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No queremos la opción Menem - Carrió

ulio de 2002 – Fuente: Desconocida

"NO QUEREMOS LA OPCIÓN MENEM-CARRIÓ"

Lo afirma Marilina Ross quien junto a Sandra Mihanovich presentan en el Maipo " Tiempo de encrucijada". Dando espacio para la esperanza, las cantantes entienden que su forma de aportar a mejorar esta crisis es " estar en movimiento sobre el escenario, cantar es una forma de resistir".


Por: LAURA CORINALDESI
Fotos: MARISA MÁRQUEZ

“La corrupción y el desgobierno hacen de la ciudad un infierno... Gritos y acusaciones, mentiras y traiciones hacen que la razón desaparezca...", se escucha en la sala del teatro Maipo apenas poblada por un puñado de periodistas y fotógrafos. Entonadas por Sandra Mihanovich y junto a su compañera de rubro, Marilina Ross, las frases de la canción escritas en otro tiempo y lugar por Rubén Bladessuenan tan actuales como el título que da nombre al espectáculo:"Tiempo de encrucijada".

El show, con producción de Lino Patalano, se estrenó el 23 del corriente como continuación del espectáculo comenzado en los agitados días de diciembre pasado, cuando ambas cantautoras recorrieron los éxitos de sus últimos compactos. "Pero la realidad cambió tanto en estos meses que sentimos la necesidad de incluir temas nuevos que reflejaran el momento actual", adelanta Sandra tras el ensayo.

- ¿Cómo reeligieron las antiguas canciones y surgieron las nuevas?

(S.M.) - Además de compartir temas de mi último disco, "Todo tiene un lugar", y "Más que un sueño", que pertenece al álbum de Marilina, decidimos estrenar "Hipocresía", una canción con letra y música de Rubén Blades. Fue escrita en el año ´98, en Panamá, pero parece hecha a la vuelta de la esquina. El tema me lo acercó un amigo y cuando lo escuché se me pararon todos los pelos. Y con "Encrucijada", la canción que da título al espectáculo... me lloré todo.

(M.R) - La tercera canción que decidimos incluir es "Dios ha muerto". Curiosamente es aún más antigua, del año ´68, plena revolución hippie escrita por el italiano Francesco Guccini. Cuando la escuché decidí transformarla a nuestro tiempo y circunstancia. Ahora, acompañadas por Juan Losoviz bajo, Oscar Giunta en batería y Fabián García en teclados, ¡no sabés cómo suena!

"Hemos incluido el tema de Rubén Blades "Hipocresía", que fue escrito en el año ´98 en Panamá y refleja el momento actual", aclaran a dúo Marilina y Sandra, juntas otra vez en el escenario.

- ¿Qué sienten al cantar temas testimoniales nacidos en otras latitudes y en este tiempo?

(M.R.) - Sentís que las encrucijadas no ocurren solo aquí. Te das cuenta de que las letras hablan de situaciones nuestras que acontecen en todas partes. Y a la vez reparamos que no podemos responsabilizarnos de todo lo que nos pasa.

(S.M.) - Si pensamos el significado de la palabra "hipocresía" nos vamos a dar cuenta de que es uno de los puntos de partida por el cual estamos así. Si se dejara de mentir no sólo en las cosas grossas de la política... Porque existen además los que mienten sabiendo que lo hacen y a la vez se encuentran los encubridores consintiendo estas mentiras. Creo que la frase clave de esta canción es "culpando a los demás de nuestra hipocresía"... ¡no jodamos con poner afuera lo que es nuestro! Es verdad: existen presiones donde el trabajo se desplaza a un segundo plano y el dinero se reproduce a sí mismo, pero si pudiéramos cambiar nuestra mentalidad tendríamos un país mejor.

- Las dos han reflejado a través de la canción distintos momentos y crisis del país. ¿Cómo viven ésta?

(M.R.) - Cantar es una forma de resistir. O hacés algo -y hay infinitas maneras de luchar- o te tenés que retirar.

(S.M.) - Nos entristece esta Argentina. Sin embargo, al cantar frente al público podemos compartir la realidad dolorosa que vivimos. Otros putean o se quejan. Nosotras queremos estar en movimiento sobre el escenario. Además, en el espectáculo no sólo retratamos la situación actual. Hablamos del amor, disfrutamos, buscamos ilusionarnos, nos reímos aunque nos esté costando encontrar el humor...

(M.R.) - ¡Pero viste que apareció hoy cuando cantábamos!

- ¿Qué se potencia de ambas en el escenario?

(S.M.) - Las dos somos bien diferentes profesionalmente, pero en lo personal bien parecidas. Marilina y yo tenemos en común la franqueza. Decimos lo que pensamos y sentimos... ¡Y también metemos la pata! Nuestra necesidad es la comunicación y emocionarnos con el público. Compartir un escenario con Marilina es impresionante... la admiré toda mi vida.

(M.R.) - Y escuchar mis canciones cantadas por Sandra... ni te cuento. El escenario no es un terreno fácil de compartir. Se ponen en juego vanidades, todo el ego. Sin embargo entre nosotras hay respeto por el espacio de la otra y a la vez tenemos uno compartido que hemos descubierto en el andar.

"Voy con las asambleas a la Plaza de Mayo; acompaño a las marchas" (Marilina); "A veces convivimos con la duda, pero la fe es imprescindible" (Sandra)

- ¿Cómo viven el escenario político frente a la polarización Menem-Carrió?

(S.M.) - Dale, fumate algo (le dice a su compañera en plena abstención de sus dos atados y medio de cigarrillos diarios).

(M.R.) -¡Si te contesto voy a volver al pucho! Prefiero la vida. No quiero esa opción para mí país.

- ¿Qué opinión les merece la frase "que se vayan todos"?

(M.R.) –Voy con las asambleas a la Plaza de Mayo, acompaño las marchas. Quiero que se vayan los corruptos pero no sólo los que tenemos acá. Como dice la canción: “Los dueños del balón son los que tienen la jugada” y están bien lejos…

-Una de las canciones que estrenan, “Dios ha muerto”, habla de la necesidad de su presencia ¿Qué papel juega la fe en ustedes?

(M.R.) - Dios significa para mí un renacer... Hace unos meses estuve internada por un problema cardíaco y después de esa experiencia todo ha cambiado. Si no fuera por la ayuda que he tenido desde allá arriba seguro no estaría aquí. Ahora, sin fumar, me siento como un bebé que cada cuatro horas quiere la mamadera, llora y tiene berrinches (ríe). Apenas salí de la Bazterrica, con el mismo auto fui a llevarle flores al padre Mugica. Y le agradecí a Dios estar viva.

(S.M.) - La fe es imprescindible. A veces convivimos con la duda o la creemos perdida, pero siempre llega el momento cuando golpea para decirnos "aquí estoy".



Desde el rinconcito, esta nota la compartió Christian. Y Silvina la tipeó

2002 TIEMPO DE ENCRUCIJADA

Sandra Mihanovich & Marilina Ross

2002 Encrucijada - Disco simple de estudio

01 - Hipocresía (Rubén Blades) Intérprete: Sandra Mihanovich
02 - Dios ha muerto (Francesco Guccini - Versión Castellana: Marilina Ross) Intérprete: Marilina Ross. Coros: Sandra Mihanovich
03 - Encrucijada (Rómulo Castro) Intérpretes: Sandra Mihanovich y Marilina Ross

Descargar el disco


Videos de Tiempo de Encrucijada



Pero son solo días



Golpe al corazón

Miércoles 7 de agosto de 2002 – Clarín Espectáculos

MARILINA ROSS

GOLPE AL CORAZÓN

Entrevista con Marilina Ross

“YO ME JUGUÉ HASTA DONDE PUDE”


Por: OLGA COSENTINO

Envuelta más que vestida adentro de un buzo amplio y oscuro, Marilina Ross se hunde en el sillón rojo del living pintado de rojo. Un poco escondida detrás del pelo lacio (ligeramente virado al rojo, también), la cara de rasgos aniñados insiste en recordarnos a La Nena, el personaje televisivo con el que durante años pareció mimetizarse. Pero a la actriz y cantautora de 59 años no parecen desvelarla las apariencias. Y sin maquillaje, deja que la piel, ahora de una belleza más esencial, hable por sí misma de una carrera larga y rica, de batallas ganadas y perdidas, de la jugada vitalidad con que les puso el cuerpo. Valga, si no, como prueba, el regreso a escena junto a Sandra Mihanovich con su show Tiempo de encrucijada, a dos meses del infarto que puso en riesgo su vida y que, entre otras cosas, la llevó a cambiar los más de 60 cigarrillos diarios por los grisines y el mate. "Servite, si querés", ceba y convida.

- ¿Te inspira o te detiene tener que ocuparte más de tu salud?

- En este momento no estoy componiendo, pero algo está dando vueltas adentro mío, algo que en algún momento saldrá. Algo que seguramente va a tener que ver con lo que me pasó.

- Algo más vinculado a lo personal que a lo social.

- Todo lo que uno hace tiene que ver con lo personal. Pero lo que me pasa no es tan distinto de lo que le pasa al mundo. Lo que venimos a decir en este momento es que vivimos un tiempo de encrucijada. Por eso, el cambio de nombre (en diciembre se llamó Un lugar, un sueño). Y como en toda encrucijada, las opciones son pocas y hay que decidir.

- ¿Cuáles son, para vos?

- Solamente dos: lucha o retirada.

- ¿Y cuál es el frente de esa lucha?

- El que cada uno elija. El mío es la canción. Y cada uno tendrá que encontrar, si quiere, su manera de ayudar al país. De lo que estoy segura es de que no lo voy a abandonar. Hay muchos que se retiran. No los critico. Pero el exilio ya sé lo que es y no podría volver a vivirlo.

- ¿Por qué? Profesionalmente te fue muy bien en España, cuando te fuiste, en el 76.

- Es cierto. Pero me atormentaba la nostalgia de mi país y de mi gente. Y hoy sé que si me voy, me muero. Aunque si acá esto sigue así, no sé... Tal vez la muerte esté más cerca de lo que imagino.

- ¿Compartís algo, todavía, con quienes fueron tus compañeros de lucha de otra época; como los que te acompañaron en el famoso charter que trajo a Perón en el 73?

- En primer lugar, quedan pocos vivos. Además, era tan surtido aquel peronismo al que yo aposté... que creo que ya no queda nada. Las películas de Favio, quedan; y no mucho más. En cuanto a vínculos, fue muy fuerte el que tenía con el padre Mujica, asesinado por la dictadura. El día que salí de alta de la internación fui a llevarle una flor a lo que fue su iglesia, ahí aislada, entre la autopista y los containers, como quedó la Villa 31 donde él trabajó.

- En La Raulito encarnabas a una chica de la calle. ¿Tiene vigencia aquel arquetipo de pibes marginales pero solidarios, ahora que la pelea por sobrevivir es más feroz?

- La solidaridad entre los que menos tienen sigue existiendo. La ves en los piletones, en los comedores. Cada vez viene más gente cuando damos recitales solidarios.



- ¿La solidaridad es un atenuante o una salida?

- La salida, no la veo (suspira hondo, piensa). Estuve en asambleas, me mandan información. Pero la verdad es que no la veo.

- ¿Y mientras tanto?

- Estoy en un momento en que necesito estar conmigo, más para adentro. Soy creyente y respeto todas las religiones. Leo mucho sobre budismo. Además, soy una loca de la computadora. Te muestro.

Se levanta con entusiasmo de su sillón y guía a la cronista por una escalera de metal hasta un entrepiso. Mientras enciende el monitor de la PC, entre teclados, micrófonos y una consola de sonido señala la pared, de donde cuelga una suerte de diploma que le entregó el Instituto Labardén. "¿Ves eso? Me lo entregaron recién ahora" subraya irónica para recordar: "Yo tenía 14 años cuando me expulsaron por organizar una huelga en rebeldía porque habían echado a Blanca de la Vega, maestra y directora a quienes todos queríamos."

La imagen del monitor se ilumina, suena una melodía enérgica y sentimental y pasan imágenes sepia de la infancia de María Celina Parrondo, el primer plano de un beso de Marilina y el actor Emilio Alfaro (que fue su marido) y otras postales con historia. "También tengo otro que hice con imágenes del 19 y 20 de diciembre", anuncia y muestra lo que será otra historia.

- ¿Sentís que tu generación debe plantearse alguna autocrítica?

- Yo estuve siempre donde sentí que tenía que estar. Pero hemos perdido todas las batallas. Inclusive la que tenía que ver con objetivos más espirituales.

- ¿A qué te referís?

- A que ganó lo material, el dinero, las marcas, los bancos. Yo me jugué hasta donde pude. Pero tal vez sea tiempo de arriar las velas y esperar, como dice el I Ching. Yo algo sembré. Ahora no será tiempo de florecer pero ya vendrá. Alguien va a recoger.

Sus Mascaras

Como actriz y como cantante, Marilina Ross reúne varios hitos para la memoria.

LA NENA: Flanqueada por Osvaldo Miranda y Joe Rígoli, Marilina creó un arquetipo en aquella hoy emblemática telecomedia que empezó en 1965 por Canal 13 y cuyo éxito hizo que siguiera emitiéndose hasta 1970.



COSA JUZGADA: El grupo de otro hito de la TV, en Canal 11, entre 1969 y 1971: David Stivel, Carlos Carella, Emilio Alfaro, Bárbara Mujica, Juan C. Gené, Norma Aleandro, Federico Luppi y Marilina.



ESTADOS DE ÁNIMO: Fue su primer disco, del 74. En el 82 llegó el emblemático Soles, con cimas como el tema Puerto Pollensa, que Sandra Mihanovich convirtió en éxito. En 2000 editó Más que un sueño y en diciembre de 2001 presentó su show junto a Mihanovich, en el Maipo.




LA RAULITO: La película donde encarnó a una chica marginal que se hacía pasar por varón para sobrevivir. Revelaba fortaleza y fragilidad de las criaturas más castigadas de la sociedad. La dirigió Lautaro Murúa en 1974, sobre un guión de Juan Carlos Gené y Martha Mercader.




EN LA ENCRUCIJADA: El show que ofrece en el Maipo, los martes y los viernes, junto con Sandra Mihanovich. Allí, recorren temas del repertorio de ambas y suman versiones de otros autores.



El 9 de mayo de este año, segundos después de prender el –hasta hoy- último cigarrillo de los más de tres atados diarios que fumaba, cambiaron muchas cosas para Marilina. El infarto, la internación, la angioplastía que se le practicó y, sobre todo, su terca decisión de seguir le cambiaron la vida. “Quedé con una sensibilidad mayor, más en el límite. Después de lo que me pasó… no sé… parece que a uno se le expande la conciencia: me pregunto mucho más por el sentido de lo que hago, para qué estoy acá, qué hice con mi tiempo, cómo voy a usar el que me queda”.

- ¿Una de tus respuestas fue hacer coraje y volver a salir a escena dos meses después del infarto?

- ¿Qué coraje? Si temblaba como una hoja. Hoy mismo sigo muerta de miedo. Pero me siento muy contenida, sobre todo por Sandra. Y tengo cuatro médicos ahí, más el terapeuta, todos interactuando, cuidándome. Me siento protegida.

- ¿Físicamente, controlás el esfuerzo?

- ¡No!, si me mando a bailar y me río de mí misma. De pronto aparece Sandra con una silla de ruedas, me hace sentar y sigo bailando en la silla. La gente se ríe mucho y se afloja. Y yo también.

Estamos juntas a partir de la admiración

29 de octubre de 2002 - Publicado en Diario La Capital - Rosario

"Estamos juntas a partir de la admiración"

Marilina Ross y Sandra Mihanovich retomaron el show conjunto, repasando 20 años de música. La entrevista de Carolina Taffoni.

Hace 21 años, Marilina Ross y Sandra Mihanovich compartieron un concierto en una pequeña sala de San Isidro, en Buenos Aires. Dos décadas después volvieron a juntarse para armar el espectáculo "Tiempo de encrucijada".

"Yo había cantado muchos temas de Marilina, pero en realidad nunca habíamos compartido un espectáculo", contó Sandra Mihanovich en charla con La Capital de Rosario, y añadió: "Nos pareció que esta era una buena época para sumar. Estamos juntas a partir de la admiración. Marilina es una mujer muy talentosa y carismática".

"Nunca fuimos grandes amigas, pero somos de vernos de vez en cuando -aclaró Marilina-. Yo siempre tengo ganas de juntarme con los demás, porque siento que sola no puedo. Yo no me siento una cantante, lo mío es hacer canciones. A Sandra me quedo mirándola cuando canta, me asombra lo que hace con mis temas".

El encuentro entre las cantantes fue una idea del empresario Lino Patalano, que en diciembre del año pasado las convocó para el espectáculo "Un lugar, un sueño", que se estrenó en el teatro Maipo. La serie de recitales se interrumpió en el verano por la crisis económica y social, pero se retomó este año con un nuevo formato y otro título: "Tiempo de encrucijada". En este show Sandra Mihanovich y Marilina Ross repasan temas de sus últimos discos solistas, versionan "Hipocresía" (de Rubén Blades), y reviven clásicos de su repertorio como "Puerto Pollensa", "Uno más uno", "Danza", "Me contaron que bajo el asfalto", "Escaleras mecánicas", "Mil veces lloro" o "Quereme, tengo frío".

"La idea es sumar dos personalidades y pasar un buen rato", explicó Mihanovich, y Ross agregó: "Nos llevamos realmente bien, nunca hubo ningún conflicto. No van a poder hacer promoción con las peleas".

Las intérpretes decidieron estrenar su espectáculo conjunto justo cuando explotó la crisis del país. "Fue un sacudón muy fuerte, un terremoto -recordó Sandra-. Los argentinos creemos que nos pasó todo y no es así. La política está desprestigiada porque nos hemos permitido tener políticos que no han cumplido bien sus roles. Pero es una responsabilidad compartida. Debemos hacer un mea culpa y dejar de señalar al otro".

Con respecto a la crisis, Marilina aclaró que se siente una "privilegiada". "No tengo hambre, no tengo dinero en el corralito. Tengo para comer y para vivir. Soy una excepción. Siento una gran fe en mi país y en el poder de creatividad y de respuesta de los argentinos. Las asambleas, los grupos de trueque, la solidaridad que surgió no se lo imaginaba nadie", señaló.

La compositora, que sufrió el exilio en los años 70, dijo estar "preocupada por la gente mayor que se está yendo del país". "Un joven puede iniciar toda una vida afuera, pero a la gente mayor todo le queda partido en dos, y es muy difícil volver de eso. Yo, entre la lucha y la retirada, elijo la lucha", reflexionó.

Marilina, que trabajó en películas como "La tregua", "La Raulito" y "Piedra libre", viene de filmar dos cintas, "Manekenk" y "Fuego y ensañador", que por ahora están en el freezer por falta de presupuesto. La actriz aseguró que se siente "orgullosa" del llamado nuevo cine argentino, pero no puede decir lo mismo de la pantalla chica. "La televisión actual es muy mala. Ahora los políticos compran los canales y todo gira alrededor de la política. Nadie puede tener pensamiento propio y todos deben responder al que compró el canal", disparó.

Sandra, que sorprendió con su actuación en "Vulnerables", no tiene planes para volver a la pantalla chica, pero aclaró que se siente mucho más cantante que actriz. "La música es el eje de mi vida, y por ahí me atrevo a laburar como actriz, desde el lugar de intérprete -contó-. Ahora el trabajo actoral me da placer. En los años ochenta, cuando filmé las primeras películas, sufría muchísimo, estaba muy insegura. Cuando llegó el momento de «Vulnerables» ya estaba más relajada y pude disfrutarlo tranquila, a pesar de que era un desafío".

Hace días se cumplieron 20 años de los históricos recitales de Sandra Mihanovich en Obras (fue la primera mujer en tocar en ese estadio). "Eso fue muy loco -recordó la cantante-. Fue producto de la picardía y el ingenio de quien era entonces mi productor, Ricardo Kleiman, que me propuso tocar en Obras cuando yo en realidad todavía no había actuado en ningún teatro. En ese momento estaba en ebullición la música nacional, y no importaba si eras rockera o no, si eras hombre o mujer", recalcó.

De todas formas, la intérprete de "Prohibido prohibir" aseguró que no extraña los años 80. "Recuerdo con alegría y con placer haberlos vivido. Pero me gusta más pensar en lo que hay por hacer. No me gustaría repetirme", afirmó.

Marilina, en cambio, aseguró añorar los años 70. "Extraño el creer que íbamos a cambiar el mundo. Y no lo cambiamos", aclaró entre risas. "Ahora creo que el mundo no se cambia desde afuera, se cambia desde adentro de cada uno", agregó. La cantante dijo que nunca se sintió olvidada. "Me siento muy querida y respetada. Me sorprende que admiradores de 17 años me manden cartas. No sé de dónde salen", Sandra también está trabajando en la selección de canciones para un nuevo álbum, que piensa entrar a grabar antes de fin de año. Su último compacto, "Todo tiene un lugar", ganó un premio Gardel a la mejor producción femenina pop y un Martín Fierro por el tema "Sobrevivientes". "Mis discos no se caracterizan por tener hits, pero permanecen, no son efímeros, forman parte de un catálogo", enfatizó, y agregó: "Para durar hay que ser coherente. Permanecer en el tiempo tiene que ver con mantener un perfil, con hacer las cosas desde el corazón, y no para obtener determinado resultado".

La cantante rescató la experiencia de haber grabado dos discos con Celeste Carballo. "Aprendí un montón -reconoció-. Me contacté con muchos músicos, porque yo estaba en un camino más solitario. Ella se crió cerca de Charly (García), Fito (Páez) y (Andrés) Calamaro. Me sentí como un poco más integrada a esa escena", recordó.

Sin vueltas, Sandra se definió como una "feminista". "En la medida que exista el machismo, es necesario ser feminista -aseguró-. Lo interesante es la certeza de ser individuos iguales, con las diferencias naturales, pero donde no hay roles impuestos sobre el varón y la mujer. Hay que vivir en una sociedad donde armamos equipos, donde compartimos, donde elegimos con libertad", se explayó.

Sandra se mostró molesta con los programas de chimentos de la televisión que se refieren a su vida privada. "Muchos artistas hacen un show de su intimidad, se prestan a ese juego, pero yo no -aclaró-. A mí me gusta hablar de mi laburo, de la música, pero no me interesa contar si fui a bailar o si fui con una amiga al cine. Me mantengo al margen, no le doy ni cinco de pelota. Eso es tan superficial. Ni siquiera me interesa a mí, imaginate a los demás", remató.

Mihanovich vuelve al Maipo con Marilina Ross

Martes 23 de julio de 2002 – Clarín Espectáculos

Mihanovich vuelve al Maipo con Marilina Ross

- Sandra, ¿en qué se diferencia este espectáculo que van a dar martes y viernes del que diste con Marilina Ross el año pasado, también en el Maipo?

- Ahora se llama Tiempo de encrucijada y el nombre ya da una idea de adónde queremos apuntar. Pasaron dos cosas que cambiaron nuestra visión del show. Una es la crisis y la otra, más personal, fue el infarto que Marilina tuvo el 8 de mayo.

- ¿Cambió el repertorio?

- No vamos a hacer tantas canciones históricas. Buscamos temas sociales y elegimos tres versiones que arregló Leo Sujatovich: Hipocresía (Rubén Blades), Dios ha muerto (del italiano Francesco Guccini) y Encrucijada (letra y música de Rómulo Castro). Va a ser menos teatral y más parecido a un recital que en el 2001.

Por aquí Doctor...!!

El espectáculo "Tiempo de Encrucijada" fue el primero que hizo Marilina después de haber sufrido el infarto en el mes de mayo de 2002. Durante una de esas presentaciones, mientas cantaba "Soles", junto a Sandra Mihanovich, improvisó parte de la letra haciendo alusión a lo que le había pasado. Sandra estalló en carcajadas.
Esa anécdota luego se transformó en un video editado por Marilina, que fue estrenado en el espectáculo "Mi archivo" realizado en "El Condado" el 23 de julio de 2005.


Sandra y Marilina en la Fundación Astengo

Sandra Mihanovich y Marilina Ross salieron de gira con el espectáculo "Tiempo de Encrucijada" en el año 2002. Entre los diversos puntos del país en los que se presentaron, visitaron la ciudad de Rosario, realizando sus shows en la Fundación Astengo.


Marilina compartió este video.

No queremos la opción Menem - Carrió

Julio de 2002 – Fuente: Desconocida

"NO QUEREMOS LA OPCIÓN MENEM-CARRIÓ"

Lo afirma Marilina Ross quien junto a Sandra Mihanovich presentan en el Maipo " Tiempo de encrucijada". Dando espacio para la esperanza, las cantantes entienden que su forma de aportar a mejorar esta crisis es " estar en movimiento sobre el escenario, cantar es una forma de resistir".


Por: LAURA CORINALDESI
Fotos: MARISA MÁRQUEZ

“La corrupción y el desgobierno hacen de la ciudad un infierno... Gritos y acusaciones, mentiras y traiciones hacen que la razón desaparezca...", se escucha en la sala del teatro Maipo apenas poblada por un puñado de periodistas y fotógrafos. Entonadas por Sandra Mihanovich y junto a su compañera de rubro, Marilina Ross, las frases de la canción escritas en otro tiempo y lugar por Rubén Bladessuenan tan actuales como el título que da nombre al espectáculo:"Tiempo de encrucijada".

El show, con producción de Lino Patalano, se estrenó el 23 del corriente como continuación del espectáculo comenzado en los agitados días de diciembre pasado, cuando ambas cantautoras recorrieron los éxitos de sus últimos compactos. "Pero la realidad cambió tanto en estos meses que sentimos la necesidad de incluir temas nuevos que reflejaran el momento actual", adelanta Sandra tras el ensayo.

- ¿Cómo reeligieron las antiguas canciones y surgieron las nuevas?

(S.M.) - Además de compartir temas de mi último disco, "Todo tiene un lugar", y "Más que un sueño", que pertenece al álbum de Marilina, decidimos estrenar "Hipocresía", una canción con letra y música de Rubén Blades. Fue escrita en el año ´98, en Panamá, pero parece hecha a la vuelta de la esquina. El tema me lo acercó un amigo y cuando lo escuché se me pararon todos los pelos. Y con "Encrucijada", la canción que da título al espectáculo... me lloré todo.

(M.R) - La tercera canción que decidimos incluir es "Dios ha muerto". Curiosamente es aún más antigua, del año ´68, plena revolución hippie escrita por el italiano Francesco Guccini. Cuando la escuché decidí transformarla a nuestro tiempo y circunstancia. Ahora, acompañadas por Juan Losoviz bajo, Oscar Giunta en batería y Fabián García en teclados, ¡no sabés cómo suena!

"Hemos incluido el tema de Rubén Blades "Hipocresía", que fue escrito en el año ´98 en Panamá y refleja el momento actual", aclaran a dúo Marilina y Sandra, juntas otra vez en el escenario.

- ¿Qué sienten al cantar temas testimoniales nacidos en otras latitudes y en este tiempo?

(M.R.) - Sentís que las encrucijadas no ocurren solo aquí. Te das cuenta de que las letras hablan de situaciones nuestras que acontecen en todas partes. Y a la vez reparamos que no podemos responsabilizarnos de todo lo que nos pasa.

(S.M.) - Si pensamos el significado de la palabra "hipocresía" nos vamos a dar cuenta de que es uno de los puntos de partida por el cual estamos así. Si se dejara de mentir no sólo en las cosas grossas de la política... Porque existen además los que mienten sabiendo que lo hacen y a la vez se encuentran los encubridores consintiendo estas mentiras. Creo que la frase clave de esta canción es "culpando a los demás de nuestra hipocresía"... ¡no jodamos con poner afuera lo que es nuestro! Es verdad: existen presiones donde el trabajo se desplaza a un segundo plano y el dinero se reproduce a sí mismo, pero si pudiéramos cambiar nuestra mentalidad tendríamos un país mejor.

- Las dos han reflejado a través de la canción distintos momentos y crisis del país. ¿Cómo viven ésta?

(M.R.) - Cantar es una forma de resistir. O hacés algo -y hay infinitas maneras de luchar- o te tenés que retirar.

(S.M.) - Nos entristece esta Argentina. Sin embargo, al cantar frente al público podemos compartir la realidad dolorosa que vivimos. Otros putean o se quejan. Nosotras queremos estar en movimiento sobre el escenario. Además, en el espectáculo no sólo retratamos la situación actual. Hablamos del amor, disfrutamos, buscamos ilusionarnos, nos reímos aunque nos esté costando encontrar el humor...

(M.R.) - ¡Pero viste que apareció hoy cuando cantábamos!

- ¿Qué se potencia de ambas en el escenario?

(S.M.) - Las dos somos bien diferentes profesionalmente, pero en lo personal bien parecidas. Marilina y yo tenemos en común la franqueza. Decimos lo que pensamos y sentimos... ¡Y también metemos la pata! Nuestra necesidad es la comunicación y emocionarnos con el público. Compartir un escenario con Marilina es impresionante... la admiré toda mi vida.

(M.R.) - Y escuchar mis canciones cantadas por Sandra... ni te cuento. El escenario no es un terreno fácil de compartir. Se ponen en juego vanidades, todo el ego. Sin embargo entre nosotras hay respeto por el espacio de la otra y a la vez tenemos uno compartido que hemos descubierto en el andar.

"Voy con las asambleas a la Plaza de Mayo; acompaño a las marchas" (Marilina); "A veces convivimos con la duda, pero la fe es imprescindible" (Sandra)

- ¿Cómo viven el escenario político frente a la polarización Menem-Carrió?

(S.M.) - Dale, fumate algo (le dice a su compañera en plena abstención de sus dos atados y medio de cigarrillos diarios).

(M.R.) -¡Si te contesto voy a volver al pucho! Prefiero la vida. No quiero esa opción para mí país.

- ¿Qué opinión les merece la frase "que se vayan todos"?

(M.R.) –Voy con las asambleas a la Plaza de Mayo, acompaño las marchas. Quiero que se vayan los corruptos pero no sólo los que tenemos acá. Como dice la canción: “Los dueños del balón son los que tienen la jugada” y están bien lejos…

-Una de las canciones que estrenan, “Dios ha muerto”, habla de la necesidad de su presencia ¿Qué papel juega la fe en ustedes?

(M.R.) - Dios significa para mí un renacer... Hace unos meses estuve internada por un problema cardíaco y después de esa experiencia todo ha cambiado. Si no fuera por la ayuda que he tenido desde allá arriba seguro no estaría aquí. Ahora, sin fumar, me siento como un bebé que cada cuatro horas quiere la mamadera, llora y tiene berrinches (ríe). Apenas salí de la Bazterrica, con el mismo auto fui a llevarle flores al padre Mugica. Y le agradecí a Dios estar viva.

(S.M.) - La fe es imprescindible. A veces convivimos con la duda o la creemos perdida, pero siempre llega el momento cuando golpea para decirnos "aquí estoy".



Desde el rinconcito, esta nota la compartió Christian. Y Silvina la tipeó