de su experiencia vivida describieran con conocimiento de causa un espíritu siempre alerta.

Irwin Shaw fue primero camionero y jugador de foot-ball profesional. Trabajó luego en una perfumería, de allí en una mueblería y en una gran tienda. Durante ese tiempo estudiaba. Luego de haber pasado sus exámenes en la universidad de Brooklyn se hizo notar de los especialistas por algunos sketchs que escribiera para las audiciones infantiles de las radios.

En 1936 su primer pieza "Enterrad el muerto" fue representada con gran éxito en Broadway; se vio en él enseguida un autor capaz de hacer salir el teatro americano de su letargo. Desde 1936 a 1942, Irwin Shaw ha escrito seis y dos volúmenes de novelas muy destacadas. Sus piezas han sido representadas en Inglaterra, Irlanda y Dinamarca. Fue, en repetidas oportunidades, a Hollywood para escribir argumentos que le dieron una cierta holgura financiera.

Irwin Shaw ha estado siempre preocupado por la violencia y la brutalidad, particularmente, la del nazismo donde no pasó mucho tiempo sin que llegara hasta él la amenaza. En una época donde los hombres de Estado pensaban todavía en la paz, él dio alarma en una de sus mejores novelas "Marinero del Bremen". Sus temas ofrecen siempre un reflejo sombrío de la vida moderna. El 20 de diciembre Grenier et Hussenot estrenan en La Gaité Montparnasse "Felipe y Jonas" donde alcanza 120 representaciones, lo que es ya bastante decir sobre la acogida que le dispensara el público francés.

Se publicó en Francia (ediciones de Presse de la cite) "El baile de los malditos" su gran novela "Los jóvenes leones" (The young lions) y que dio el motivo del film que rodara Marlon Brando. Luego "Ondas turbias", "Lucy Crown", "De todo para hacer un mundo" y "Lotería internacional", etc.

Reside a menudo en Francia y acaba de partir para Nueva York para estar presente en su adaptación de "Patate" de Marcel Achard.


Jean Pierre Aumont, el hombre de éxito

Jean Pierre Aumont, el niño travieso del liceo Rollin, que anotaba en el pizarrón las desgracias sentimentales de su profesor, el alumno comediante que mimaba su escena del conservatorio porque ese día estaba afónico, el figurante de la comedie francaise que perdido en la multitud de Edipo Rey se tentaba de la risa en la entrada de Albert Lambert todo cubierto de hemoglobina ha quedado eternamente como el clásico galán donde el nombre y la silueta hicieron latir tantos corazones desde su inolvidable creación en el "Lac aux dames" allá por el 1935.

Ya sea en los films o en el teatro Jean Pierre Aumont ha conocido siempre un suceso sin reservas. Su encanto, su gentileza, su alegría y su fantasía propagan alrededor de él la alegría de vivir, pero todavía tenemos que agregar a su larga corona de laureles como comediante, el de autor pleno de gracia.

Quería desmentirnos, haciéndonos creer que todas sus cualidades no eran sino una máscara, argumentando "quién no ha soñado en la vida de ser otro ser" "quién de nosotros no se ha aburrido dentro de su propia piel... y así sucesivamente... pero sus éxitos con la pieza del emperador de la china que nos recuerda "Le menteur" de Corneille o "Los actores de buena fe" de Marivoux. Esta pieza fue traducida a seis idiomas y el propio Jean Pierre la representó en Broadway nada menos que con Lily Palmer. Desde entonces se suceden los éxitos y escribe de continuo... "La isla feliz", "Un lindo domingo" que interpreta Fracois Perier. En 1953 escribe "Ángel el bien amado", hoy nos ofrece inspirado en la novela de Irwin Shaw: "Lucy Crown".


CRÍTICA SOBRE LA ACTUACIÓN DE MARILINA:

"Todos los actores guardaron un nivel general de corrección, entre otros, Paquita Vehil, Marilina Ross, Juan Carlos Barbieri y Guillermo Helbeing." ("Luisa Vehil estrenó "Lucy Crown"", La Prensa, 24/04/1960)

"Marilina Ross, Cayetano Biondo, Pepe Castro, Rodolfo Abate, Jorge Holze, Anadela Arzón, Gastón Marcheto, Rudy Carrié y Jorge M. Conte completaron el homogéneo reparto" ("Luisa Vehil se presentó en el Liceo", La Nación, 24/04/1960)

La enemiga

Programa, fotos y material de Prensa del primer trabajo como actriz profesional de Marilina con la Compañía de Comedia de Antonia Herrero y Alberto Del Solar. Estrenada el jueves 30 de julio de 1959.